INTERNACIONALES

Quién es Erfan Soltani, el rostro del conflicto entre Irán y Estados Unidos

Erfan Soltani, dueño de un local de ropa en Fardis (Karaj), fue detenido en su domicilio este 8 de enero por las fuerzas del régimen iraní. En un proceso relámpago que duró apenas dos días, Soltani fue sentenciado a muerte sin haber tenido acceso a un abogado ni a un juicio justo para presentar su versión de los hechos. Su hermana, quien es abogada, denunció que las autoridades le impidieron acceder a la causa judicial.

El caso de Soltani fue señalado como un punto de inflexión en la escalada de tensiones entre la administración de Donald Trump y la República Islámica. El mandatario estadounidense advirtió que tomaría “fuertes medidas” e incluso una “intervención militar” si Irán procedía con ejecuciones de manifestantes, estableciendo la medianoche del miércoles 14 de enero como el límite crítico.

Un país en llamas y cifras en disputa

Las protestas que llevaron a la detención de Soltani comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán, motivadas inicialmente por la crisis económica y la devaluación del Rial, pero rápidamente escalaron a una demanda nacional por la falta de libertad en 120 ciudades.

La represión estatal dejó cifras alarmantes, aunque difíciles de verificar debido al corte masivo de Internet impuesto por el gobierno desde el 8 de enero:

  • Se estima que hay más de 10,000 detenidos.
  • La ONG Iran Human Rights verificó al menos 3,428 fallecidos en las manifestaciones.
  • El régimen iraní, por su parte, reporta 121 agentes de seguridad muertos fuera de la capital.

La pulseada geopolítica

El régimen de Teherán calificó a los manifestantes como “enemigos de Dios” (mohareb) y terroristas vinculados a Israel y Estados Unidos, delitos que se castigan habitualmente con el ahorcamiento. Según la organización de derechos humanos Hengaw, el objetivo del régimen era utilizar la ejecución de Soltani como un ejemplo para aplastar la disidencia.

En un momento de máxima alerta, Estados Unidos llegó a aconsejar la evacuación de su personal militar en la base de Qatar antes de la noche del miércoles. Sin embargo, la situación dio un giro diplomático cuando Trump declaró ante los medios que “las matanzas están cesando” y que, tras sus advertencias, no había planes inmediatos para ejecutar las sentencias.

Aunque Soltani pudo tener un encuentro de 10 minutos con su familia -considerado inicialmente como una despedida final-, el miércoles 14 terminó sin que se concretara su asesinato, marcando un día en que el conflicto estuvo al borde de niveles indeterminados,. El mundo permanece atento a la situación de los miles de detenidos que aún enfrentan juicios rápidos bajo el régimen iraní.

​Erfan Soltani, dueño de un local de ropa en Fardis (Karaj), fue detenido en su domicilio este 8 de enero por las fuerzas del régimen iraní. En un proceso relámpago que duró apenas dos días, Soltani fue sentenciado a muerte sin haber tenido acceso a un abogado ni a un juicio justo para presentar su versión de los hechos. Su hermana, quien es abogada, denunció que las autoridades le impidieron acceder a la causa judicial.El caso de Soltani fue señalado como un punto de inflexión en la escalada de tensiones entre la administración de Donald Trump y la República Islámica. El mandatario estadounidense advirtió que tomaría “fuertes medidas” e incluso una “intervención militar” si Irán procedía con ejecuciones de manifestantes, estableciendo la medianoche del miércoles 14 de enero como el límite crítico.Un país en llamas y cifras en disputaLas protestas que llevaron a la detención de Soltani comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán, motivadas inicialmente por la crisis económica y la devaluación del Rial, pero rápidamente escalaron a una demanda nacional por la falta de libertad en 120 ciudades.La represión estatal dejó cifras alarmantes, aunque difíciles de verificar debido al corte masivo de Internet impuesto por el gobierno desde el 8 de enero:Se estima que hay más de 10,000 detenidos.La ONG Iran Human Rights verificó al menos 3,428 fallecidos en las manifestaciones.El régimen iraní, por su parte, reporta 121 agentes de seguridad muertos fuera de la capital.La pulseada geopolíticaEl régimen de Teherán calificó a los manifestantes como “enemigos de Dios” (mohareb) y terroristas vinculados a Israel y Estados Unidos, delitos que se castigan habitualmente con el ahorcamiento. Según la organización de derechos humanos Hengaw, el objetivo del régimen era utilizar la ejecución de Soltani como un ejemplo para aplastar la disidencia.En un momento de máxima alerta, Estados Unidos llegó a aconsejar la evacuación de su personal militar en la base de Qatar antes de la noche del miércoles. Sin embargo, la situación dio un giro diplomático cuando Trump declaró ante los medios que “las matanzas están cesando” y que, tras sus advertencias, no había planes inmediatos para ejecutar las sentencias.Aunque Soltani pudo tener un encuentro de 10 minutos con su familia -considerado inicialmente como una despedida final-, el miércoles 14 terminó sin que se concretara su asesinato, marcando un día en que el conflicto estuvo al borde de niveles indeterminados,. El mundo permanece atento a la situación de los miles de detenidos que aún enfrentan juicios rápidos bajo el régimen iraní.  La Voz