El Parlamento Europeo frena el acuerdo UE-Mercosur y lo envía a la Justicia
El Parlamento Europeo votó este miércoles elevar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur ante la Justicia europea para comprobar si es compatible con los tratados comunitarios, una medida que detiene su ratificación hasta que haya un fallo judicial.
La decisión fue adoptada por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, al aprobarse una moción que cuestiona la adecuación del acuerdo al marco jurídico de la UE.
El tratado había sido firmado este fin de semana, tras más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques, pero ahora su avance queda en suspenso.
La moción aprobada plantea que el acuerdo con el Mercosur sea revisado por la Justicia europea antes de continuar con el trámite político de ratificación.
El resultado reflejó una votación muy pareja en el pleno del Parlamento Europeo, con una diferencia de apenas diez votos entre las posiciones a favor y en contra.
Un proceso que queda en pausa
Con la decisión del Parlamento, el acuerdo no puede avanzar en su ratificación política hasta que los jueces europeos se pronuncien. Según los plazos que se manejaban hasta ahora, el trámite estaba previsto para esta primavera boreal, pero el envío a la Justicia podría estirar los tiempos incluso hasta 2027.
El fallo judicial, además, no podría suspender ni bloquear el acuerdo de forma definitiva: el Tribunal de Justicia de la UE solo podría señalar errores parciales que deberían corregirse.
La vía de la aplicación provisional
Pese al bloqueo parlamentario, el acuerdo aún podría entrar en vigor de manera provisional. La posibilidad depende ahora de la Comisión Europea y de los gobiernos nacionales, que cuentan con herramientas legales para avanzar por esa vía.
El texto del tratado establece que la aplicación provisional se activa una vez que lo apruebe al menos un país del Mercosur. De una lectura literal, no haría falta la ratificación del Parlamento Europeo, ya que el acuerdo habla del fin de los procedimientos internos, pero no exige explícitamente una ratificación formal para esta etapa.
A la vez, el artículo 23.3 del acuerdo señala que se requieren “notificaciones mutuas” entre las partes. Según la Comisión Europea y fuentes diplomáticas, ese punto deja un margen de discrecionalidad para no activar el acuerdo de inmediato, ya que el texto no fija plazos concretos. En caso de aplicarse criterios de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ese lapso sería de unos dos meses, según expertos.
Una decisión política clave
En los hechos, avanzar con la aplicación provisional implicaría desoír el voto del Parlamento Europeo, por lo que la definición será eminentemente política.
Los gobiernos europeos podrían abordar el tema este jueves en Bruselas, durante una reunión de urgencia convocada para analizar otras tensiones internacionales, entre ellas las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia.
Mientras tanto, el debate se da en un contexto de fuerte presión social: agricultores de distintos países europeos protestaron frente al Parlamento Europeo, en rechazo al acuerdo comercial.

El costo económico del retraso
Un informe del European Centre for International Political Economy (Ecipe) estima que el retraso en la ratificación del acuerdo entre 2021 y 2025 le costó a los gobiernos europeos 183 mil millones de euros en exportaciones.
Según el mismo estudio, si el tratado no se ratifica tampoco en 2026, el costo superaría los 215 mil millones de euros. Alemania sería el país más afectado, con pérdidas estimadas en 70.610 millones de euros, seguida por Francia, con 38.500 millones de euros. La mayoría de los eurodiputados franceses votó a favor del bloqueo.
La definición sobre el futuro inmediato del acuerdo UE-Mercosur, así, queda atada a una combinación de decisiones judiciales y políticas que marcarán su rumbo en los próximos meses.
El Parlamento Europeo votó este miércoles elevar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur ante la Justicia europea para comprobar si es compatible con los tratados comunitarios, una medida que detiene su ratificación hasta que haya un fallo judicial.La decisión fue adoptada por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, al aprobarse una moción que cuestiona la adecuación del acuerdo al marco jurídico de la UE.El tratado había sido firmado este fin de semana, tras más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques, pero ahora su avance queda en suspenso.La moción aprobada plantea que el acuerdo con el Mercosur sea revisado por la Justicia europea antes de continuar con el trámite político de ratificación.El resultado reflejó una votación muy pareja en el pleno del Parlamento Europeo, con una diferencia de apenas diez votos entre las posiciones a favor y en contra.Un proceso que queda en pausaCon la decisión del Parlamento, el acuerdo no puede avanzar en su ratificación política hasta que los jueces europeos se pronuncien. Según los plazos que se manejaban hasta ahora, el trámite estaba previsto para esta primavera boreal, pero el envío a la Justicia podría estirar los tiempos incluso hasta 2027.El fallo judicial, además, no podría suspender ni bloquear el acuerdo de forma definitiva: el Tribunal de Justicia de la UE solo podría señalar errores parciales que deberían corregirse.La vía de la aplicación provisionalPese al bloqueo parlamentario, el acuerdo aún podría entrar en vigor de manera provisional. La posibilidad depende ahora de la Comisión Europea y de los gobiernos nacionales, que cuentan con herramientas legales para avanzar por esa vía.El texto del tratado establece que la aplicación provisional se activa una vez que lo apruebe al menos un país del Mercosur. De una lectura literal, no haría falta la ratificación del Parlamento Europeo, ya que el acuerdo habla del fin de los procedimientos internos, pero no exige explícitamente una ratificación formal para esta etapa.A la vez, el artículo 23.3 del acuerdo señala que se requieren “notificaciones mutuas” entre las partes. Según la Comisión Europea y fuentes diplomáticas, ese punto deja un margen de discrecionalidad para no activar el acuerdo de inmediato, ya que el texto no fija plazos concretos. En caso de aplicarse criterios de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ese lapso sería de unos dos meses, según expertos.Una decisión política claveEn los hechos, avanzar con la aplicación provisional implicaría desoír el voto del Parlamento Europeo, por lo que la definición será eminentemente política.Los gobiernos europeos podrían abordar el tema este jueves en Bruselas, durante una reunión de urgencia convocada para analizar otras tensiones internacionales, entre ellas las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia.Mientras tanto, el debate se da en un contexto de fuerte presión social: agricultores de distintos países europeos protestaron frente al Parlamento Europeo, en rechazo al acuerdo comercial.El costo económico del retrasoUn informe del European Centre for International Political Economy (Ecipe) estima que el retraso en la ratificación del acuerdo entre 2021 y 2025 le costó a los gobiernos europeos 183 mil millones de euros en exportaciones.Según el mismo estudio, si el tratado no se ratifica tampoco en 2026, el costo superaría los 215 mil millones de euros. Alemania sería el país más afectado, con pérdidas estimadas en 70.610 millones de euros, seguida por Francia, con 38.500 millones de euros. La mayoría de los eurodiputados franceses votó a favor del bloqueo.La definición sobre el futuro inmediato del acuerdo UE-Mercosur, así, queda atada a una combinación de decisiones judiciales y políticas que marcarán su rumbo en los próximos meses. La Voz
