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Lionel Scaloni: el beso “no consentido”, la felicidad por la clasificación y “el ruido” en los penales del Dibu

El beso del utilero Mario Di Stéfano, que lo acompañó prácticamente colgado del cuello, mientras Lionel Scaloni caminaba eufórico hacia la mitad del campo de juego agitando su brazo derecho, fue una de las escenas del desahogo tras el sufrimiento que envolvió a la Argentina para clasificarse para las semifinales de la Copa América. La victoria 4-2 por penales, después del agónico empate de la Tri en el primer minuto de descuento, fue el reflejo de los diferentes momentos que transitó la selección para continuar su marcha en el certamen continental y refrendar la conquista de Brasil en 2021. “A Marito (Di Stéfano) lo conozco de toda la vida, es un amigo entrañable. Estaba muy contento, no me di cuenta dónde me dio el beso”, contó con una sonrisa el DT; cuando le mostraron la imagen, expresó: “Uf… Bueno, sí. Pero no fue consentido, ¿eh?”, lo que desató las risas durante la rueda de prensa.

«SON COSAS QUE PASAN CUANDO ESTÁS ALEGRE» 🤣

Scaloni y su opinión sobre el beso con Marito, después del triunfo ante Ecuador. pic.twitter.com/8sYYc9hWup

— TyC Sports (@TyCSports) July 5, 2024

En el estadio NRG, al igual que tres años atrás en aquella aventura brasileña que fue el lanzamiento de la mágica cosecha de coronas, los penales se mezclaron en la hoja de ruta: Ecuador se rindió ante Dibu Martínez como sucedió tres años atrás en el Arena Mané Garrincha de Brasilia, cuando Colombia sucumbió ante la gigantesca figura del guardavalla. Entre tanta agitación, Scaloni intentó mantenerse sereno, confiado en las virtudes de los elegidos para resolver los remates y en las manos de un arquero que domina el escenario. “No lo disfruté nada: esta vez no. Ganar así no se disfruta nada. Sí, estamos contento, pero no lo disfruté. No fue una alegría que diga la pasé bien”, comentó el seleccionador en la rueda de prensa y con la frase marcó la dificultad que le presentó el rival.

De pie o sentado, el lenguaje corporal enseñó serenidad, a pesar de que el desarrollo y el desenlace fue pesado. Argentina no desanduvo un comienzo de juego cómodo, pero Scaloni no gesticuló, no agitó los brazos ni gritó para ordenar al equipo. El seleccionador observó los movimientos deslizando comentarios en los que Walter Samuel –dirigió cuando el DT cumplió la fecha de suspensión frente a Perú- y Pablo Aimar fueron los interlocutores. Ecuador asfixió, molestó y diseñó jugadas de riesgo: Dibu Martínez ahogó el festejo de Jeremy Sarmiento, después de un desborde del capitán Enner Valencia, y en el rebote de la misma acción el juvenil Kendry Páez remató por sobre el travesaño. Las alarmas estaban encendidas, pero el pujatense, de rostro imperturbable, no respondió con histeria.

La presencia de Lionel Messi, que estuvo entre algodones para jugar con Ecuador, aunque recorrió todo el partido, fue un tema que Scaloni debió abordar. “Creo que terminó bien; la última vez le pregunté cómo estaba cuando faltaban cuatro o cinco minutos. El equipo gira en él y juega bien, y él también juega bien. No podemos separar la actuación individual de la colectiva, no tiene que ser así. ¿Si Di María era una opción por Messi durante el partido? Cada vez que le pregunté me dijo que estaba bien. Podía ser una opción Ángel, pero no es un jugador para correr atrás de un ecuatoriano. ¿A quién no le gusta ver a Di María? Yo soy el primero: pero no es fácil”, analizó sobre la posibilidad de que un rosarino reemplazara a otro, o que jugaran a la par. Finalmente, Fideo no ingresó.

“Ecuador fue lo que se habló ayer [por el miércoles]: un equipo difícil, duro y que juega bien. Físicamente, Ecuador está bien y se nota que son jugadores a nivel físico, importantes. El primer tiempo pudimos estar más finos y hacer un gol más. El segundo tiempo fue difícil, cortado, y la jugada que el árbitro frenó cuando Julián [Álvarez] se iba de contraataque no es culpa de él: reclamamos porque Cuti Romero estaba en el suelo y después se dio que la pelota cayó para el ataque de Julián”, analizó Scaloni, que rescató como positivo la clasificación y que el equipo responde: “El equipo está, a pesar de que el rival te someta. Ellos hicieron juego directo y el equipo siempre reacciona, a pesar de jugar bien o mal. El que entra lo hace enchufado y eso es rescatable. Entre lo negativo, siempre hay cosas para corregir, pero lo tengo que analizar mejor”.

🗣️ En conferencia de prensa, Scaloni explicó por qué no ingresó Di María ante #Ecuador: «Él no es un jugador para que tenga que correr atrás de los ecuatorianos, que son rápidos. Hay momentos y momentos». pic.twitter.com/VJQF86RiB5

— TyC Sports (@TyCSports) July 5, 2024

Los penales tienen una connotación singular con la presencia de Dibu Martínez y Scaloni lanzó una frase sobre el arquero: “No soy entrenador de arqueros, pero los arqueros rozan los penales y él los ataja: las paradas hacen ruido en la cancha. En los penales el equipo tiene una confianza ciega en el arquero. Aun fallando Leo, con todo lo que significa para el equipo, sabía que iba a suceder algo positivo y eso en el fútbol es muy importante”, explicó quien juntó a los futbolistas en la cancha, apuntó a los que patearían y el único que lo hizo dudar fue el encargado del quinto remate: Otamendi tomó la responsabilidad porque había pateado bien, al igual que Nico [González] en sus equipos.

El camino ahora señalará que el ganador de Venezuela y Panamá será el rival, el martes, en Nueva Jersey, en las semifinales. “Jugarla tiene un valor muy bueno, por el nivel que se ve de las selecciones y de la Copa América. El cuadro fácil se decía que era el nuestro, yo estaba tan seguro: Ecuador demostró que está en un muy buen nivel”, deslizó Scaloni, que esta vez prefirió no hablar del estado del campo de juego, aunque dejó entrever que no tienen la jerarquía que representa el certamen.

LA NACION

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