NACIONALESNOTICIAS

Empresarios, artistas y un robot analizaron cómo conectar la educación con el trabajo

¿Cómo atraer y desarrollar a los mejores talentos, en un escenario en el que estos escasean y en el que el emprendedurismo gana terreno? Este fue el interrogante que funcionó de pivote en el cuarto capítulo del ciclo Management 2030, desarrollado bajo el título “La imprescindible conexión entre la educación y el talento del mañana” y moderado por José de Río, secretario general de Redacción de LA NACION.

Para ver la charla completa hacer clic acá

A lo largo del encuentro, referentes de los ámbitos empresarial, educativo, artístico y deportivo abordaron una batería de soluciones, a fin de achicar la brecha entre aquello que el futuro requiere y lo que el presente ofrece. Y uno de los puntos transversales a toda la conversación fue la articulación público – privado.

“La educación no es responsabilidad solo del Estado, sino también de las empresas y de las organizaciones”, señaló Martín Berardi, presidente ejecutivo en Ternium. En esa línea, puso de relieve un dato: solo el 28% de los jóvenes rinde satisfactoriamente las pruebas Aprender -un dispositivo nacional de evaluación de los aprendizajes-, y entre los sectores de menores recursos el índice cae al 6%. “Si queremos que los chicos estén preparados para el empleo, desde las empresas, debemos trabajar en un plan educativo. Además, debemos tener conciencia que las habilidades STEM son el futuro; y debemos trabajar con la escuela pública para generar movilidad social”, añadió.

En sintonía, Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Sudamérica, aseveró que “la educación es el motor más potente para el futuro”. Sobre la base de esa premisa, el ejecutivo recordó que la compañía construyó 42 escuelas de frontera o rurales a lo largo del país, de la mano de la red de concesionarios, las cuales cedió al Estado.

También para Juan José Cruces, rector de la universidad Torcuato Di Tella, la educación es la herramienta de transformación más potente de la sociedad; y “la manera más eficaz de equilibrar oportunidades y la distribución del ingreso”. En esa línea, Cruces explicó que la universidad ofrece diferentes becas, a la vez que precisó que el 60% de los estudiantes de grado recibe una ayuda que representa la mitad de la cuota, mientras que, cada año, cerca de 40 jóvenes reciben una beca que les cubre el 100% del arancel e incluye la cobertura de residencia en Buenos Aires durante toda la carrera. “Hay personas influyentes y con patrimonio que entienden que la educación implica una amalgama: requiere esfuerzo, más allá del talento innato”, resaltó.

Talento vs. esfuerzo

A la hora de abordar las posibilidades de éxito de los jóvenes, factores como el talento, la perseverancia y la suerte fueron puestos en pantalla. “Al estudiar Ilustración en Estados Unidos, varios profesores me recomendaron que siguiera otra carrera, porque consideraban que, dada la amplia competencia, no conseguiría trabajo. Sin embargo, seguí estudiando porque era mi sueño desde pequeña. En mi experiencia, la perseverancia fue importante”, afirmó Dolores Avendaño, ilustradora de las siete portadas de la edición en español de la serie Harry Potter y primera mujer argentina que corrió la Marathon des Sables, de 243 km en el desierto del Sahara.

Desde el ámbito empresarial, Galdeano y Berardi apuntaron la resiliencia como el principal valor que los jóvenes deben reunir hoy. “Se tienen que acostumbrar a que las cosas no salgan como esperan y que sigan insistiendo”, indicó el ejecutivo de Ford. En tanto, el representante de Ternium hizo particular foco en los desafíos que supone la incorporación de mujeres en un ámbito masculino, como el siderúrgico. “El 35% de quienes realizan las prácticas profesionales son mujeres. Más aún, las plantas ubicadas en Florencia Varela y en Canning, en Buenos Aires, están a cargo de mujeres que son madres; son líderes que les muestran a otras que pueden llegar a ese lugar”.

Desde el Dow Center, un centro de alto rendimiento, Juan Ignacio “Pepe” Sánchez analizó el recorrido que lo llevó a lo más alto del deporte. El basquetbolista de la Generación Dorada, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y primer argentino en jugar la NBA, resaltó: “Hay una habilidad con la que uno nace, pero esta no suele ser suficiente para llegar a ciertos niveles; para ello, se requiere consistencia en ciertas cuestiones, esfuerzo y resiliencia”.

Asimismo, de acuerdo con el deportista, hay otro punto no menor: ¿Cómo manejar el éxito una vez que se alcanzó? “Cuando salimos de la cancha, tenemos los mismos miedos y problemas que cualquier persona. Frente a los fracasos, hay dos caminos: seguir adelante o abandonar; sin embargo, frente al éxito, toda la atención cae sobre uno y manejarla es una de las cosas más complicadas”, consideró.

Desde su faceta deportiva, Avendaño apuntó su carácter perseverante. “Cada vez que alcancé el éxito, me planteé un nuevo desafío: ¿y ahora qué viene? ¿Cuál es la próxima meta? Después de cada maratón, le siguió una nueva y más desafiante”, dijo ante la mesa.

Asimismo, Galdeano dos caras del éxito: “Ayuda a consolidar equipos, pero es importante que no se relajen y que no pierdan la perspectiva ni los pies sobre la Tierra, para entender que siempre puede haber puntos a mejorar”. En ese marco, el ejecutivo explicó que, en tanto la empresa tiene equipos en diferentes países con distintas culturas, “la inteligencia emocional es fundamental para ser parte de los mismos, y no creerse ni más ni menos importante”.

Talentos argentinos

“Los argentinos somos irreverentes”, polemizó el rector de la universidad Torcuato Di Tella y aclaró: “Esto significa animarse a crear. Esa dosis de irreverencia fue un diferencial de los argentinos”. “Históricamente, éramos un faro y una meca educativa en América Latina, aunque perdimos posiciones, frente a países como Brasil y Chile”, explicó.

En paralelo, el ejecutivo de Ford resaltó que los argentinos requieren de una cuota de creatividad para resolver problemáticas en el día a día, algo no tan necesario en otras economías. “En Brasil, hay una articulación público y privada muy importante para acercar a los talentos a las compañías. Eso hace la diferencia”, remarcó.

Para Berardi, dentro de la industria, hay un espíritu de querer cambiar las cosas. “El argentino tiene un impulso personal. Nosotros medimos la calidad de egresados año a año y le damos feedback a las escuelas sobre qué aspectos trabajar. El impacto es impresionante, porque los resultados son medibles y tangibles”, indicó.

Desde el seno del ámbito educativo, Ana María Stelman, maestra de escuela primaria, radicada en la ciudad de La Plata y distinguida como una de las 10 mejores maestras del mundo por la Fundación Varkey y la UNESCO, puso de relieve las diferentes realidades que conviven en la Argentina. “Nuestro país es muy grande y tiene realidades diferentes. No sirve llegar a todos los lugares con los mismos contenidos; tenemos que pensar, desde la equidad, qué necesita cada comunidad. La adaptación de contenidos y la búsqueda de recursos marcan la diferencia. En la primaria empiezan las motivaciones, pero no todas las escuelas tienen los recursos para explotarlas”, explicó. A la hora de hablar de desarrollo, consideró que “la educación es todo” y graficó: “En ocasiones, cuando le pregunto a los chicos qué trabajos conocen, responden: el de carro y el de cuidar niños. La escuela tiene que ser una puerta al mundo”.

En esa línea, Cruces puntualizó sobre el acompañamiento que ofrecen a los estudiantes. “Diseñamos estrategias de contención y de acompañamiento, con reuniones y escucha activa. Este año, además, creamos un programa de tutorías personalizadas en matemáticas para nivelar los conocimientos en el primer año”.

Los trabajos del futuro

“Algunas carreras podrían volverse obsoletas, debido a los cambios tecnológicos. Es importante adaptarse mediante la adquisición de nuevas habilidades para mantenerse empleable”. Esa fue la reflexión que Charlie, un asistente robotizado presente en cada edición del ciclo de eventos, sumó al debate. En sintonía, Ramiro IA, invitado especial desarrollado por Inteligencia Artificial, añadió: “Para evitar la fuga de talentos, las empresas pueden ofrecer oportunidades de desarrollo profesional, proporcionar beneficios, promover el equilibrio con la vida persona, y fomentar diversidad, entre otras acciones”

De acuerdo con Cruces, la clave está en enseñarle a los jóvenes a ser ágiles para aprender, más allá de las habilidades duras. Y en esa línea, Galdeano destacó: “La preparación es importante porque abre la puerta, pero después tienen que mostrar que son capaces de acoplarse a un equipo en funcionamiento. Desde el lado de los líderes, transmitimos el valor de la consistencia: eso lleva al éxito sostenido, diferente al éxito esporádico.

“Es muy importante empoderar a los jóvenes. Yo les enseño a cuestionarse y a no tener miedo a equivocarse. Esas cosas surgen en el aula y uno, como docente, los acompaña y orienta también a los padres”, indicó Stelman.

A la hora de analizar las carreras que ofrecen mayores oportunidades a futuro, Cruces puso el énfasis sobre aquellas ligadas a ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería: “Los avances tecnológicos nos ayudaron a mejorar la calidad de vida, con el mismo esfuerzo humano. Sin embargo, las carreras de ciencias sociales son también apasionantes” señaló.

“La palabra ‘educación’ es antigua”

El broche de cierre estuvo a cargo Cris Morena, productora y creadora de Otro Mundo, una escuela de arte creada cuatro años atrás. definida como un espacio de creatividad y como un semillero de talentos. “Ya no hablamos de educación, sino de aprendizaje. El aprendizaje viene de los sentidos; la vida es aprendizaje desde el segundo cero en el que nacemos hasta que damos nuestro último suspiro”, dijo ante el auditorio. Y enfatizó, rompiendo con ciertos moldes: “Educación es una palabra antigua. el aprendizaje tiene que ser mágico”.

Para la artista, la base de su éxito radica en la intuición para seleccionar talentos. Tal es el caso de la cantante Lali Espósito, y de los actores Agustina Cherry y Peter Lanzani. Asimismo, cuestionó: “El juego sana y salva; el juego es en equipo, uno contra otro o contra uno mismo; pero hoy los chicos no juegan. El avance de la tecnología es sumamente interesante y peligroso al mismo tiempo, según las manos en las que esté”.

LA NACION

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: