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Talleres y un empate con buenas sensaciones ante Boca, en La Bombonera, por la Liga Profesional

Talleres estuvo a punto de traerse, este sábado, un triunfo muy importante de La Bombonera, pero la faltó la efectividad que sí tuvo en los dos partidos anteriores del presente torneo de la Liga Profesional y en la Copa Libertadores. De haberla tenido, hubiera plasmado en el marcador la superioridad que exhibió contra Boca en el segundo tiempo y que sólo le permitió disfrutar de un punto con gusto a poco, con un 0 a 0 que no dejó conforme ni a uno ni a otro.

La “T” arrancó el juego discutiendo la posesión de la pelota en el medio y presionando alto la salida de Boca. Con Marcos Portillo atento a “Equi”, Ortegoza cerca de Cavani y tratando de complicar por las bandas con la rapidez de Depietri y Sosa.

El equipo estaba bien parado, pero en el primer centro que metió Blanco desde la izquierda Boca la mandó a la red a través de Ezequiel Fernández, después de un rebote en Herrera. Mastrángelo anuló bien el gol por fuera de juego de “Equi”, pero fue un llamado de atención para la defensa albiazul que se descompensó en esa jugada.

A partir de los 15 minutos empezó a aparecer en juego Botta, que a partir de las diagonales de izquierda a derecha empezó a complicar al fondo xeneize encarando hacia adelante.

Pero otra vez, a los 21, Boca llegó con profundidad. Y en tres toques precisos (Medina, “Equi”, Cavani) el uruguayo venció a Herrera. Pero el VAR invalidó el tanto por un fuera de juego “finito” del delantero.

Dos veces llegó Boca y marcó en ambas. Los goles fueron anulados, pero marcaba una tendencia. Tenía menos la pelota que la “T”, pero con más profundidad y efectividad a partir de la gravitación de “Equi”, a quien, en retroceso, el bloque defensivo albiazul no podía controlar.

Después, la “T” cambió el eje del juego. A los 28 Botta habilitó a Benavídez, el lateral metió el centro y Girotti se lo perdió “ahí”. Y un minuto después, tras otra gran asistencia de Botta, Sosa la tiró por arriba de Romero y marcó. Pero otra vez Mastrángelo anuló por fuera de juego.

Ni uno ni otro podía adueñarse del partido, que se hacía de ida y vuelta. Boca sacó ventaja con las pelotas paradas y la visita con jugadas más elaboradas y desde las bandas.

El gol, de uno u otro lado, estaba al caer, pero no llegó. No pudieron Cavani ni Lema ni Benavídez con un centro que se le cerró a “Chiquito”.

Girotti se remordió

La “T” arrancó mejor el complemento, con Botta muy activo trasladando la pelota en el medio y con más participación de Sosa en velocidad por el medio. En los primeros 20 minutos puso a Botta, Benavídez y a Depietri, sucesivamente, de frente a Romero para convertir y estuvieron cerca de hacerlo.

La presión albiazul en campo contrario surtía efecto y Boca lucía impreciso, lejos de controlar la pelota y con la salida de Saracchi perdió fluidez en sus llegadas hacia el arco de Herrera. Los ingresos de Rojo y Saralegui no colaboraban para balancear al equipo de Diego Martínez que dejó amplios espacios libres que el Matador podía usufructuar.

Talleres estaba en su mejor momento del partido, pero necesitaba trasladar ese control y dominio al marcador. Al promediar el complemento tuvo que salir por una lesión Ortegoza y Ribonetto apeló al ingreso de Juan Portilla, para que Marcos Portillo no se quedara solo con la responsabilidad de recuperarla.

Boca no encontró la pelota y, para colmo, su mejor jugador, “Equi” Fernández, de pura impotencia, fue amonestado y estuvo al borde de ser expulsado.

A 12 minutos del final, “Tino” volvió a apelar al banco para tratar de encontrar más aire en el medio. Entró Galarza por Marcos Portillo y Barticciotto por Depietri. Lo consiguió, al punto que en el tramo final del partido fue Talleres el que decididamente lo buscó y quedó más cerca.

Pruebas al canto. A los 38 minutos Girotti le acertó a palo y terminó mordiéndose la camiseta de bronca. Y a los 41, Botta probó a “Chiquito” desde afuera, Romero salvó exigido abajo y el rebote le quedó a “Fede”, que esta vez la puso al lado de un palo.

Después de un primer tiempo en el que no establecieron diferencias y no se adueñaron del partido, el triunfo le sonrió a la “T” pero no pudo devolverle el guiño que le requería. Con un poco más de puntería, se hubiera quedado con el triunfo.

​La Voz

​Talleres estuvo a punto de traerse, este sábado, un triunfo muy importante de La Bombonera, pero la faltó la efectividad que sí tuvo en los dos partidos anteriores del presente torneo de la Liga Profesional y en la Copa Libertadores. De haberla tenido, hubiera plasmado en el marcador la superioridad que exhibió contra Boca en el segundo tiempo y que sólo le permitió disfrutar de un punto con gusto a poco, con un 0 a 0 que no dejó conforme ni a uno ni a otro.La “T” arrancó el juego discutiendo la posesión de la pelota en el medio y presionando alto la salida de Boca. Con Marcos Portillo atento a “Equi”, Ortegoza cerca de Cavani y tratando de complicar por las bandas con la rapidez de Depietri y Sosa.El equipo estaba bien parado, pero en el primer centro que metió Blanco desde la izquierda Boca la mandó a la red a través de Ezequiel Fernández, después de un rebote en Herrera. Mastrángelo anuló bien el gol por fuera de juego de “Equi”, pero fue un llamado de atención para la defensa albiazul que se descompensó en esa jugada.A partir de los 15 minutos empezó a aparecer en juego Botta, que a partir de las diagonales de izquierda a derecha empezó a complicar al fondo xeneize encarando hacia adelante.Pero otra vez, a los 21, Boca llegó con profundidad. Y en tres toques precisos (Medina, “Equi”, Cavani) el uruguayo venció a Herrera. Pero el VAR invalidó el tanto por un fuera de juego “finito” del delantero.Dos veces llegó Boca y marcó en ambas. Los goles fueron anulados, pero marcaba una tendencia. Tenía menos la pelota que la “T”, pero con más profundidad y efectividad a partir de la gravitación de “Equi”, a quien, en retroceso, el bloque defensivo albiazul no podía controlar.Después, la “T” cambió el eje del juego. A los 28 Botta habilitó a Benavídez, el lateral metió el centro y Girotti se lo perdió “ahí”. Y un minuto después, tras otra gran asistencia de Botta, Sosa la tiró por arriba de Romero y marcó. Pero otra vez Mastrángelo anuló por fuera de juego.Ni uno ni otro podía adueñarse del partido, que se hacía de ida y vuelta. Boca sacó ventaja con las pelotas paradas y la visita con jugadas más elaboradas y desde las bandas. El gol, de uno u otro lado, estaba al caer, pero no llegó. No pudieron Cavani ni Lema ni Benavídez con un centro que se le cerró a “Chiquito”.Girotti se remordióLa “T” arrancó mejor el complemento, con Botta muy activo trasladando la pelota en el medio y con más participación de Sosa en velocidad por el medio. En los primeros 20 minutos puso a Botta, Benavídez y a Depietri, sucesivamente, de frente a Romero para convertir y estuvieron cerca de hacerlo.La presión albiazul en campo contrario surtía efecto y Boca lucía impreciso, lejos de controlar la pelota y con la salida de Saracchi perdió fluidez en sus llegadas hacia el arco de Herrera. Los ingresos de Rojo y Saralegui no colaboraban para balancear al equipo de Diego Martínez que dejó amplios espacios libres que el Matador podía usufructuar.Talleres estaba en su mejor momento del partido, pero necesitaba trasladar ese control y dominio al marcador. Al promediar el complemento tuvo que salir por una lesión Ortegoza y Ribonetto apeló al ingreso de Juan Portilla, para que Marcos Portillo no se quedara solo con la responsabilidad de recuperarla.Boca no encontró la pelota y, para colmo, su mejor jugador, “Equi” Fernández, de pura impotencia, fue amonestado y estuvo al borde de ser expulsado.A 12 minutos del final, “Tino” volvió a apelar al banco para tratar de encontrar más aire en el medio. Entró Galarza por Marcos Portillo y Barticciotto por Depietri. Lo consiguió, al punto que en el tramo final del partido fue Talleres el que decididamente lo buscó y quedó más cerca.Pruebas al canto. A los 38 minutos Girotti le acertó a palo y terminó mordiéndose la camiseta de bronca. Y a los 41, Botta probó a “Chiquito” desde afuera, Romero salvó exigido abajo y el rebote le quedó a “Fede”, que esta vez la puso al lado de un palo. Después de un primer tiempo en el que no establecieron diferencias y no se adueñaron del partido, el triunfo le sonrió a la “T” pero no pudo devolverle el guiño que le requería. Con un poco más de puntería, se hubiera quedado con el triunfo. 

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