INTERNACIONALES

Según el Washington Post, Maduro rechazó varias ofertas de asilo antes de caer en manos de EE.UU.

De acuerdo a un artículo publicado por el medio estadounidense The Washington Post, Nicolás Maduro recibió en las semanas previas a su captura varias ofertas de asilo impulsadas por actores internacionales que buscaban evitar una intervención militar de Estados Unidos.

Las gestiones incluyeron conversaciones discretas con Rusia, el Vaticano, Qatar, Turquía y emisarios privados que intentaban persuadir al mandatario para abandonar el poder.

El cardenal Pietro Parolin, segundo del Papa y exnuncio en Caracas, habría presionado a diplomáticos estadounidenses durante una reunión no divulgada en Nochebuena.

Según los documentos, Parolin planteó que Moscú estaba lista para acoger a Maduro con garantías de seguridad y protección de sus bienes, siempre que aceptara dejar el poder.

Rusia habría ofrecido refugio con protección de Putin

Fuentes citadas por el diario capitalino aseguran que Rusia llegó a proponer un paquete amplio:

  • salida inmediata,
  • garantías para su familia,
  • y posible asilo para altos funcionarios como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello.

Pero Maduro habría subestimado la presión internacional y rechazó la oferta, creyendo que Estados Unidos no actuaría o que la política doméstica estadounidense frenaría cualquier ofensiva militar.

Qatar y Turquía también exploraron un acuerdo de exilio

Qatar, mediador clave en la relación entre Washington y Caracas, intentó negociar una salida ordenada. Turquía también figuraba como destino alternativo, con promesas de no extradición.

Sin embargo, el expresidente venezolano y su esposa habrían reaccionado “indignados” ante la idea de abandonar el país, según fuentes consultadas por el diario.

Mientras tanto, emisarios informales como el empresario brasileño Joesley Batista viajaron a Caracas con propuestas que combinaban garantías personales y concesiones económicas, pero sin éxito.

El Vaticano pedía tiempo; EE.UU. decidió actuar

Parolin advirtió que una salida abrupta podía desatar violencia y pidió a Washington fijar plazos y ofrecer seguridades.

Sin embargo, para la Casa Blanca ya era tarde: evaluaciones internas y una llamada entre Trump y Maduro escaló la tensión. La administración republicana concluyó que el “camino difícil” (la operación militar) era inevitable.

Una semana después, fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa en Caracas, en una operación que dejó alrededor de 75 muertos.

El giro de Washington: del apoyo opositor a Delcy Rodríguez

La investigación también confirma un cambio estratégico de Estados Unidos en la sucesión: abandonó la apuesta por María Corina Machado y comenzó a favorecer a Delcy Rodríguez, considerada más capaz de controlar al aparato militar chavista durante una transición.

Un informe de la CIA, citado por fuentes a The Washington Post, advertía que un gobierno encabezado por Machado tendría dificultades para contener a los servicios de seguridad y garantizar estabilidad.

En cambio, Rodríguez era vista como pragmática, cercana a sectores empresariales y dialoguista con actores internacionales como Qatar y Turquía.

Una conclusión incómoda

Para analistas entrevistados por el Post, la cadena de fracasos diplomáticos y el desenlace militar dejan una lección evidente:

“No es posible gobernar Venezuela sin el chavismo”.

Con Maduro detenido, una autoridad fragmentada y señales contradictorias en Caracas, la transición continúa siendo un proceso incierto que combina cooperación formal con tensiones internas entre las distintas facciones del poder.

​De acuerdo a un artículo publicado por el medio estadounidense The Washington Post, Nicolás Maduro recibió en las semanas previas a su captura varias ofertas de asilo impulsadas por actores internacionales que buscaban evitar una intervención militar de Estados Unidos.Las gestiones incluyeron conversaciones discretas con Rusia, el Vaticano, Qatar, Turquía y emisarios privados que intentaban persuadir al mandatario para abandonar el poder.El cardenal Pietro Parolin, segundo del Papa y exnuncio en Caracas, habría presionado a diplomáticos estadounidenses durante una reunión no divulgada en Nochebuena. Según los documentos, Parolin planteó que Moscú estaba lista para acoger a Maduro con garantías de seguridad y protección de sus bienes, siempre que aceptara dejar el poder.Rusia habría ofrecido refugio con protección de PutinFuentes citadas por el diario capitalino aseguran que Rusia llegó a proponer un paquete amplio:salida inmediata,garantías para su familia,y posible asilo para altos funcionarios como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello.Pero Maduro habría subestimado la presión internacional y rechazó la oferta, creyendo que Estados Unidos no actuaría o que la política doméstica estadounidense frenaría cualquier ofensiva militar.Qatar y Turquía también exploraron un acuerdo de exilioQatar, mediador clave en la relación entre Washington y Caracas, intentó negociar una salida ordenada. Turquía también figuraba como destino alternativo, con promesas de no extradición. Sin embargo, el expresidente venezolano y su esposa habrían reaccionado “indignados” ante la idea de abandonar el país, según fuentes consultadas por el diario.Mientras tanto, emisarios informales como el empresario brasileño Joesley Batista viajaron a Caracas con propuestas que combinaban garantías personales y concesiones económicas, pero sin éxito.El Vaticano pedía tiempo; EE.UU. decidió actuarParolin advirtió que una salida abrupta podía desatar violencia y pidió a Washington fijar plazos y ofrecer seguridades. Sin embargo, para la Casa Blanca ya era tarde: evaluaciones internas y una llamada entre Trump y Maduro escaló la tensión. La administración republicana concluyó que el “camino difícil” (la operación militar) era inevitable.Una semana después, fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa en Caracas, en una operación que dejó alrededor de 75 muertos.El giro de Washington: del apoyo opositor a Delcy RodríguezLa investigación también confirma un cambio estratégico de Estados Unidos en la sucesión: abandonó la apuesta por María Corina Machado y comenzó a favorecer a Delcy Rodríguez, considerada más capaz de controlar al aparato militar chavista durante una transición.Un informe de la CIA, citado por fuentes a The Washington Post, advertía que un gobierno encabezado por Machado tendría dificultades para contener a los servicios de seguridad y garantizar estabilidad. En cambio, Rodríguez era vista como pragmática, cercana a sectores empresariales y dialoguista con actores internacionales como Qatar y Turquía.Una conclusión incómodaPara analistas entrevistados por el Post, la cadena de fracasos diplomáticos y el desenlace militar dejan una lección evidente:“No es posible gobernar Venezuela sin el chavismo”.Con Maduro detenido, una autoridad fragmentada y señales contradictorias en Caracas, la transición continúa siendo un proceso incierto que combina cooperación formal con tensiones internas entre las distintas facciones del poder.  La Voz