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El DT Peirone y el pase de Atenas: Salta nos exprimió, sacó el máximo de nosotros

Gustavo Peirone lucía feliz. Conform y tranquilo con la labor cumplida. Y también cansado por la larga y dura serie que Atenas le ganó a Salta Basket para avanzar a las semifinales de la Conferencia Norte de la Liga Argentina de Básquetbol. El Verde se impuso por 84 a 76, terminó 3-2 con los salteños y el técnico cordobés mantuvo un mano a mano bien básquetbolero con La Voz.

Antes de la nueva meta, que será Rivadavia de Mendoza, desde el domingo, Peirone desmenuzó el ajustado enfrentamiento con los durísimos Infernales.

“Les dije a los chicos (en el vestuario), que con el resultado puesto, lo mejor que nos pudo pasar es jugar con Salta. Nos exprimió al máximo, nos sacó el máximo de nosotros, nos puso en situación de playoffs desde el primer juego que ganamos ajustadamente, iba a decir otra cosa; el segundo lo perdemos, tenemos que ir a buscarlo allá. El tercero fue, para mí, el mejor partido que jugamos y lo perdimos… No nos alcanzaba, sabíamos que teníamos que jugar más. En el cuarto partido hicimos un segundo tiempo espectacular y en el quinto fue una batalla, como sabíamos que sería, una batalla, y lo ganamos con pequeños detalles”, confesó “el Negro”.

“Repito, nos exprimió al máximo, nos puso en situación de playoffs, pero de playoffs arriba y esto era cuartos de final y en estas instancias, normalmente hay más diferencias, pero está claro que en la Liga Argentina no hay diferencias. Contra Rivadavia no será fácil, pero ya tenemos un cierto ejercicio y sabemos que estuvimos en momentos complicados”, amplió Peirone.

El técnico de Atenas resaltó al rival. “Salta juega muy bien al básquet y también es una cuestión de confianza, es más simple cuando tenés todo para ganar y nada para perder, jugas más suelto, tomás un tiro que no estás acostumbrado a tomar… El laburo que hizo Salta fue tremendo, potenció a todos sus jugadores”, destacó.

-¿Qué tuvo Atenas para ganar el quinto partido?

-Tuvimos actitud. Por momentos no fuimos inteligentes porque pudimos resolverlo antes, pero ellos juegan y nosotros cometimos errores, sacábamos seis puntos, cometíamos un par de errores, en defensa y ataque, y los tipos estaban, no te perdonaban una. Por eso marco lo actitudinal. Y después, algunas situaciones de individualidades y de juego colectivo. Que busquemos a Lucas Reyes con dos lanzamientos (de triples) al final, como pasó en el partido anterior, porque ellos nos dejaron eso, y el equipo lo buscó, le dio la confianza y eso nos hizo bien.

-Y la defensa… Le bajaron mucho las anotaciones en los últimos dos partidos…

-Salta es peligrosísimo corriendo el contragolpe, peligrosísimo… Y entonces teníamos que ponerlo la mayor cantidad de tiempo a jugar cinco contra cinco y por momentos lo pudimos hacer y le bajamos los puntos de contragolpe en los dos juegos.

-También hay que marcar el carácter que tuvo Atenas en los últimos dos partidos, que es importante

-Muchísimo, muy importante. Nosotros tenemos jugadores de mucho carácter, con presencias, con experiencia en estas instancias, pero una cosa es decirlo y otra es hacerlo.

-Hay que llevarlo a la práctica y cuándo estas con la soga al cuello, más…

-Claro. Cuando ves el aro que te queda chiquito, cuando te sacan una ventaja y tenés que volver… En el cuarto partido, allá (en Salta), volvimos un montón de veces, y estuvimos, estuvimos, estuvimos, hasta que lo pudimos ganar. No son situaciones fáciles, tenemos un equipo con carácter, tenemos jugadores diferentes, pero había que mostrarlo y lo mostró en el día a día. Previo al partido, en el partido mismo, en la concentración cuando estuvimos en el hotel en Salta. El equipo estaba, necesitábamos ganar.

-¿Se festeja y se empieza a pensar en Rivadavia?

-Necesito dormir, primero que nada necesito acostarme. Allá (en Salta) fue duro desde lo mental, desde lo psicológico, sabiendo la presión que tenemos, lo que significa Atenas y fuimos a buscar un partido ante un rival que estaba afiladísimo y que los tipos nos querían comer el hígado. Hubo mucho desgaste, preparar los juegos porque nosotros traíamos preparadas una batería de situaciones defensivas y ofensivas y contra ellos tuvimos que cambiar, tuvimos que cambiar situaciones defensivas y situaciones ofensivas de un partido para el otro y en el mismo partido. Nos costó mucho.

-¿Que les dio el regreso de Juan Cruz Oberto?

-Un manón. Manón. Porque no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar con su vuelta después de tantos días sin jugar, enfermo, con dengue. El día que nos dicen que tiene dengue, el día previo a comenzar la serie (con Salta), Lucas Arn, que es el capitán del equipo, el símbolo, dijo ‘no, el motor nuestro’… Porque Juan es nuestro motor. El tipo la hizo bárbaro. Ya cuando volvió a entrenar (el domingo) tenía una cara de felicidad él y nosotros también porque estaba de vuelta con el equipo. Este es un equipo muy unido, un equipo de grandes jugadores y de buena gente, entonces todos querían que Juan estuviera con nosotros. Y cuando volvió cambió el ambiente. Te cuento, Chris (Ware, el extranjero) lo abrazaba y le decía no voy a tener que jugar tanto, tengo que jugar menos minutos. Eso habla bien del equipo.

-El compañero al pensar que tiene que jugar menos minutos puede jugar más intenso

-Si. Lo estaba haciendo pero estuvimos a punto de “velarlo” al pobre en el cuarto partido. Creíamos que se nos moría del cansancio y cuando pudimos sumar a Juan nos dio lo que necesitábamos y lo que sabíamos que Juan nos da.

-¿Cuál fue la sensación de jugar en el Cerutti lleno?

-Fue tremendo. Hacía mucho tiempo que no veía el estadio así. Dicen que el año pasado contra San Lorenzo hubo mucha gente, yo no lo vi. Se te pone la piel de gallina, desde que entras, ves chicos, la familia, la cancha llena, está buenísimo.

​La Voz

​Gustavo Peirone lucía feliz. Conform y tranquilo con la labor cumplida. Y también cansado por la larga y dura serie que Atenas le ganó a Salta Basket para avanzar a las semifinales de la Conferencia Norte de la Liga Argentina de Básquetbol. El Verde se impuso por 84 a 76, terminó 3-2 con los salteños y el técnico cordobés mantuvo un mano a mano bien básquetbolero con La Voz.Antes de la nueva meta, que será Rivadavia de Mendoza, desde el domingo, Peirone desmenuzó el ajustado enfrentamiento con los durísimos Infernales.“Les dije a los chicos (en el vestuario), que con el resultado puesto, lo mejor que nos pudo pasar es jugar con Salta. Nos exprimió al máximo, nos sacó el máximo de nosotros, nos puso en situación de playoffs desde el primer juego que ganamos ajustadamente, iba a decir otra cosa; el segundo lo perdemos, tenemos que ir a buscarlo allá. El tercero fue, para mí, el mejor partido que jugamos y lo perdimos… No nos alcanzaba, sabíamos que teníamos que jugar más. En el cuarto partido hicimos un segundo tiempo espectacular y en el quinto fue una batalla, como sabíamos que sería, una batalla, y lo ganamos con pequeños detalles”, confesó “el Negro”.“Repito, nos exprimió al máximo, nos puso en situación de playoffs, pero de playoffs arriba y esto era cuartos de final y en estas instancias, normalmente hay más diferencias, pero está claro que en la Liga Argentina no hay diferencias. Contra Rivadavia no será fácil, pero ya tenemos un cierto ejercicio y sabemos que estuvimos en momentos complicados”, amplió Peirone.El técnico de Atenas resaltó al rival. “Salta juega muy bien al básquet y también es una cuestión de confianza, es más simple cuando tenés todo para ganar y nada para perder, jugas más suelto, tomás un tiro que no estás acostumbrado a tomar… El laburo que hizo Salta fue tremendo, potenció a todos sus jugadores”, destacó.-¿Qué tuvo Atenas para ganar el quinto partido?-Tuvimos actitud. Por momentos no fuimos inteligentes porque pudimos resolverlo antes, pero ellos juegan y nosotros cometimos errores, sacábamos seis puntos, cometíamos un par de errores, en defensa y ataque, y los tipos estaban, no te perdonaban una. Por eso marco lo actitudinal. Y después, algunas situaciones de individualidades y de juego colectivo. Que busquemos a Lucas Reyes con dos lanzamientos (de triples) al final, como pasó en el partido anterior, porque ellos nos dejaron eso, y el equipo lo buscó, le dio la confianza y eso nos hizo bien.-Y la defensa… Le bajaron mucho las anotaciones en los últimos dos partidos…-Salta es peligrosísimo corriendo el contragolpe, peligrosísimo… Y entonces teníamos que ponerlo la mayor cantidad de tiempo a jugar cinco contra cinco y por momentos lo pudimos hacer y le bajamos los puntos de contragolpe en los dos juegos.-También hay que marcar el carácter que tuvo Atenas en los últimos dos partidos, que es importante-Muchísimo, muy importante. Nosotros tenemos jugadores de mucho carácter, con presencias, con experiencia en estas instancias, pero una cosa es decirlo y otra es hacerlo.-Hay que llevarlo a la práctica y cuándo estas con la soga al cuello, más…-Claro. Cuando ves el aro que te queda chiquito, cuando te sacan una ventaja y tenés que volver… En el cuarto partido, allá (en Salta), volvimos un montón de veces, y estuvimos, estuvimos, estuvimos, hasta que lo pudimos ganar. No son situaciones fáciles, tenemos un equipo con carácter, tenemos jugadores diferentes, pero había que mostrarlo y lo mostró en el día a día. Previo al partido, en el partido mismo, en la concentración cuando estuvimos en el hotel en Salta. El equipo estaba, necesitábamos ganar.-¿Se festeja y se empieza a pensar en Rivadavia?-Necesito dormir, primero que nada necesito acostarme. Allá (en Salta) fue duro desde lo mental, desde lo psicológico, sabiendo la presión que tenemos, lo que significa Atenas y fuimos a buscar un partido ante un rival que estaba afiladísimo y que los tipos nos querían comer el hígado. Hubo mucho desgaste, preparar los juegos porque nosotros traíamos preparadas una batería de situaciones defensivas y ofensivas y contra ellos tuvimos que cambiar, tuvimos que cambiar situaciones defensivas y situaciones ofensivas de un partido para el otro y en el mismo partido. Nos costó mucho.-¿Que les dio el regreso de Juan Cruz Oberto?-Un manón. Manón. Porque no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar con su vuelta después de tantos días sin jugar, enfermo, con dengue. El día que nos dicen que tiene dengue, el día previo a comenzar la serie (con Salta), Lucas Arn, que es el capitán del equipo, el símbolo, dijo ‘no, el motor nuestro’… Porque Juan es nuestro motor. El tipo la hizo bárbaro. Ya cuando volvió a entrenar (el domingo) tenía una cara de felicidad él y nosotros también porque estaba de vuelta con el equipo. Este es un equipo muy unido, un equipo de grandes jugadores y de buena gente, entonces todos querían que Juan estuviera con nosotros. Y cuando volvió cambió el ambiente. Te cuento, Chris (Ware, el extranjero) lo abrazaba y le decía no voy a tener que jugar tanto, tengo que jugar menos minutos. Eso habla bien del equipo.-El compañero al pensar que tiene que jugar menos minutos puede jugar más intenso-Si. Lo estaba haciendo pero estuvimos a punto de “velarlo” al pobre en el cuarto partido. Creíamos que se nos moría del cansancio y cuando pudimos sumar a Juan nos dio lo que necesitábamos y lo que sabíamos que Juan nos da.-¿Cuál fue la sensación de jugar en el Cerutti lleno?-Fue tremendo. Hacía mucho tiempo que no veía el estadio así. Dicen que el año pasado contra San Lorenzo hubo mucha gente, yo no lo vi. Se te pone la piel de gallina, desde que entras, ves chicos, la familia, la cancha llena, está buenísimo. 

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