NACIONALESNOTICIAS

Innovar con propósito: un viaje desde el origen del Cosmos hasta el año 2100

Charly Karamanian (48), argentino, referente internacional en innovación sustentable y conocido por resolver desafíos de innovación abierta para organizaciones como la NASA y Naciones Unidas, lanzó su libro El desafío de innovar con propósito en el día mundial de la creatividad y la innovación en abril último. Su obra es una invitación para navegar a través de aguas desconocidas, guiada por un capitán experimentado que comparte historias de creatividad, biomimética e innovación abierta. Desde el nacimiento del Cosmos hasta imaginar las ciudades del futuro en el año 2100, Karamanian inspira a crear soluciones que armonizan con el planeta para resolver el mayor desafío de la humanidad: la crisis climática.

A través de historias cautivadoras y consejos de expertos, Karamanian brinda claves y herramientas concretas a los emprendedores sostenibles para cerrar la brecha entre la idea y su implementación. El libro aborda las metodologías Creative Problem Solving, Design Thinking, Lean Startup y metodologías ágiles, desarrollando casos reales de empresas argentinas, como Emov (diseño de una solución de movilidad eléctrica de última milla), Kigüi (una solución que colabora con la reducción del desperdicio de alimentos) y Nativas.la (una plataforma que ayuda a empresas a compensar la huella de carbono mediante criptoactivos sostenibles).

Ya sea un emprendedor que está dando sus primeros pasos, un innovador experimentado, un científico o un soñador, este libro busca ser una brújula para crear nuevas soluciones impulsadas por el propósito.

-¿En qué consiste el libro y por qué decidió escribirlo?

-El desafío de innovar con propósito es una fuente de conocimientos e inspiración para todo emprendedor o empresa que quiera crear nuevas soluciones para resolver los grandes desafíos globales y acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Lo escribí como si se tratara de un viaje de exploración y descubrimiento en alta mar y cada uno de sus siete capítulos aporta historias, conocimientos, consejos de expertos y herramientas que ayudarán a activar la creatividad y las capacidades de innovación del lector, cualquiera sea su formación y antecedentes. Una de las misiones del libro es democratizar el acceso al conocimiento y las habilidades en innovación. Los lectores encontrarán en los contenidos y metodologías aportadas un valor similar al de cursar una certificación o posgrado en cualquiera de los temas cubiertos; pero con la ventaja de poder realizarlo a su propio ritmo y a un costo infinitamente inferior. Tiene una serie de siete partes: Prospectiva y Pensamiento de Futuros, Innovación 101, Innovación Sostenible, Tecnologías Exponenciales, Innovación y Creatividad, Emprender con Propósito, Innovación Abierta y Biomímesis. Como dice el tío de Peter Parker (el Hombre Araña), “todo poder conlleva una gran responsabilidad”.

-¿A qué se refiere?

-Creo que quienes tenemos la oportunidad de acceder a posiciones de liderazgo, debemos asumir un rol más humano y generoso, tomando conciencia del impacto de nuestras decisiones e influenciando de manera positiva a las personas y el ambiente. Después de la pandemia de Covid-19 me propuse escribir un libro con el objetivo de motivar a más personas y brindar consejos y herramientas para aquellos que estén dispuestos a crear soluciones para alcanzar los 17 ODS, en cada uno de los cuales encontramos millones de personas con necesidades sin satisfacer y un desafío en común enorme: la crisis climática.

-¿Cómo sigue ese camino?

-Los ODS son una agenda común establecida por las Naciones Unidas en 2015 y marca el rumbo a seguir para alcanzar los objetivos para 2030. Ya estamos a mitad de camino y solo el 15% de los ODS están en curso de cumplimiento, mientras que el umbral de seguridad del acuerdo climático de París de 1,5°C parece inalcanzable. La crisis climática es una tempestad que amenaza con engullirnos si no actuamos con rapidez. Sin embargo, dentro de esta tormenta yace una oportunidad: la posibilidad de aprovechar la innovación sostenible como nuestro salvavidas. Debemos impulsarnos hacia adelante más rápido; nuestra supervivencia depende de nuestra capacidad para desarrollar e implementar soluciones que trasciendan fronteras y aborden los desafíos urgentes que enfrentamos.

¿De qué se trata el velero que elegiste para la tapa del libro?

-La foto de la portada corresponde al Malizia – Seaexplorer, gentilmente cedida por Boris Herrmann y su equipo, con quien compartimos un mismo propósito. Creemos que necesitamos reducir las emisiones rápidamente para abordar el cambio climático, uno de los mayores desafíos para la humanidad, pero también es un desafío para crear mejores soluciones que puedan acelerar el ritmo; porque estamos en una carrera contra el tiempo y es una carrera que debemos ganar. Conocí al Team Malizia en 2019 cuando fue noticia al trasladar a Greta Thunberg desde Reino Unido hacia la Cumbre de Acción Climática de la ONU en Nueva York sin usar combustibles fósiles. Al año siguiente cuando comencé a escribir el libro me di cuenta de que las sinergias que teníamos eran enormes y pensé: ¡Ese barco tiene que estar en la tapa de mi libro! Entonces me contacté con Boris y su equipo, quienes accedieron sin dudarlo. El Malizia – Seaexplorer es un velero clase IMOCA 60 fabricado en material compuesto y fibra de carbono; equipado con foils, apéndices hidrodinámicos que se extienden desde la parte inferior del casco que permiten que el barco se eleve sobre el agua, reduciendo la resistencia y aumentando la velocidad hasta alcanzar los 40 nudos (74 km/h).

-¿Cómo se puede usar la creatividad y la innovación para resolver la crisis climática?

-Un desafío tan grande requiere de creatividad sin límites. Muchas personas de mi generación recordarán una escena muy particular de la película Tiburón (1975). El jefe de policía Brody (Roy Scheider), un antihéroe que odia el mar, está agachado arrojando carnada al agua para atraer al escualo mientras discute con Matt Hooper (Richard Dreyfuss). En un momento, vuelve a mirar al mar y se encuentra a pocos metros de distancia con la enorme cabeza del tiburón y su impresionante dentadura. Entonces, Brody se levanta y, caminando hacia atrás, entra a la sala de mandos del barco y le dice al capitán: “Necesitará otro barco más grande”. Sin duda lo que había presenciado era suficiente como para comprender la magnitud del peligro que corrían a bordo de tan insignificante embarcación. La crisis climática es actualmente el desafío más grande que enfrentamos como humanidad, es nuestro gran tiburón blanco. Sin duda, necesitamos un barco mejor, porque el buque petrolero con el que hemos navegado en los últimos siglos ha puesto a nuestra especie y a todas las que aún nos rodean en grave peligro de extinción. Pero también necesitamos que sea más rápido, porque las consecuencias del cambio climático son más que evidentes, y que sea más grande, para no dejar a nadie atrás. Muchas de las soluciones y modelos que necesitamos ya existen y son costo efectivas, como por ejemplo las energías renovables, la movilidad eléctrica y la economía circular, por mencionar solo algunas. Otras requieren la participación de más innovadores sostenibles y que empresas y gobiernos se sumen a este propósito común. Más que capitanes al timón, necesitamos patrones y marineros que naveguen con creatividad e intención. La carrera por innovar con propósito es inminente y es una carrera que debemos ganar.

-¿Cómo se conforman equipos de trabajo más creativos?

-La Asamblea General de las Naciones Unidas designó al 21 de abril como el día mundial de la creatividad y la innovación con el fin de concientizar acerca del papel que juega la creatividad en el desarrollo humano. “Causalmente”, en abril de 1452 nació Leonardo da Vinci, considerado una de las personas más creativas de la historia. Muchos lo conocen como el gran pintor de La Gioconda y La última cena, pero además fue uno de los precursores de la ecología y, al igual que varios filósofos de la antigüedad, era polímata, es decir que era una persona con grandes conocimientos en diversas materias científicas o humanísticas. Se desatacó como pintor, escultor, arquitecto, urbanista, inventor, anatomista, botánico, músico, poeta, filósofo y escritor; fue un hombre que dedicó su vida al aprendizaje continuo. Como inventor, se le atribuye la bicicleta, la ballesta y las famosas máquinas voladoras, como el helicóptero y el paracaídas. Da Vinci logró todo esto justamente por dominar tantas áreas. Como solía decir Steve Jobs, la creatividad es simplemente conectar cosas. Si bien la demanda laboral y la educación tradicional de las últimas décadas ha llevado a la especialización de las personas, en los últimos años estamos viendo un cambio de paradigma. Hoy, las personas con mayor formación general son muy buscadas para liderar y conformar equipos de trabajo creativos interdisciplinarios de alto desempeño.

-¿Cómo puede la inteligencia artificial ayudarnos a desarrollar mejores soluciones?

-La IA nos puede ayudar a conectar puntos a una velocidad sin precedente. Por ejemplo la startup NotCo utiliza un motor de IA al que bautizaron Giuseppe para combinar ingredientes a partir de una base de datos de más de 40.000 componentes de origen vegetal y así poder emular el sabor y la textura de otros alimentos de origen animal como la mayonesa, la carne, la leche y el helado. De manera similar, la IA AlphaFold está revolucionando el campo de la investigación clínica al lograr predecir como se doblan las estructuras de las nuevas proteínas al combinar aminoácidos. A finales del 2019 la startup británica Exscientia junto a la compañía japonesa Sumitomo Dainippon Pharma crearon la molécula dsp-1181, la primera droga desarrollada por una IA que entra en fase de ensayos con humanos para tratar el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Recientemente, Microsoft en colaboración con el Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacifico (PNNL) logró identificar un nuevo tipo de electrolito sólido, el material que permite el flujo de iones entre los electrodos de la batería. Usa menos litio y es menos propenso a incendiarse lo que aumenta la seguridad de los dispositivos. Esto fue posible gracias a Azure Quantum Elements (AQE), una plataforma de Microsoft que combina el computo de alto rendimiento y la IA como una herramienta diseñada para los descubrimientos en química y ciencia de materiales. La IA generativa ya no solo es un gran aliado de diseñadores industriales y laboratorios. La IA de propósito general y de diseño audiovisual como ChatGPT, Midjourney, Gemini y Sora nos permiten multiplicar nuestras capacidades creativas de manera exponencial. Hoy surgen nuevos empleos denominados “ingenieros del prompt” que no son ni más ni menos que personas con habilidades para formular las preguntas que logran los mejores resultados por parte de la IA. En estos casos, la creatividad es un gran aliado que se potencia y constituye un círculo virtuoso, ya que los resultados más creativos estarán dados en función de las preguntas más creativas. Actualmente existen motores de búsqueda dotados de IA que analizan bases de datos de materiales, publicaciones científicas y registros de propiedad intelectual para detectar materiales y tecnologías complementarias, que en combinación tienen el potencial de resolver desafíos que hasta el momento no habían podido ser resueltos. Sin duda los próximos Nikola Tesla y Tomas Edison serán personas que trabajen utilizando a la IA como copiloto.

-¿En este futuro digital, hay lugar para la naturaleza?

-Da Vinci estaba convencido de que la inteligencia de la naturaleza es superior a la del hombre y muchos de sus inventos partieron de observarla y comprenderla. Leonardo no estudiaba un fenómeno de manera aislada, sino que lo hacía de manera holística. Estas son las bases de la biomimética, un enfoque del diseño e innovación que se inspira en la función de los organismos vivos y que personalmente vengo utilizando junto a equipos hace varios años para resolver desafíos de innovación abierta tan diversos como el de la caca espacial de la NASA, el de los nanosatélites o el de la “Isla de la felicidad” en Bali. La parte de Innovación Abierta y Biomímesis incluye una entrevista a Jared Yarnall-Schane, director de Innovación del Biomimicry Institute. Él describe algunas innovaciones, como la de GreenPod Labs, una startup con sede en India que está creando soluciones de conservación de alimentos que esencialmente activan el sistema inmunológico de las plantas. Cuando recoges un tomate, ese tomate sigue vivo, pero ha perdido la comunicación con la planta madre. GreenPod Labs crea envases activos específicos para cada cultivo para reforzar y activar los mecanismos de defensa inherentes de los frutos, aun cuando ya han sido separados de las plantas. Otro ejemplo fascinante son los productos fitosanitarios de las startups Pheronym y Vitiport, que se comunican con las plagas a través de feromonas químicas, engañándolas, haciéndoles creer que no hay comida presente o que otro animal ya ha reclamado el territorio. En el sector de las energías, la startup Biome Renewables se ha inspirado en cómo los búhos vuelan silenciosamente para crear palas para las turbinas eólicas que mejoran sustancialmente su eficiencia.

-¿Qué consejos puede darle a quien quiera innovar con propósito?

-Como suelo decir, todos podemos innovar, solo tenemos que animarnos a dejar de ser parte del problema para comenzar a ser parte de la solución. El libro propone una travesía que causalmente comienza por los mares, porque fue allí donde surgió la vida, para luego extendernos a través de la tierra y de los cielos hasta llegar a cada rincón del planeta, iniciar nuestro viaje por el Cosmos. Sin embargo sabemos que el viaje de descubrimiento más revelador suele ser el viaje que hacemos hacia el interior de nosotros mismos. De la misma manera que Carl Sagan y Stephen Hawking nos recuerdan que somos parte y estamos compuestos por los mismos elementos del Cosmos, debemos recordar que también somos animales y que como tales somos parte inescindible de la naturaleza. Como plantea la autora Melanie Challenger en su libro El animal que somos: Una nueva historia de lo que significa ser humano, la negación a querer aceptar nuestra parte de animal es importante porque nos impide aceptar que amamos como los orangutanes y que somos unos verdaderos depredadores mortales. Debemos usar las tecnologías de manera inteligente y siempre desde un buen propósito; pongamos nuestras mentes y corazones al servicio de la vida. Reconciliémonos con nuestro animal interior aceptando que somos parte irrenunciable de la naturaleza, y que como seres inteligentes tenemos la responsabilidad de proteger.

LA NACION

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: