DEPORTESNOTICIAS

El determinante que el Mundo Talleres necesitaba, un socio para Botta

Bruno Barticciotto (23 años) picó al vacío y lo que sintió, luego, solamente él lo puede explicar. “El pase de Rubén Botta fue increíble. No pensé. Le abrí un espacio. Cuando vi que se perfiló de derecha…Fue increíble. Es una pelota que al arquero se le complica”, contó el delantero albiazul sobre el cuarto tanto que marcó desde su reaparición en la “T”, el que abrió el camino a la victoria ante Platense.

Lo que siguió, luego, fue el abrazo de la gente. Esas 50 mil personas que lo habían visto saliendo en el carrito, lesionado, y que ahora comenzaban descubrir al delantero que ya superó un triple desgarro que fue condicionando una y otra vez su puesta la salida a escena de un delantero que ya era parte de la selección de Chile.

“Barti” entró en la consideración del DT Walter Ribonetto y tomó la posta de un Ramón Sosa que bajó su gravitación antes de irse a la selección de Chile para jugar la Copa América. Hizo sus primeros cuatro goles en un Talleres que terminó primero en la Liga y en octavos de Copa Libertadores y Argentina. Y lo más importante: fue socio para Botta, el cerebro de la “T”.

El 1-0 parcial ante Platense (al final fue 2 a 1), los dos tantos a Central Córdoba de Santiago del Estero (4-2) y el restante contra Atlético Tucumán (fue 2-0) lo situaron arriba en la tabla de goleadores, a uno de Ignacio Pussetto (Huracán).

Y en cada festejo, Bruno miró a la cámara e hizo como si estuviera jugando al “piedra, papel, tijera”, algo que en Chile se conoce como “cachipún”. “Tengo un amigo en Chile, cuando hago un gol él se graba. Y me ganó. El sacó papel, yo saqué piedra. Se graba mientras hago el gol, en vivo. Sabe que voy a celebrar. Y me ganó”, supo explicar “Barti”, sobre sus festejos.

“La realidad de Talleres da mucha confianza para lo que viene. Estoy feliz por el equipo. Competimos en todos los torneos. Irse de vacaciones así, está muy bie. Este plantel de Talleres es muy sano. No me tocó pasar por muchos equipos, pero es el mejor grupo en el que estuve. Me hacen sentir que me quieren y estamos muy ilusionados para lo que viene porque fue un lindo semestre y al equipo le fue muy bien”, sostuvo “Barti”.

Por qué salió

“Terminé bien. Sentí apenas un apretón. No me quería arriesgar por el historial. Así que preferí salir y calmarme. No es nada grave. Hubiese sido ideal que no sintiera nada. Pero son cosas que pasan. Soy un jugador que tiene mucho recorrido, que se exige bastante en lo fìsico y el riesgo es constante. Siempre tratando de minimizar” ,comentó “Barti”, sobre su salida anticipada del juego.

“Siempre tenía la esperanza de que algún momento iba a cambiar la situación. Por más que me pasara seguido, decía ‘algún día tiene que parar’. Tuve mucho apoyo de la dirigencia, del entrenador (por Walter Ribonetto) y de mis compañeros. Eso es fundamental. Busqué tratamientos. Estoy a full con psicólogo, con psiquiatra, no le encontraba explicación. Las últimas veces no he tenido aviso previo, me siento pleno cuando juego, entonces no sé….. ojalá salir de esto. Uno a veces piensa que está bien psicológicamente, no se da cuenta, pero hoy lo estoy tratando”, supo confesar “Barti”, tras esa primera conversión en Talleres y ante “el Decano”.

Después de pasarla, de mal a muy mal y sin saber, a veces el por qué de las lesiones (recurrió a todo), viene lo mejor de “Barti” para Talleres. Cuando más, lo necesitará.

​La Voz

​Bruno Barticciotto (23 años) picó al vacío y lo que sintió, luego, solamente él lo puede explicar. “El pase de Rubén Botta fue increíble. No pensé. Le abrí un espacio. Cuando vi que se perfiló de derecha…Fue increíble. Es una pelota que al arquero se le complica”, contó el delantero albiazul sobre el cuarto tanto que marcó desde su reaparición en la “T”, el que abrió el camino a la victoria ante Platense. Lo que siguió, luego, fue el abrazo de la gente. Esas 50 mil personas que lo habían visto saliendo en el carrito, lesionado, y que ahora comenzaban descubrir al delantero que ya superó un triple desgarro que fue condicionando una y otra vez su puesta la salida a escena de un delantero que ya era parte de la selección de Chile. “Barti” entró en la consideración del DT Walter Ribonetto y tomó la posta de un Ramón Sosa que bajó su gravitación antes de irse a la selección de Chile para jugar la Copa América. Hizo sus primeros cuatro goles en un Talleres que terminó primero en la Liga y en octavos de Copa Libertadores y Argentina. Y lo más importante: fue socio para Botta, el cerebro de la “T”. El 1-0 parcial ante Platense (al final fue 2 a 1), los dos tantos a Central Córdoba de Santiago del Estero (4-2) y el restante contra Atlético Tucumán (fue 2-0) lo situaron arriba en la tabla de goleadores, a uno de Ignacio Pussetto (Huracán).Y en cada festejo, Bruno miró a la cámara e hizo como si estuviera jugando al “piedra, papel, tijera”, algo que en Chile se conoce como “cachipún”. “Tengo un amigo en Chile, cuando hago un gol él se graba. Y me ganó. El sacó papel, yo saqué piedra. Se graba mientras hago el gol, en vivo. Sabe que voy a celebrar. Y me ganó”, supo explicar “Barti”, sobre sus festejos.“La realidad de Talleres da mucha confianza para lo que viene. Estoy feliz por el equipo. Competimos en todos los torneos. Irse de vacaciones así, está muy bie. Este plantel de Talleres es muy sano. No me tocó pasar por muchos equipos, pero es el mejor grupo en el que estuve. Me hacen sentir que me quieren y estamos muy ilusionados para lo que viene porque fue un lindo semestre y al equipo le fue muy bien”, sostuvo “Barti”.Por qué salió“Terminé bien. Sentí apenas un apretón. No me quería arriesgar por el historial. Así que preferí salir y calmarme. No es nada grave. Hubiese sido ideal que no sintiera nada. Pero son cosas que pasan. Soy un jugador que tiene mucho recorrido, que se exige bastante en lo fìsico y el riesgo es constante. Siempre tratando de minimizar” ,comentó “Barti”, sobre su salida anticipada del juego. “Siempre tenía la esperanza de que algún momento iba a cambiar la situación. Por más que me pasara seguido, decía ‘algún día tiene que parar’. Tuve mucho apoyo de la dirigencia, del entrenador (por Walter Ribonetto) y de mis compañeros. Eso es fundamental. Busqué tratamientos. Estoy a full con psicólogo, con psiquiatra, no le encontraba explicación. Las últimas veces no he tenido aviso previo, me siento pleno cuando juego, entonces no sé….. ojalá salir de esto. Uno a veces piensa que está bien psicológicamente, no se da cuenta, pero hoy lo estoy tratando”, supo confesar “Barti”, tras esa primera conversión en Talleres y ante “el Decano”.Después de pasarla, de mal a muy mal y sin saber, a veces el por qué de las lesiones (recurrió a todo), viene lo mejor de “Barti” para Talleres. Cuando más, lo necesitará. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: