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Té y café: los beneficios desconocidos de las dos infusiones más consumidas del mundo

Si bien no existen alimentos que por sí solo puedan prevenir o curar enfermedades, sí hay algunos que tienen beneficios para la salud y cuando se acompañan con buenos hábitos son un complemento perfecto. En esta nota conoceremos algunos de los beneficios que tienen el café y el té, dos bebidas perfectas para combatir el frío.

Beneficios del café

El café es una de las bebidas más populares en el mundo. Se estima que entre el 2021 y 2022, se consumieron a nivel mundial aproximadamente 170,5 millones de sacos de 60 kilogramos de café. Esta bebida además de tener buen sabor tiene grandes beneficios para la salud.

Adriana Carulla, nutricionista de Wong, indica que antes se pensaba que el café no era bueno para la salud porque cuando se hacían estudios muchas veces se tomaba como referencia el café y el cigarrillo, ya que eran dos hábitos que muchas veces se juntaban, pero luego se descubrió que los efectos negativos eran del cigarro y no del café.

“El café te aporta energía, pero no energía como tal proveniente del azúcar, sino por la cafeína. La cafeína tiene una acción muy parecida a la dopamina, entonces, te alegra, te activa. Por eso tantas personas se levantan y lo primero que hacen es consumir café en la mañana porque tiene un efecto muy placentero en el organismo”, comenta Carulla.

Otro de los beneficios del café, es que tiene elementos bioactivos que nos protegen, sobre todo al sistema nervioso. “Con relación a la memoria, al aprendizaje hay estudios científicos que comprueban que es muy beneficioso para ayudar a prevenir Alzheimer y Parkinson”, asegura la nutricionista.

La PhD en nutrición explica que el café tiene gran cantidad de antioxidantes como el ácido clorogénico y que tiene una acción contra la disminución o la neutralización de los radicales libres.

Otro de los beneficios según la especialista es que tiene, gracias a la cafeína, “un efecto reductor de la grasa”. “Por eso que es muy usado también en deportistas, porque lo que hace es usar la grasa como energía en reemplazo del glucógeno. Eso te ayuda, por ejemplo, en deportes donde se requiere mucho más resistencia”, agrega. Finalmente, el café también protege al hígado y mejora el estado de ánimo.

La nutricionista indica que para obtener mayor cantidad de antioxidantes es importante que el café no esté muy tostado. “El que tiene mayores propiedades es el que tiene menor tostado. A mayor tueste, el café pierde sus propiedades antioxidantes, entonces más suave de sabor de tostado va a ser mucho más beneficioso en relación también a la concentración de antioxidantes (…) En relación con el instantáneo o al café pasado, siempre va a ser mucho más saludable un café pasado”, revela.

Los beneficios del té

Según la especialista, el té tiene muchos beneficios parecidos al del café, pero culturalmente no tomamos tanto té como café. “Gracias a toda la información que ha venido con respecto a los beneficios sobre todo del té verde muchas más personas están considerando incluirlo”, asegura.

“El té tiene una gran cantidad de antioxidantes, más o menos tiene la mitad de lo que tiene el café. Sin embargo, son muy buenas para todo el sistema digestivo, no son tan astringentes o tan agresivos”, comenta.

Además, explica que para las personas que la cafeína no les va bien porque son muy sensibles a ella el té es una opción. “Para algunas personas, el té es mucho más suave. La teína también es un estimulante, pero no tan fuerte como la cafeína”, agrega.

La especialista en nutrición explica que existen otras infusiones que dan el efecto contrario, por ejemplo la manzanilla que es calmante, el boldo que es un té digestivo, entre otros. “Uno puede preparar el té y consumirlo durante todo el día y como se consume una temperatura mucho más baja que el café puede mantener mucho mejor la concentración de antioxidantes”, añade.

La nutricionista indica que entre filtrantes y hojas, ella siempre va recomendar las opciones de hojas enteras. Sin embargo, asegura que hay filtrantes de buena calidad. “Lo que siempre recomiendo es que no agreguen el agua a más de 70 grados porque es la mejor forma de poder mantener los antioxidantes. Cuando hierven el agua y lo agregan de frente a la hoja o de frente al filtrante ahí es donde disminuyen considerablemente porque lo queman en cambio en una temperatura que se pueda tomar inmediatamente no. Entre 60 y 70 grados es una muy buena temperatura para agregarle el agua”, finaliza.

LA NACION

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