Por hacer gestos racistas en un bar de Ipanema una abogada argentina deberá usar tobillera electrónica
Una abogada argentina de 29 años quedó bajo investigación de la Justicia de Brasil luego de ser denunciada por realizar insultos y gestos racistas contra un empleado de un bar en el barrio de Ipanema, en Río de Janeiro.
Como medida cautelar, las autoridades le retuvieron el pasaporte y ordenaron que utilice una tobillera electrónica.
El episodio en el bar
Según informaron fuentes de la Policía Civil, el hecho ocurrió el miércoles por la noche en un local de la zona sur de la ciudad.
De acuerdo con la denuncia, la situación se desencadenó tras una discusión por el pago de la cuenta, cuando un trabajador del bar detectó un error en la factura y se lo señaló al grupo con el que se encontraba la joven.
Medios locales indicaron que la mujer, identificada como Agostina Páez y oriunda de Santiago del Estero, reaccionó con expresiones y gestos de contenido racial dirigidos al empleado.
Ante lo sucedido, el trabajador revisó las cámaras de seguridad y el gerente del establecimiento solicitó que la clienta permaneciera en el lugar hasta constatar lo ocurrido.
Denuncia e investigación judicial
Tras confirmar las imágenes, el bar realizó la denuncia ante la policía. Según las autoridades de Río de Janeiro, la abogada habría utilizado insultos racistas y expresiones ofensivas, entre ellas la palabra “mono”, considerada discriminatoria en el marco de la legislación brasileña.
La causa quedó en manos de la 11ª Delegación Policial de Rocinha, que solicitó a la Justicia la retención del pasaporte y la colocación de un dispositivo de monitoreo electrónico para garantizar que la acusada permanezca en el país mientras avanza el proceso.
Medidas cautelares y próximos pasos
De acuerdo con el medio G1, la joven prestó declaración este sábado y se le notificaron formalmente las medidas cautelares. La investigación continuará con el análisis de los registros fílmicos y los testimonios incorporados a la causa.
Desde las autoridades remarcaron que estas decisiones se enmarcan en la política de tolerancia cero contra el racismo que rige en Brasil, donde este tipo de conductas puede derivar en sanciones penales severas.
El Ministerio Público evalúa ahora la posibilidad de avanzar con cargos formales por discriminación racial.
Una abogada argentina de 29 años quedó bajo investigación de la Justicia de Brasil luego de ser denunciada por realizar insultos y gestos racistas contra un empleado de un bar en el barrio de Ipanema, en Río de Janeiro. Como medida cautelar, las autoridades le retuvieron el pasaporte y ordenaron que utilice una tobillera electrónica.El episodio en el barSegún informaron fuentes de la Policía Civil, el hecho ocurrió el miércoles por la noche en un local de la zona sur de la ciudad. De acuerdo con la denuncia, la situación se desencadenó tras una discusión por el pago de la cuenta, cuando un trabajador del bar detectó un error en la factura y se lo señaló al grupo con el que se encontraba la joven.Medios locales indicaron que la mujer, identificada como Agostina Páez y oriunda de Santiago del Estero, reaccionó con expresiones y gestos de contenido racial dirigidos al empleado. Ante lo sucedido, el trabajador revisó las cámaras de seguridad y el gerente del establecimiento solicitó que la clienta permaneciera en el lugar hasta constatar lo ocurrido.Denuncia e investigación judicialTras confirmar las imágenes, el bar realizó la denuncia ante la policía. Según las autoridades de Río de Janeiro, la abogada habría utilizado insultos racistas y expresiones ofensivas, entre ellas la palabra “mono”, considerada discriminatoria en el marco de la legislación brasileña.La causa quedó en manos de la 11ª Delegación Policial de Rocinha, que solicitó a la Justicia la retención del pasaporte y la colocación de un dispositivo de monitoreo electrónico para garantizar que la acusada permanezca en el país mientras avanza el proceso.Medidas cautelares y próximos pasosDe acuerdo con el medio G1, la joven prestó declaración este sábado y se le notificaron formalmente las medidas cautelares. La investigación continuará con el análisis de los registros fílmicos y los testimonios incorporados a la causa.Desde las autoridades remarcaron que estas decisiones se enmarcan en la política de tolerancia cero contra el racismo que rige en Brasil, donde este tipo de conductas puede derivar en sanciones penales severas. El Ministerio Público evalúa ahora la posibilidad de avanzar con cargos formales por discriminación racial. La Voz
