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Lucas Victoriano: Estoy muy orgulloso porque desde la pretemporada sabíamos que este era el camino

Instituto ya está en la final de la Liga Nacional. Era uno de sus objetivos. tras haber quedado eliminado la temporada pasada en semifinales. La Gloria jugará su segunda final en el máximo certamen nacional en tres campañas, con Lucas Victoriano como entrenador.

El DT tucumano estaba muy feliz, tras el triunfo de este miércoles sobre Olímpico de La Banda 73-62 que selló la serie semifinal 3-2 en Alta Córdoba y que le dio a los albirrojos el pase a la gran final.

“Fue una batalla, una digna semifinal. La verdad es que hay que felicitar a Olímpico, un club que se armó, se potenció y fichó para ser campeón. Tiene jugadores de jerarquía que tuvieron muchos partidos de este tipo. Nos pusieron las cosas muy difíciles, sobre todo en Santiago del Estero. Allá no jugamos tan bien como lo hacemos acá con nuestra gente, más arropados. El hecho de que en este caso pasamos nosotros y somos dignos de haber pasado nosotros. A cinco partidos, siempre pasa el mejor.”, le dijo Victoriano a La Voz.

—¿Qué tuvo Instituto para ganar el quinto juego?

—Se arremangaron en la parte de atrás, que es nuestro ADN. En el inicio del tercer cuarto ellos tuvieron mucho mérito ofensivo. Después, nosotros controlamos esos momentos puntuales emocionales en los que estábamos perdiendo el norte. Muchas veces nos pasó durante la temporada que empezamos a desencadenar dos o tres errores, ansiedad… A eso, en este quinto juego, lo corregimos rápido y jugamos un partido muy mental. No hubo tanto lo táctico, de los entrenadores. Fue más que nada palpitaciones de los jugadores. “Cope” (Copello) y Vildoza pusieron la pelota en el freezer, jugamos muy inteligentes con “Javi” (Saiz) interior y sobre todo la defensa: nos garantizamos que no nos anoten. Eso te da mucha tranquilidad para atacar después.

—¿Qué significa otra final más con Instituto?

—Es difícil. Hoy estaba pensando eso. De la final anterior solo queda Copello. Es el único de aquel equipo campeón de dos temporadas anteriores. Fuimos cambiando jugadores, cambiando plantilla y la verdad es que le decía a mi asistente (Titi Barsanti) que disfrutemos del laburo porque siempre estamos sumergidos en el próximo partido. Boca cambió de entrenador, Olímpico cambió de entrenador, Quimsa cambió de entrenador el año pasado. Nosotros llevamos tres temporadas acá y no porque le caiga bien al presidente seguimos. Seguimos porque tenemos este tipo de resultados y porque queremos más, obviamente. Estamos conformes con esto, pero ahora se viene otra final. Vamos a tratar de recuperar lo máximo que podamos las piernas. La Liga se hizo totalmente eterna y, de repente, entre la semifinal y la final tenés dos o tres días nomás. Son cosas del calendario, pero mejor callarse y seguir para adelante porque ya está así y no lo podemos cambiar.

—¿Qué creés que tuvo Instituto durante todo el año para estar en la final?

—Lo que nosotros intentamos desde que estamos acá es que los chicos tengan ganas de jugar una final. Todos los fichajes que hicimos fueron en un club en el que no podés venir a ver qué pasa, sino a competir. El año pasado Boca, con dos pelotas, nos dejó afuera acá de otra final. Hoy estoy muy orgulloso porque desde la pretemporada sabíamos que el camino era un equipo largo, con distintos protagonismos, sin egoísmo, con una defensa confiable y que en ataque dependíamos totalmente de su talento. Por algo los habíamos fichado, por algo los fuimos a buscar… Ahora, queda un escollo muy difícil como Boca e intentaremos plasmar eso. Hoy en la charla les dije que llevamos diez meses juntos, desde el principio sabemos cómo jugar y había que jugar como lo venimos trabajando.

—¿El festejo del final es por haber superado a Olímpico o por haber mejorado la campaña del año pasado?

Hoy me desahogué más por mi mamá. Es que después del cuarto partido con Olímpico ella estuvo muy nerviosa. Antes de llegar acá le había dicho que se relajara un poco porque los chicos iban a hacer un gran trabajo. Y que íbamos a ganar por diez, así que fuí y le dije “te lo dije”. Con todo el respeto por el rival… Pero no era solo para tranquilizarla a ella; era una sensación que yo tenía que, si trabajábamos bien en defensa, podíamos ganarlo tranquilamente.

—¿En qué pensaste cuando llegó el final de partido?

—Es llegar a una final más, algo que me encanta. Hago esto para poder disfrutar de este tipo de días. Hoy hablaba con mi amigo (Toro) Palladino y le decía que hoy tenía ganas de jugar. No siempre me pasa, je… Pero era un día para disfrutarlo, la cancha, la gente, la previa, del partido… Y las finales van a ser así: siete partidos con esa adrenalina, con ese nerviosismo, con esas emociones… Es un poco nuestra gasolina.

—¿Qué significa tener la ventaja de localía?

—Eso también es un mérito de lo hecho durante el año. Es algo que nos hemos ganado. No pudimos con Quimsa (terminó primero en la fase regular), que hizo un temporadón, pero Boca al eliminarlo nos da esa posibilidad a nosotros, que estuvimos agasapaditos en la segunda posición. Durante buena parte de la temporada estuvimos ahí, pero como que nadie confiaba demasiado a nivel externo. Es como que estábamos ahí tranquilos, sobre todo al inicio, que estaban muy bien Olímpico y Quimsa. Sin embargo, el hecho de haber realizado una muy buena temporada regular nos permite esa pequeña ventaja de jugar en casa más partidos.

—¿Qué tiene Boca?

—Tiene muchísimo talento y jugadores con muchas finales. Parece una tontería, pero nosotros no tenemos tantos jugadores con finales. Sí tenemos un grupo que tiene ganas. Viendo el quinto partido de Boca con Quimsa, Mata tiene una frialdad increíble y mete un triple clave. Boca tiene ese tipo de jugadores que te pueden hacer eso. El año pasado, dos cosas de Franco Balbi nos dejaron afuera. Hay que tener muchísimo cuidado. Pero Boca también tiene sus debilidades sobre las que vamos a trabajar y, a las fortalezas, tratar de ir construyéndolas. Son muchos partidos, a priori, y el hecho de que tengamos la localía… También me gustó mucho que el equipo se haya levantado después de estar match point con Regatas, después venir acá 2-2 con Olímpico… Nos pasó también en Liga Sudamericana. Este es un equipo que tiene una resiliencia importante y que demuestra un carácter que me gusta y que esperamos en la final nos alcance.

Además, el entrenador destacó las razones que hacen esto posible: “Acá tenemos a un presidente que banca totalmente, que apuesta por el básquet, que apuesta por nosotros el cuerpo técnico y por los jugadores, que tienen esa confianza. Y tenemos a la gente. Tenemos a las cuatro patas de la mesa equilibradas. Eso nos hace competir. Todavía no se terminó, pero estoy muy orgullo de mi equipo.

El resumen de la TV de Instituto 73-Olímpico 62

​La Voz

​Instituto ya está en la final de la Liga Nacional. Era uno de sus objetivos. tras haber quedado eliminado la temporada pasada en semifinales. La Gloria jugará su segunda final en el máximo certamen nacional en tres campañas, con Lucas Victoriano como entrenador. El DT tucumano estaba muy feliz, tras el triunfo de este miércoles sobre Olímpico de La Banda 73-62 que selló la serie semifinal 3-2 en Alta Córdoba y que le dio a los albirrojos el pase a la gran final.“Fue una batalla, una digna semifinal. La verdad es que hay que felicitar a Olímpico, un club que se armó, se potenció y fichó para ser campeón. Tiene jugadores de jerarquía que tuvieron muchos partidos de este tipo. Nos pusieron las cosas muy difíciles, sobre todo en Santiago del Estero. Allá no jugamos tan bien como lo hacemos acá con nuestra gente, más arropados. El hecho de que en este caso pasamos nosotros y somos dignos de haber pasado nosotros. A cinco partidos, siempre pasa el mejor.”, le dijo Victoriano a La Voz. —¿Qué tuvo Instituto para ganar el quinto juego?—Se arremangaron en la parte de atrás, que es nuestro ADN. En el inicio del tercer cuarto ellos tuvieron mucho mérito ofensivo. Después, nosotros controlamos esos momentos puntuales emocionales en los que estábamos perdiendo el norte. Muchas veces nos pasó durante la temporada que empezamos a desencadenar dos o tres errores, ansiedad… A eso, en este quinto juego, lo corregimos rápido y jugamos un partido muy mental. No hubo tanto lo táctico, de los entrenadores. Fue más que nada palpitaciones de los jugadores. “Cope” (Copello) y Vildoza pusieron la pelota en el freezer, jugamos muy inteligentes con “Javi” (Saiz) interior y sobre todo la defensa: nos garantizamos que no nos anoten. Eso te da mucha tranquilidad para atacar después.—¿Qué significa otra final más con Instituto?—Es difícil. Hoy estaba pensando eso. De la final anterior solo queda Copello. Es el único de aquel equipo campeón de dos temporadas anteriores. Fuimos cambiando jugadores, cambiando plantilla y la verdad es que le decía a mi asistente (Titi Barsanti) que disfrutemos del laburo porque siempre estamos sumergidos en el próximo partido. Boca cambió de entrenador, Olímpico cambió de entrenador, Quimsa cambió de entrenador el año pasado. Nosotros llevamos tres temporadas acá y no porque le caiga bien al presidente seguimos. Seguimos porque tenemos este tipo de resultados y porque queremos más, obviamente. Estamos conformes con esto, pero ahora se viene otra final. Vamos a tratar de recuperar lo máximo que podamos las piernas. La Liga se hizo totalmente eterna y, de repente, entre la semifinal y la final tenés dos o tres días nomás. Son cosas del calendario, pero mejor callarse y seguir para adelante porque ya está así y no lo podemos cambiar.—¿Qué creés que tuvo Instituto durante todo el año para estar en la final?—Lo que nosotros intentamos desde que estamos acá es que los chicos tengan ganas de jugar una final. Todos los fichajes que hicimos fueron en un club en el que no podés venir a ver qué pasa, sino a competir. El año pasado Boca, con dos pelotas, nos dejó afuera acá de otra final. Hoy estoy muy orgulloso porque desde la pretemporada sabíamos que el camino era un equipo largo, con distintos protagonismos, sin egoísmo, con una defensa confiable y que en ataque dependíamos totalmente de su talento. Por algo los habíamos fichado, por algo los fuimos a buscar… Ahora, queda un escollo muy difícil como Boca e intentaremos plasmar eso. Hoy en la charla les dije que llevamos diez meses juntos, desde el principio sabemos cómo jugar y había que jugar como lo venimos trabajando.—¿El festejo del final es por haber superado a Olímpico o por haber mejorado la campaña del año pasado?Hoy me desahogué más por mi mamá. Es que después del cuarto partido con Olímpico ella estuvo muy nerviosa. Antes de llegar acá le había dicho que se relajara un poco porque los chicos iban a hacer un gran trabajo. Y que íbamos a ganar por diez, así que fuí y le dije “te lo dije”. Con todo el respeto por el rival… Pero no era solo para tranquilizarla a ella; era una sensación que yo tenía que, si trabajábamos bien en defensa, podíamos ganarlo tranquilamente. —¿En qué pensaste cuando llegó el final de partido?—Es llegar a una final más, algo que me encanta. Hago esto para poder disfrutar de este tipo de días. Hoy hablaba con mi amigo (Toro) Palladino y le decía que hoy tenía ganas de jugar. No siempre me pasa, je… Pero era un día para disfrutarlo, la cancha, la gente, la previa, del partido… Y las finales van a ser así: siete partidos con esa adrenalina, con ese nerviosismo, con esas emociones… Es un poco nuestra gasolina.—¿Qué significa tener la ventaja de localía?—Eso también es un mérito de lo hecho durante el año. Es algo que nos hemos ganado. No pudimos con Quimsa (terminó primero en la fase regular), que hizo un temporadón, pero Boca al eliminarlo nos da esa posibilidad a nosotros, que estuvimos agasapaditos en la segunda posición. Durante buena parte de la temporada estuvimos ahí, pero como que nadie confiaba demasiado a nivel externo. Es como que estábamos ahí tranquilos, sobre todo al inicio, que estaban muy bien Olímpico y Quimsa. Sin embargo, el hecho de haber realizado una muy buena temporada regular nos permite esa pequeña ventaja de jugar en casa más partidos. —¿Qué tiene Boca?—Tiene muchísimo talento y jugadores con muchas finales. Parece una tontería, pero nosotros no tenemos tantos jugadores con finales. Sí tenemos un grupo que tiene ganas. Viendo el quinto partido de Boca con Quimsa, Mata tiene una frialdad increíble y mete un triple clave. Boca tiene ese tipo de jugadores que te pueden hacer eso. El año pasado, dos cosas de Franco Balbi nos dejaron afuera. Hay que tener muchísimo cuidado. Pero Boca también tiene sus debilidades sobre las que vamos a trabajar y, a las fortalezas, tratar de ir construyéndolas. Son muchos partidos, a priori, y el hecho de que tengamos la localía… También me gustó mucho que el equipo se haya levantado después de estar match point con Regatas, después venir acá 2-2 con Olímpico… Nos pasó también en Liga Sudamericana. Este es un equipo que tiene una resiliencia importante y que demuestra un carácter que me gusta y que esperamos en la final nos alcance.Además, el entrenador destacó las razones que hacen esto posible: “Acá tenemos a un presidente que banca totalmente, que apuesta por el básquet, que apuesta por nosotros el cuerpo técnico y por los jugadores, que tienen esa confianza. Y tenemos a la gente. Tenemos a las cuatro patas de la mesa equilibradas. Eso nos hace competir. Todavía no se terminó, pero estoy muy orgullo de mi equipo. El resumen de la TV de Instituto 73-Olímpico 62 

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