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Córdoba en Liga Profesional: asomar la nariz y golpear la mesa, objetivo cumplido

Se bajó el telón. El fútbol de primera división en Argentina inspira fuerte y por un mes se relaja. Talleres es líder con 13 puntos; Instituto está sexto con diez unidades y Belgrano ocupa la décima posición con ocho porotos. Nada mal para ser el comienzo de un torneo que, como los de antes y como los que vendrán, tendrá un alto nivel competitivo.

En este primer segmento Talleres hizo gala de su extenso plantel y de algunas individualidades que lo distinguen. Sobresalió, aunque con más intermitencias que en tiempos anteriores, Ramón Sosa, quizá sumido en el vértigo de una transferencia aún no definida. Ni que hablar de Rubén Botta y su zurda que baila y hace bailar a amigos y rivales. Y la explosión tan reprimida de Bruno Barticciotto, tras cruzar la oscuridad de varias lesiones.

Talleres ha mejorado como equipo. Se lo nota más sólido, menos expuesto y no tan ingenuo para defender, y mucho más solidario y combativo. Expresa un poco más su inconsistencia cuando no están Matías Catalán, Camilo Portillo y Ulises Ortegoza, pero es de temer cuando junta en la cancha a Sosa, a Barticciotto, a Botta, a Federico Girotti y a Gastón Benavidez, cuando se proyecta por la derecha. Todo este combo, más la seguridad de Guido Herrera y el aporte de todos, le permitirá a Talleres verse puntero hasta cuando el certamen vuelva a jugarse. Aunque no reciba premio, no es poco mirarse arriba de todos por un buen rato.

Instituto ganó en un reducto ubicado en una ciudad en la que los equipos cordobeses muchas veces han perdido dos o tres puntos. Newell’s Old Boys de Rosario mostró toda su impotencia para quebrar a un adversario que con el correr de los minutos se fue solidificando, a partir de los buenos cambios que hizo Diego Dabove para reforzar su defensa. La Gloria ganó un partido de esos que estiran la sonrisa hasta transformarla en alegría pura. Lo logró por la disciplina de sus hombres, quizá advertidos todavía de aquel desliz ante Huracán, reparado casi todo con el triunfo inmediato ante Gimnasia y Esgrima de La Plata.

¿Y Belgrano? Cuando los hinchas Piratas, ahora en tiempo de descanso, se junten a tomar un mate o a compartir una cerveza, tendrán fría la cabeza como para que evalúen las ausencias de Lucas Passerini y la de Ulises Sánchez, más la de Franco Jara, como la de tres de los mayores baluartes de cualquier equipo. Esos jugadores quedaron en el camino por un rato en Belgrano, que le sirvió a la vez para recuperar a dos jugadores que por una causa u otra estaban siendo postergados: Pablo Chavarría y Matías Suárez. Mientras tanto, en medio de esa pandemia inesperada, los brotes explotaron, las flores crecieron y los chicos se hicieron grandes. Contra Tigre, en el segundo tiempo, media docena de pibes se colgaban del colectivo y acomodaban su cuerpo con autoridad y futuro. En realidad, algunos ya vienen remando desde antes. Y Mariano Troilo, Matías Moreno, Jerónimo Heredia y Juan Velázquez, entre otros, son presente, mientras que en sus horizontes empieza a asomarse el sol. ¿Cuánto tiempo durarán en Arturo Orgáz y La Rioja?

En líneas generales ha sido buena la respuesta de Talleres, Belgrano e Instituto en estas cinco fechas. En un mes, cuando se reinicie la Liga Profesional, estaremos hablando de otro certamen. Habrá caras nuevas; quizá los mejores hayan sido transferidos y lo único inalterable, como siempre sucede, será el apoyo de la tribuna y la ilusión por sumar alegrías y ser cada día más grande. De eso se trata cuando se habla y piensa de los colores tan queridos.

​La Voz

​Se bajó el telón. El fútbol de primera división en Argentina inspira fuerte y por un mes se relaja. Talleres es líder con 13 puntos; Instituto está sexto con diez unidades y Belgrano ocupa la décima posición con ocho porotos. Nada mal para ser el comienzo de un torneo que, como los de antes y como los que vendrán, tendrá un alto nivel competitivo.En este primer segmento Talleres hizo gala de su extenso plantel y de algunas individualidades que lo distinguen. Sobresalió, aunque con más intermitencias que en tiempos anteriores, Ramón Sosa, quizá sumido en el vértigo de una transferencia aún no definida. Ni que hablar de Rubén Botta y su zurda que baila y hace bailar a amigos y rivales. Y la explosión tan reprimida de Bruno Barticciotto, tras cruzar la oscuridad de varias lesiones.Talleres ha mejorado como equipo. Se lo nota más sólido, menos expuesto y no tan ingenuo para defender, y mucho más solidario y combativo. Expresa un poco más su inconsistencia cuando no están Matías Catalán, Camilo Portillo y Ulises Ortegoza, pero es de temer cuando junta en la cancha a Sosa, a Barticciotto, a Botta, a Federico Girotti y a Gastón Benavidez, cuando se proyecta por la derecha. Todo este combo, más la seguridad de Guido Herrera y el aporte de todos, le permitirá a Talleres verse puntero hasta cuando el certamen vuelva a jugarse. Aunque no reciba premio, no es poco mirarse arriba de todos por un buen rato.Instituto ganó en un reducto ubicado en una ciudad en la que los equipos cordobeses muchas veces han perdido dos o tres puntos. Newell’s Old Boys de Rosario mostró toda su impotencia para quebrar a un adversario que con el correr de los minutos se fue solidificando, a partir de los buenos cambios que hizo Diego Dabove para reforzar su defensa. La Gloria ganó un partido de esos que estiran la sonrisa hasta transformarla en alegría pura. Lo logró por la disciplina de sus hombres, quizá advertidos todavía de aquel desliz ante Huracán, reparado casi todo con el triunfo inmediato ante Gimnasia y Esgrima de La Plata.¿Y Belgrano? Cuando los hinchas Piratas, ahora en tiempo de descanso, se junten a tomar un mate o a compartir una cerveza, tendrán fría la cabeza como para que evalúen las ausencias de Lucas Passerini y la de Ulises Sánchez, más la de Franco Jara, como la de tres de los mayores baluartes de cualquier equipo. Esos jugadores quedaron en el camino por un rato en Belgrano, que le sirvió a la vez para recuperar a dos jugadores que por una causa u otra estaban siendo postergados: Pablo Chavarría y Matías Suárez. Mientras tanto, en medio de esa pandemia inesperada, los brotes explotaron, las flores crecieron y los chicos se hicieron grandes. Contra Tigre, en el segundo tiempo, media docena de pibes se colgaban del colectivo y acomodaban su cuerpo con autoridad y futuro. En realidad, algunos ya vienen remando desde antes. Y Mariano Troilo, Matías Moreno, Jerónimo Heredia y Juan Velázquez, entre otros, son presente, mientras que en sus horizontes empieza a asomarse el sol. ¿Cuánto tiempo durarán en Arturo Orgáz y La Rioja?En líneas generales ha sido buena la respuesta de Talleres, Belgrano e Instituto en estas cinco fechas. En un mes, cuando se reinicie la Liga Profesional, estaremos hablando de otro certamen. Habrá caras nuevas; quizá los mejores hayan sido transferidos y lo único inalterable, como siempre sucede, será el apoyo de la tribuna y la ilusión por sumar alegrías y ser cada día más grande. De eso se trata cuando se habla y piensa de los colores tan queridos. 

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