INTERNACIONALES

Kim Jong-un consolidó su poder en el Congreso del Partido con un nuevo plan económico

El líder norcoreano, Kim Jong-un, encabezó una nueva sesión del Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea (PTC) en la que hizo un llamado a “intensificar la revolución ideológica” y anunció la puesta en marcha de un ambicioso plan quinquenal para estabilizar la economía nacional.

El evento, que reúne a casi 7.000 delegados en la capital, también sirvió como escenario para consolidar la estructura jerárquica del régimen mediante el ascenso de su influyente hermana, Kim Yo-jong.

Economía e ideología: el nuevo rumbo del régimen

Durante su discurso del lunes, Kim Jong-un subrayó que el próximo quinquenio será una etapa crucial para “estabilizar y consolidar nuestra economía”, buscando un desarrollo cualitativo en cada uno de los sectores productivos. Sin embargo, este avance económico está estrictamente ligado a un control social más férreo. El mandatario insistió en la urgencia de “transformar al pueblo” bajo líneas revolucionarias y obreras, lo que implica un endurecimiento de la disciplina interna.

A nivel político, Kim fue revalidado como secretario general del Partido de los Trabajadores, un gesto simbólico que reafirma su control total sobre el Estado. En paralelo, se espera que en el transcurso del congreso se revele la siguiente fase del programa de armas nucleares, un punto que genera alerta en la comunidad internacional, especialmente por el fortalecimiento de los lazos militares de Pionyang con Rusia.

El ascenso de Kim Yo-jong

Uno de los movimientos políticos más destacados fue el nombramiento de Kim Yo-jong como directora de departamento de pleno derecho dentro del Comité Central del Partido. Hasta ahora subdirectora, la hermana del líder fue una de sus lugartenientes más cercanas y la voz del régimen en comunicados críticos hacia Seúl y Washington. Su ascenso formaliza su posición como una de las figuras más influyentes del hermético país.

Denuncias de represión y crisis de derechos humanos

El Congreso se desarrolla en un clima de creciente preocupación internacional por la situación humanitaria en Corea del Norte. Organizaciones como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional denunciaron violaciones graves y sistemáticas, incluyendo ejecuciones y trabajos forzados.

Según la relatora especial de la ONU, Elizabeth Salmón, la situación de los derechos humanos se deterioró, con un aumento en la represión contra el consumo de contenidos extranjeros. HRW señaló que el régimen aplica agresivamente leyes que penalizan el acceso a la información y la expresión cultural externa, coincidiendo con los esfuerzos de Kim por blindar ideológicamente a la población durante este congreso.

Este evento, que ofrece una de las pocas visiones directas del funcionamiento interno de la aislada nación, definirá la hoja de ruta de Corea del Norte frente a sus principales adversarios, Corea del Sur y Estados Unidos, para los próximos cinco años.

​El líder norcoreano, Kim Jong-un, encabezó una nueva sesión del Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea (PTC) en la que hizo un llamado a “intensificar la revolución ideológica” y anunció la puesta en marcha de un ambicioso plan quinquenal para estabilizar la economía nacional. El evento, que reúne a casi 7.000 delegados en la capital, también sirvió como escenario para consolidar la estructura jerárquica del régimen mediante el ascenso de su influyente hermana, Kim Yo-jong.Economía e ideología: el nuevo rumbo del régimenDurante su discurso del lunes, Kim Jong-un subrayó que el próximo quinquenio será una etapa crucial para “estabilizar y consolidar nuestra economía”, buscando un desarrollo cualitativo en cada uno de los sectores productivos. Sin embargo, este avance económico está estrictamente ligado a un control social más férreo. El mandatario insistió en la urgencia de “transformar al pueblo” bajo líneas revolucionarias y obreras, lo que implica un endurecimiento de la disciplina interna.A nivel político, Kim fue revalidado como secretario general del Partido de los Trabajadores, un gesto simbólico que reafirma su control total sobre el Estado. En paralelo, se espera que en el transcurso del congreso se revele la siguiente fase del programa de armas nucleares, un punto que genera alerta en la comunidad internacional, especialmente por el fortalecimiento de los lazos militares de Pionyang con Rusia.El ascenso de Kim Yo-jongUno de los movimientos políticos más destacados fue el nombramiento de Kim Yo-jong como directora de departamento de pleno derecho dentro del Comité Central del Partido. Hasta ahora subdirectora, la hermana del líder fue una de sus lugartenientes más cercanas y la voz del régimen en comunicados críticos hacia Seúl y Washington. Su ascenso formaliza su posición como una de las figuras más influyentes del hermético país.Denuncias de represión y crisis de derechos humanosEl Congreso se desarrolla en un clima de creciente preocupación internacional por la situación humanitaria en Corea del Norte. Organizaciones como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional denunciaron violaciones graves y sistemáticas, incluyendo ejecuciones y trabajos forzados.Según la relatora especial de la ONU, Elizabeth Salmón, la situación de los derechos humanos se deterioró, con un aumento en la represión contra el consumo de contenidos extranjeros. HRW señaló que el régimen aplica agresivamente leyes que penalizan el acceso a la información y la expresión cultural externa, coincidiendo con los esfuerzos de Kim por blindar ideológicamente a la población durante este congreso.Este evento, que ofrece una de las pocas visiones directas del funcionamiento interno de la aislada nación, definirá la hoja de ruta de Corea del Norte frente a sus principales adversarios, Corea del Sur y Estados Unidos, para los próximos cinco años.  La Voz