Trump y Petro bajan la tensión: acordaron una reunión tras meses de amenazas y fricciones diplomáticas
En un giro inesperado para la política regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par colombiano, Gustavo Petro, mantuvieron una conversación telefónica con el objetivo de suavizar las recientes tensiones y preparar un encuentro oficial. Este acercamiento ocurre en un contexto de alta volatilidad internacional, marcado por la intervención estadounidense en Venezuela y la reciente detención de Nicolás Maduro.
Durante el diálogo, ambos mandatarios acordaron que sus respectivos ministros de Relaciones Exteriores coordinen una reunión presencial próximamente en la Casa Blanca,. El propio Trump calificó la charla como un “gran honor” a través de su red social Truth, destacando que Petro lo contactó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que han mantenido a ambos gobiernos en una relación ríspida.
La logística del encuentro estará a cargo del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, quienes ya se encuentran realizando los arreglos necesarios para la cita.

Este cambio de tono resulta particularmente significativo considerando los antecedentes inmediatos. Antes de esta llamada, Trump había escalado la retórica hostil, amenazando a Colombia con una posible acción militar. El líder republicano había llegado a tildar a Petro de “líder del narcotráfico” y manifestó que vería con buenos ojos realizar una incursión militar en suelo colombiano similar a la ejecutada en Venezuela este sábado.
Esta distensión actúa como una válvula de escape en una olla a presión que parecía estar a punto de estallar, permitiendo que la mesa de diálogo reemplace, al menos por ahora, los tambores de guerra en la región.
En un giro inesperado para la política regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par colombiano, Gustavo Petro, mantuvieron una conversación telefónica con el objetivo de suavizar las recientes tensiones y preparar un encuentro oficial. Este acercamiento ocurre en un contexto de alta volatilidad internacional, marcado por la intervención estadounidense en Venezuela y la reciente detención de Nicolás Maduro.Durante el diálogo, ambos mandatarios acordaron que sus respectivos ministros de Relaciones Exteriores coordinen una reunión presencial próximamente en la Casa Blanca,. El propio Trump calificó la charla como un “gran honor” a través de su red social Truth, destacando que Petro lo contactó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que han mantenido a ambos gobiernos en una relación ríspida.La logística del encuentro estará a cargo del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, quienes ya se encuentran realizando los arreglos necesarios para la cita.Este cambio de tono resulta particularmente significativo considerando los antecedentes inmediatos. Antes de esta llamada, Trump había escalado la retórica hostil, amenazando a Colombia con una posible acción militar. El líder republicano había llegado a tildar a Petro de “líder del narcotráfico” y manifestó que vería con buenos ojos realizar una incursión militar en suelo colombiano similar a la ejecutada en Venezuela este sábado.Esta distensión actúa como una válvula de escape en una olla a presión que parecía estar a punto de estallar, permitiendo que la mesa de diálogo reemplace, al menos por ahora, los tambores de guerra en la región. La Voz
