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Una remontada épica con corazón y los goles de un Jara intratable

El empate 4-4 ante Racing será recordado por mucho tiempo entre la gente de Belgrano. Eso porque su equipo logró una remontada que era impensada hasta casi la media hora del segundo tiempo, pero que al mismo tiempo se capitaliza muchísimo en lo anímico, porque supo sobreponerse a jugar mal y muy mal, para ir al frente y no darse por vencido nunca.

Con un Franco Jara en estado de gracia y con un poder de fuego como en sus mejores épocas en México, anoche el equipo de Juan Real logró esquivar el abismo, porque estuvo parado en la cornisa de una goleada histórica, pero la Academia, que se lució en el campo, chocó contra Losada, quien empezó a ser importante cuando el equipo estaba 1-4.

Y de repente llegó una ráfaga de ocho minutos que fueron electrizantes, de esos que los hinchas sueñan en sus noches de amor por el club y las gargantas que estaban rojas de enojo se pusieron en flama por el grito sagrado. Troilo ganó para el 2-4 a los 31 y fue suficiente una apilada de Reyna por derecha para que la ilusión se encendiera con el segundo de Jara a los 35. Y Galván trató de jugar para su arquero y se la dio al goleador, quien definió con maestría a los 39.

Un equipo que estaba vencido remontó un 1-4 para poner un 4-4 con sabor a victoria. Fue el premio a no bajar los brazos, eso de ir al frente con el corazón y con más ganas que ideas. Y premió aprovechar los errores del rival y aunque en el final volvió a sufrir, inicia con una sonrisa un torneo que será bien complicado.

Sin resistencia

Antes de eso la “B” fue un equipo sin capacidad de resistencia, un Belgrano sin peso para el control de la pelota y Racing aprovechó a pleno todo lo que se le presentó hasta quedar 4-1 con sensación de justicia.

Había arrancado bien el Pirata, con Lencioni metido por la banda izquierda y ganando para habilitar a Jara para el 1 a 0. Pero la apertura del marcador lejos estuvo de ser lo que el local necesitó para serenarse y jugar mejor que su rival, porque empezó a equivocarse, sus laterales dieron muchísimas ventajas y definitivamente la línea de tres “hizo agua”.

Metilli no despejó una pelota área que le cayó en la cabeza y la dejó corta, Sosa la clavó y fue el 1-1. El local se perdió en el terreno, no encontró los caminos y a los 25 Baldi marcó de manera infantil con el brazo abierto y cometió penal. Martínez puso el 2-1 y el desorden fue propiedad del Celeste.Cuando el primer parcial se terminaba, todos miraron para cualquier parte y un centro de Rodríguez al primer palo terminó con Sigali cabeceando a la red ante la mirada atónita de jugadores y público.

Y la Academia se sintió ganador absoluto cuando a los 10 del segundo Martínez puso el cuarto. Los murmullos, las quejas y la bronca se adueñaron de la gente local que resistía el frío del ambiente y lo feo que el equipo jugó en esa parte del encuentro.

Urzi obligó a Losada y la visita pensó que el quinto era cuestión de tiempo, pero no imaginó lo que venía en el tramo final. Real había desordenado el medio y logró corregirlo con el ingreso de Quignon. La remontada nació en el esfuerzo general, en el mejor manejo de la pelota en el medio y en las corridas de Reyna. Y por la complicidad de un Gustavo Costas que pensó en cerrar el juego y le dio vida a los locales. El empate en lo espiritual es más que bello, pero los casi 70 minutos que el equipo jugó mal no pueden quedar de lado en el análisis. Ahora se viene la Copa Sudamericana y la chance de quedar en las puertas del pase a la otra fase.

El punto demuestra que Belgrano no está muerto mientras tenga a un goleador como Jara, la seguridad de un arquero que apareció en el tramo final del partido y las ganas de todos.

Posiciones en la Liga Profesional

​La Voz

​El empate 4-4 ante Racing será recordado por mucho tiempo entre la gente de Belgrano. Eso porque su equipo logró una remontada que era impensada hasta casi la media hora del segundo tiempo, pero que al mismo tiempo se capitaliza muchísimo en lo anímico, porque supo sobreponerse a jugar mal y muy mal, para ir al frente y no darse por vencido nunca.Con un Franco Jara en estado de gracia y con un poder de fuego como en sus mejores épocas en México, anoche el equipo de Juan Real logró esquivar el abismo, porque estuvo parado en la cornisa de una goleada histórica, pero la Academia, que se lució en el campo, chocó contra Losada, quien empezó a ser importante cuando el equipo estaba 1-4.Y de repente llegó una ráfaga de ocho minutos que fueron electrizantes, de esos que los hinchas sueñan en sus noches de amor por el club y las gargantas que estaban rojas de enojo se pusieron en flama por el grito sagrado. Troilo ganó para el 2-4 a los 31 y fue suficiente una apilada de Reyna por derecha para que la ilusión se encendiera con el segundo de Jara a los 35. Y Galván trató de jugar para su arquero y se la dio al goleador, quien definió con maestría a los 39.Un equipo que estaba vencido remontó un 1-4 para poner un 4-4 con sabor a victoria. Fue el premio a no bajar los brazos, eso de ir al frente con el corazón y con más ganas que ideas. Y premió aprovechar los errores del rival y aunque en el final volvió a sufrir, inicia con una sonrisa un torneo que será bien complicado.Sin resistenciaAntes de eso la “B” fue un equipo sin capacidad de resistencia, un Belgrano sin peso para el control de la pelota y Racing aprovechó a pleno todo lo que se le presentó hasta quedar 4-1 con sensación de justicia.Había arrancado bien el Pirata, con Lencioni metido por la banda izquierda y ganando para habilitar a Jara para el 1 a 0. Pero la apertura del marcador lejos estuvo de ser lo que el local necesitó para serenarse y jugar mejor que su rival, porque empezó a equivocarse, sus laterales dieron muchísimas ventajas y definitivamente la línea de tres “hizo agua”.Metilli no despejó una pelota área que le cayó en la cabeza y la dejó corta, Sosa la clavó y fue el 1-1. El local se perdió en el terreno, no encontró los caminos y a los 25 Baldi marcó de manera infantil con el brazo abierto y cometió penal. Martínez puso el 2-1 y el desorden fue propiedad del Celeste.Cuando el primer parcial se terminaba, todos miraron para cualquier parte y un centro de Rodríguez al primer palo terminó con Sigali cabeceando a la red ante la mirada atónita de jugadores y público.Y la Academia se sintió ganador absoluto cuando a los 10 del segundo Martínez puso el cuarto. Los murmullos, las quejas y la bronca se adueñaron de la gente local que resistía el frío del ambiente y lo feo que el equipo jugó en esa parte del encuentro.Urzi obligó a Losada y la visita pensó que el quinto era cuestión de tiempo, pero no imaginó lo que venía en el tramo final. Real había desordenado el medio y logró corregirlo con el ingreso de Quignon. La remontada nació en el esfuerzo general, en el mejor manejo de la pelota en el medio y en las corridas de Reyna. Y por la complicidad de un Gustavo Costas que pensó en cerrar el juego y le dio vida a los locales. El empate en lo espiritual es más que bello, pero los casi 70 minutos que el equipo jugó mal no pueden quedar de lado en el análisis. Ahora se viene la Copa Sudamericana y la chance de quedar en las puertas del pase a la otra fase.El punto demuestra que Belgrano no está muerto mientras tenga a un goleador como Jara, la seguridad de un arquero que apareció en el tramo final del partido y las ganas de todos.Posiciones en la Liga Profesional 

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