Pitty la Numeróloga rompió el silencio tras la denuncia por defraudación: “Estoy harta”
La tranquilidad de Verónica Asad, conocida popularmente como Pitty la Numeróloga, se vio interrumpida en las últimas horas por una grave noticia judicial. La Justicia comenzó una investigación en su contra por supuesta defraudación a clientes con el objetivo de quedarse con sus bienes, tras una denuncia impulsada por Pablo Salum, referente de la lucha contra las sectas y pseudociencias coercitivas.
Lejos de esconderse, Pitty decidió dar la cara en una picante comunicación telefónica con DDM (América TV). “La put… por favor. Mientras estaba comprando las lucecitas para los locales, me empezó a llamar todo el mundo para contarme esto”, lanzó de entrada, evidenciando un profundo malestar por la exposición de la causa.
Según el relato de Asad, el conflicto con Salum no es nuevo, sino que se remonta a una década atrás, cuando ella recién comenzaba su camino mediático. “En el 2016 yo pesaba 160 kilos y este tipo me volvía loca… me decía ‘Hija de pu…. te voy a matar’ y yo era una boludita de barrio que venía en el 166 a probar suerte en los canales”, recordó.
Pitty aseguró que ya en aquel momento debió recurrir a la Justicia para frenar el hostigamiento: “Un día me cansé del acoso… presenté mi teléfono y ahí vieron todas las llamadas. En dos minutos lo llamaron y lo hicieron firmar papeles de que no me podía joder”.
Ante las acusaciones de Salum, quien sostiene que la numeróloga utiliza técnicas de captación propias de una organización coercitiva, Asad defendió su oficio con firmeza. “Él dice que lo que hago es atrapar gente, dice que tengo una secta. Yo soy numeróloga, pero soy una mina simple, práctica, tengo un don y lo que hago es decirte hacia dónde, cómo y cuándo, nada más”, aseguró.
Incluso, con un toque de ironía sobre el contexto social actual, agregó: “Si estamos en el 2026 y hay gente que se cree que es perro y nadie le dice nada, ¿me van a meter en cana a mí por hacer numerología? ¿Es joda, entendés?”.
Verónica no esquivó los momentos difíciles que atravesó en los últimos años, mencionando problemas de salud y pérdidas familiares como motores de su fortaleza actual. “A mí no me va a venir a achicar nadie, se me murió mi viejo, me agarró un cáncer galopante… ¿A quién le puedo tener miedo yo?”, sentenció.
Respecto a la investigación por defraudación, Pitty se mostró abierta a que se revisen sus movimientos: “Esto es fácil, que investiguen todo lo que quieran. No puedo ser boluda y hacer… Yo creo que él está enamorado de mí”.
Finalmente, cerró reconociendo que, aunque entiende que la noticia “garpa”, ella se mantiene firme en su trabajo diario: “Soy una mina que le da laburo a la gente, te puede gustar o no”.
La tranquilidad de Verónica Asad, conocida popularmente como Pitty la Numeróloga, se vio interrumpida en las últimas horas por una grave noticia judicial. La Justicia comenzó una investigación en su contra por supuesta defraudación a clientes con el objetivo de quedarse con sus bienes, tras una denuncia impulsada por Pablo Salum, referente de la lucha contra las sectas y pseudociencias coercitivas.Lejos de esconderse, Pitty decidió dar la cara en una picante comunicación telefónica con DDM (América TV). “La put… por favor. Mientras estaba comprando las lucecitas para los locales, me empezó a llamar todo el mundo para contarme esto”, lanzó de entrada, evidenciando un profundo malestar por la exposición de la causa.Según el relato de Asad, el conflicto con Salum no es nuevo, sino que se remonta a una década atrás, cuando ella recién comenzaba su camino mediático. “En el 2016 yo pesaba 160 kilos y este tipo me volvía loca… me decía ‘Hija de pu…. te voy a matar’ y yo era una boludita de barrio que venía en el 166 a probar suerte en los canales”, recordó.Pitty aseguró que ya en aquel momento debió recurrir a la Justicia para frenar el hostigamiento: “Un día me cansé del acoso… presenté mi teléfono y ahí vieron todas las llamadas. En dos minutos lo llamaron y lo hicieron firmar papeles de que no me podía joder”.Ante las acusaciones de Salum, quien sostiene que la numeróloga utiliza técnicas de captación propias de una organización coercitiva, Asad defendió su oficio con firmeza. “Él dice que lo que hago es atrapar gente, dice que tengo una secta. Yo soy numeróloga, pero soy una mina simple, práctica, tengo un don y lo que hago es decirte hacia dónde, cómo y cuándo, nada más”, aseguró.Incluso, con un toque de ironía sobre el contexto social actual, agregó: “Si estamos en el 2026 y hay gente que se cree que es perro y nadie le dice nada, ¿me van a meter en cana a mí por hacer numerología? ¿Es joda, entendés?”.Verónica no esquivó los momentos difíciles que atravesó en los últimos años, mencionando problemas de salud y pérdidas familiares como motores de su fortaleza actual. “A mí no me va a venir a achicar nadie, se me murió mi viejo, me agarró un cáncer galopante… ¿A quién le puedo tener miedo yo?”, sentenció.Respecto a la investigación por defraudación, Pitty se mostró abierta a que se revisen sus movimientos: “Esto es fácil, que investiguen todo lo que quieran. No puedo ser boluda y hacer… Yo creo que él está enamorado de mí”. Finalmente, cerró reconociendo que, aunque entiende que la noticia “garpa”, ella se mantiene firme en su trabajo diario: “Soy una mina que le da laburo a la gente, te puede gustar o no”. La Voz
