DEPORTESNOTICIAS

Pelotazo al vacío: el regreso de las mangas largas

“El fútbol argentino y mundial sobredimensionó los efectos del calentamiento global y de un día para otro decretó el fin las camisetas mangas larga. Hoy, con varios casos de principios de congelamiento de miembros superiores en jugadores de zonas frías, nos dimos cuenta de que cometimos un error o, al menos, nos apresuramos con lo que decidimos”, reconoció sin medias tintas el diseñador de una importante firma de ropa deportiva que se especializa en la confección de camisetas de equipos de fútbol. Reconocer ese error estratégico-climático fue determinante para que la industria comenzara a dar marcha atrás con la decisión como quedó demostrado en el partido entre River y Libertad por Copa Libertadores, en el que los millonarios lucieron casacas mangas largas por primera vez desde 2014.

En sus declaraciones, el diseñador aseguró que el Departamento de Seguimiento del Clima de la empresa había asegurado que debido al calentamiento climático a partir de 2015 se terminaban las olas polares en el mundo y que se debía dar de baja a casacas de mangas largas porque iban a ser muy incómodas para los jugadores agobiados por temperaturas abrasadoras durante los inviernos. Pese a las dudas de muchos gerentes, en especial los de los países nórdicos, se decidió poner fin a las mangas largas en el fútbol, lo cual fue seguido por otras empresas del rubro.

“Los de Seguimiento Climático son los culpables, recuerdo que vaticinaron que en Argentina a partir de 2020 iba a ser necesario detener los partidos en los meses de julio para que los jugadores se hidrataran debido a las tórridas temperaturas que se avecinaban. Pintaron un panorama de bomberos tirando agua a las tribunas en junio. Evidentemente les fallaron los cálculos”, se sinceró el diseñador de camisetas. Consultados sobre las acusaciones que pesan en su contra los responsables de pronosticar el fin de los inviernos se limitaron a responder que “con el diario del lunes cualquiera se hace el canchero”.

Más allá de la polémica, los termómetros demostraron que la predicción de un mundo sin inviernos lanzada por esta rama de la industria textil fue un tanto apresurada porque las bajas temperaturas siguieron castigando a los estadios argentinos y las camisetas siguieron sin alargar las mangas pese a las quejas de muchos jugadores, principalmente caribeños que militan o militaron en el fútbol nacional, mucho menos acostumbrados que sus pares locales a los fríos australes. Los memoriosos recuerdan la anécdota del lateral colombiano Almibares “Moscardón” Arboleda, de breve paso por Club Deportivo Templario, que en una fría noche de julio de 2019 al recibir el premio al mejor jugador del partido solo atinaba a decir con desesperación frente a las cámaras “¡no siento mis brazos, creo que no tengo mis brazos!”.

Frente a la insensibilidad de los diseñadores, hasta ahora los futbolistas se las ingeniaron para combatir los fríos invernales apelando al uso de camisetas térmicas debajo de las casacas oficiales haciendo coincidir los colores tal como lo establece el reglamento. Pero los clubes más humildes no pueden afrontar el alto costo de estas prendas protectoras al punto que en algunos casos sólo pueden comprarle una al capitán, por lo que sus jugadores apelan a colocarse bajo las camisetas distintas variantes de ropa de abrigo con mangas largas como poleras de algodón o poliéster, remeras de piqué, o suéteres tejidos al crochet. “Cuando empezás a transpirar la lana empieza a picar pero por lo menos no se te forma escarcha en los codos”, afirmó un jugador que militó durante un tiempo en el Club Isla de los Estados, de la isla homónima.

Si bien fue por cuestiones climáticas el regreso de las camisetas mangas largas fue celebrado por muchos jugadores, numerosos hinchas también añoraban estos modelos retro. Nucleados en la Asociación Argentina Pro Camisetas de Invierno los más fanáticos presionaban desde hace años a la AFA y a los clubes para que en las canchas argentinas volvieran a aparecer las mangas largas. Su argumento no era menor: “Argentina obtuvo su primera copa del mundo con camisetas mangas largas por lo que este modelo forma parte entrañable de la historia del fútbol nacional”. Pero también había otra razón de peso que los impulsaba: se trata de hinchas que debido a su fanatismo duermen con las camisetas de sus equipos como pijama y en invierno las mangas cortas le complicaban el sueño debido al enfriamiento de los brazos. “Las casacas retro van a solucionarles este problema y sin duda mejorará la calidad del sueño de estos hinchas”, afirman desde los clubes.

Parece un regreso al pasado reciente pero la vuelta de las mangas largas no constituye un capricho de la moda sino algo que reclamaban los jugadores y que algunas estrellas mantuvieron en vigencia en el corto reinado de las mangas cortas. La historia terminó dándole la razón a Cristiano Ronaldo.

​La Voz

​“El fútbol argentino y mundial sobredimensionó los efectos del calentamiento global y de un día para otro decretó el fin las camisetas mangas larga. Hoy, con varios casos de principios de congelamiento de miembros superiores en jugadores de zonas frías, nos dimos cuenta de que cometimos un error o, al menos, nos apresuramos con lo que decidimos”, reconoció sin medias tintas el diseñador de una importante firma de ropa deportiva que se especializa en la confección de camisetas de equipos de fútbol. Reconocer ese error estratégico-climático fue determinante para que la industria comenzara a dar marcha atrás con la decisión como quedó demostrado en el partido entre River y Libertad por Copa Libertadores, en el que los millonarios lucieron casacas mangas largas por primera vez desde 2014.En sus declaraciones, el diseñador aseguró que el Departamento de Seguimiento del Clima de la empresa había asegurado que debido al calentamiento climático a partir de 2015 se terminaban las olas polares en el mundo y que se debía dar de baja a casacas de mangas largas porque iban a ser muy incómodas para los jugadores agobiados por temperaturas abrasadoras durante los inviernos. Pese a las dudas de muchos gerentes, en especial los de los países nórdicos, se decidió poner fin a las mangas largas en el fútbol, lo cual fue seguido por otras empresas del rubro.“Los de Seguimiento Climático son los culpables, recuerdo que vaticinaron que en Argentina a partir de 2020 iba a ser necesario detener los partidos en los meses de julio para que los jugadores se hidrataran debido a las tórridas temperaturas que se avecinaban. Pintaron un panorama de bomberos tirando agua a las tribunas en junio. Evidentemente les fallaron los cálculos”, se sinceró el diseñador de camisetas. Consultados sobre las acusaciones que pesan en su contra los responsables de pronosticar el fin de los inviernos se limitaron a responder que “con el diario del lunes cualquiera se hace el canchero”.Más allá de la polémica, los termómetros demostraron que la predicción de un mundo sin inviernos lanzada por esta rama de la industria textil fue un tanto apresurada porque las bajas temperaturas siguieron castigando a los estadios argentinos y las camisetas siguieron sin alargar las mangas pese a las quejas de muchos jugadores, principalmente caribeños que militan o militaron en el fútbol nacional, mucho menos acostumbrados que sus pares locales a los fríos australes. Los memoriosos recuerdan la anécdota del lateral colombiano Almibares “Moscardón” Arboleda, de breve paso por Club Deportivo Templario, que en una fría noche de julio de 2019 al recibir el premio al mejor jugador del partido solo atinaba a decir con desesperación frente a las cámaras “¡no siento mis brazos, creo que no tengo mis brazos!”.Frente a la insensibilidad de los diseñadores, hasta ahora los futbolistas se las ingeniaron para combatir los fríos invernales apelando al uso de camisetas térmicas debajo de las casacas oficiales haciendo coincidir los colores tal como lo establece el reglamento. Pero los clubes más humildes no pueden afrontar el alto costo de estas prendas protectoras al punto que en algunos casos sólo pueden comprarle una al capitán, por lo que sus jugadores apelan a colocarse bajo las camisetas distintas variantes de ropa de abrigo con mangas largas como poleras de algodón o poliéster, remeras de piqué, o suéteres tejidos al crochet. “Cuando empezás a transpirar la lana empieza a picar pero por lo menos no se te forma escarcha en los codos”, afirmó un jugador que militó durante un tiempo en el Club Isla de los Estados, de la isla homónima.Si bien fue por cuestiones climáticas el regreso de las camisetas mangas largas fue celebrado por muchos jugadores, numerosos hinchas también añoraban estos modelos retro. Nucleados en la Asociación Argentina Pro Camisetas de Invierno los más fanáticos presionaban desde hace años a la AFA y a los clubes para que en las canchas argentinas volvieran a aparecer las mangas largas. Su argumento no era menor: “Argentina obtuvo su primera copa del mundo con camisetas mangas largas por lo que este modelo forma parte entrañable de la historia del fútbol nacional”. Pero también había otra razón de peso que los impulsaba: se trata de hinchas que debido a su fanatismo duermen con las camisetas de sus equipos como pijama y en invierno las mangas cortas le complicaban el sueño debido al enfriamiento de los brazos. “Las casacas retro van a solucionarles este problema y sin duda mejorará la calidad del sueño de estos hinchas”, afirman desde los clubes.Parece un regreso al pasado reciente pero la vuelta de las mangas largas no constituye un capricho de la moda sino algo que reclamaban los jugadores y que algunas estrellas mantuvieron en vigencia en el corto reinado de las mangas cortas. La historia terminó dándole la razón a Cristiano Ronaldo. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: