DEPORTES

Ricky Centurión: No soy de prometer cosas, pero lo vamos a intentar a muerte

La flamante tribuna preferencial que da a calle Quevedo todavía huele a nueva. Pintura fresca, butacas impecables y un silencio raro, de esos que sólo existen antes de que la pelota empiece a rodar. Ahí, sentado con un fútbol entre las manos, Ricardo Centurión parece fuera de escena y, al mismo tiempo, en el lugar exacto donde quiere estar. No habla de promesas ni vende humo. Habla poco. Mira el campo de juego. Y deja claro que lo suyo no pasa por los micrófonos, sino por lo que pueda hacer adentro de la cancha.

Racing de Nueva Italia encontró en “Ricky” a su refuerzo más rutilante para afrontar la Primera Nacional. El talentoso futbolista volvió al país luego de un buen paso por Oriente Petrolero, cerró su ciclo en Bolivia y hace un par de semanas estampó la firma para sumarse al proyecto que tiene un objetivo grande: ascender a la Liga Profesional.

Centurión posando la camiseta de Racing. En unos días se la pondrá para jugar  (Foto: Pedro Castillo / La Voz).

El recorrido de Centurión es conocido. Surgido de las inferiores de Racing de Avellaneda, fue campeón en 2014 y 2019, pasó por Boca y levantó el Torneo 2016-17, vistió también las camisetas de Vélez, San Lorenzo y Barracas Central. En el exterior sumó experiencias en Genoa, San Pablo, Atlético San Luis y Oriente Petrolero. A los 32 años, Córdoba aparece como una nueva oportunidad. Tal vez la más sincera.

Con los pies en la tierra y sin estridencias, el jugador explicó por qué eligió este desafío: “Yo tenía en mi cabeza hace un tiempo la posibilidad de jugar B Nacional. Por eso declaré eso en la radio hace un tiempito. Está bueno jugar un torneo así y aprender. Este año tenemos la ilusión de ir paso a paso para que el objetivo se vaya acercando. La ilusión está intacta”.

Madurez y humildad

No llegó solo a un club. Llegó a un grupo. Y eso, para alguien con su historia, no es un dato menor. “Desde que llegué me encontré con un grupo de seres humanos increíbles. Ya estoy adaptado. Estamos entrando en la última etapa de la puesta a punto para arrancar el torneo”, contó, con tono sereno.

Centurión insiste en una palabra: madurez. No la repite como slogan, la explica. “Uno va llevando la vida de acuerdo a sus condiciones, que te llevan o no a un nivel más alto. Yo me encuentro muy maduro, con mucha experiencia. Esta chance me llega en un buen momento. Hay que tener un cuidado especial, hay que estar al mejor nivel porque acá el cuerpo técnico nos exigen todos los días”.

En la cancha, Pablo Fornsari ya empezó a probarlo en distintos roles. “El DT me probó hoy de mediapunta, si bien todos saben que soy volante por izquierda, pero esa función también la hice, vamos probando porque nos vamos conociendo. Toque donde toque siempre uno tiene que estar cómodo para dar lo mejor”.

El Miguel Sancho también juega su partido. Y Centurión ya se imagina ahí, con la pelota pegada al pie. “Obvio que me imagino jugando y gambeteando en este estadio. Quiero que la gente venga a disfrutar, que pague su entrada para ver a un equipo consolidado. A un Racing que juegue en campo contrario siempre, que proponga”.

Centurión solo piensa en Racing. Y sueña con lograr cosas grandes en Nueva Italia (Foto: Pedro Castillo / La Voz).

Perfil bajo

Las miradas, las cámaras, los comentarios. Todo eso no parece preocuparle demasiado. “Sé que las cámaras me van a apuntar, pero soy un chico que soy inconsciente a esos comentarios. Si bien llegan y uno se hace cargo, pero la inconciencia juega para que me salgan las cosas bien. Soy un tipo humilde, trabajador”.

No se apura. No se adelanta. Vive el día a día. “No estoy apresurado. Tiempo al tiempo. Ya me imagino en la cabeza el primer partido. Pero trato de trabajar día a día, seguir conociendo a todos y hacer los movimientos que pretende el entrenador para que todos en conjunto llegamos a un objetivo claro”.

Sobre el técnico dejó una definición justa: “Pablo (Fornsari) es un DT muy serio, pero que encuentra también momentos para algunas jodas e intercambiar risas. Pero sabemos cuándo hay que trabajar. Tiene un cuerpo técnico joven, con una idea de juego linda, que propone. Somos respetuosos de su exigencia”.

El contrato tiene cláusulas de salida por ofertas de Primera (con resarcimiento para la Academia), condiciones que él debe respetar y letras chicas. Pero su cabeza está clara. “Esas cosas no las digo. Las tenemos entre Racing y nosotros. La idea mía es jugar y mantenerme acá. Mi cabeza está ciento por ciento en Racing. Lo que pase a futuro no lo sé ni yo, ni nadie. Haciendo una buena actuación después las puertas estarán abiertas. Soy un agradecido al club y al presidente porque contaron conmigo. Yo vivo el presente, no el futuro”.

Entre mitos e ilusiones

La Primera Nacional no perdona. Y Centurión lo sabe. “Hay que estar preparados, fuertes, físicamente bien. Acá no podemos dejar ningún detalle librado al azar. Tenemos que tener un equipo sólido y vivo a la vez. Hay que ser bichos”. Desmitifica también la dureza del torneo: “Eso de que en la B se pega mucho es un mito. Acá muchos chicos venimos de barrios bajos donde todos mamaron el baby fútbol y estamos curtidos. Hay que ser vivos, tratar de quedarnos siempre con 11 en la cancha”.

No promete ascensos. Promete trabajo. “No soy de prometer cosas como un ascenso. Pero lo vamos a intentar a muerte, vamos a trabajar al cien como lo estamos haciendo”. Y se ilusiona con lo que tiene alrededor: “Tenemos muchos jugadores con mucha técnica, con buen pie. Soy muy intensos en la recuperación. En eso es lo que me estoy adaptando pero ya estoy al ritmo de todos”.

Centurión, el más buscado en Racing a la hora de los autográfos (Foto: Pedro Castillo / La Voz).

El debut se acerca. El 15 de febrero está marcado en el calendario. “No sé cuanto tiempo me voy a quedar en Córdoba. quiero jugar al fútbol…el debut va a ser en Nueva Italia, ojalá venga la gente. Quiero invitarlos. Estaría bueno que acompañen, eso va a ser muy positivo”.

Antes de levantarse, deja la última: “Yo me estoy sintiendo bien. No sé en qué puntaje llegaré al debut. Será decisión del profe después. Intentaré dar lo mejor en los minutos que me toquen”.

Centurión no necesita demasiadas palabras. Lo deja claro desde el primer día: quiere hablar donde mejor le sale todo. En la cancha, con la pelota al pie, gambeteando miradas y escribiendo su historia como siempre lo hizo. Con fútbol.

​La flamante tribuna preferencial que da a calle Quevedo todavía huele a nueva. Pintura fresca, butacas impecables y un silencio raro, de esos que sólo existen antes de que la pelota empiece a rodar. Ahí, sentado con un fútbol entre las manos, Ricardo Centurión parece fuera de escena y, al mismo tiempo, en el lugar exacto donde quiere estar. No habla de promesas ni vende humo. Habla poco. Mira el campo de juego. Y deja claro que lo suyo no pasa por los micrófonos, sino por lo que pueda hacer adentro de la cancha.Racing de Nueva Italia encontró en “Ricky” a su refuerzo más rutilante para afrontar la Primera Nacional. El talentoso futbolista volvió al país luego de un buen paso por Oriente Petrolero, cerró su ciclo en Bolivia y hace un par de semanas estampó la firma para sumarse al proyecto que tiene un objetivo grande: ascender a la Liga Profesional.El recorrido de Centurión es conocido. Surgido de las inferiores de Racing de Avellaneda, fue campeón en 2014 y 2019, pasó por Boca y levantó el Torneo 2016-17, vistió también las camisetas de Vélez, San Lorenzo y Barracas Central. En el exterior sumó experiencias en Genoa, San Pablo, Atlético San Luis y Oriente Petrolero. A los 32 años, Córdoba aparece como una nueva oportunidad. Tal vez la más sincera.Con los pies en la tierra y sin estridencias, el jugador explicó por qué eligió este desafío: “Yo tenía en mi cabeza hace un tiempo la posibilidad de jugar B Nacional. Por eso declaré eso en la radio hace un tiempito. Está bueno jugar un torneo así y aprender. Este año tenemos la ilusión de ir paso a paso para que el objetivo se vaya acercando. La ilusión está intacta”.Madurez y humildadNo llegó solo a un club. Llegó a un grupo. Y eso, para alguien con su historia, no es un dato menor. “Desde que llegué me encontré con un grupo de seres humanos increíbles. Ya estoy adaptado. Estamos entrando en la última etapa de la puesta a punto para arrancar el torneo”, contó, con tono sereno.Centurión insiste en una palabra: madurez. No la repite como slogan, la explica. “Uno va llevando la vida de acuerdo a sus condiciones, que te llevan o no a un nivel más alto. Yo me encuentro muy maduro, con mucha experiencia. Esta chance me llega en un buen momento. Hay que tener un cuidado especial, hay que estar al mejor nivel porque acá el cuerpo técnico nos exigen todos los días”.En la cancha, Pablo Fornsari ya empezó a probarlo en distintos roles. “El DT me probó hoy de mediapunta, si bien todos saben que soy volante por izquierda, pero esa función también la hice, vamos probando porque nos vamos conociendo. Toque donde toque siempre uno tiene que estar cómodo para dar lo mejor”.El Miguel Sancho también juega su partido. Y Centurión ya se imagina ahí, con la pelota pegada al pie. “Obvio que me imagino jugando y gambeteando en este estadio. Quiero que la gente venga a disfrutar, que pague su entrada para ver a un equipo consolidado. A un Racing que juegue en campo contrario siempre, que proponga”.Perfil bajoLas miradas, las cámaras, los comentarios. Todo eso no parece preocuparle demasiado. “Sé que las cámaras me van a apuntar, pero soy un chico que soy inconsciente a esos comentarios. Si bien llegan y uno se hace cargo, pero la inconciencia juega para que me salgan las cosas bien. Soy un tipo humilde, trabajador”.No se apura. No se adelanta. Vive el día a día. “No estoy apresurado. Tiempo al tiempo. Ya me imagino en la cabeza el primer partido. Pero trato de trabajar día a día, seguir conociendo a todos y hacer los movimientos que pretende el entrenador para que todos en conjunto llegamos a un objetivo claro”.Sobre el técnico dejó una definición justa: “Pablo (Fornsari) es un DT muy serio, pero que encuentra también momentos para algunas jodas e intercambiar risas. Pero sabemos cuándo hay que trabajar. Tiene un cuerpo técnico joven, con una idea de juego linda, que propone. Somos respetuosos de su exigencia”.El contrato tiene cláusulas de salida por ofertas de Primera (con resarcimiento para la Academia), condiciones que él debe respetar y letras chicas. Pero su cabeza está clara. “Esas cosas no las digo. Las tenemos entre Racing y nosotros. La idea mía es jugar y mantenerme acá. Mi cabeza está ciento por ciento en Racing. Lo que pase a futuro no lo sé ni yo, ni nadie. Haciendo una buena actuación después las puertas estarán abiertas. Soy un agradecido al club y al presidente porque contaron conmigo. Yo vivo el presente, no el futuro”.Entre mitos e ilusionesLa Primera Nacional no perdona. Y Centurión lo sabe. “Hay que estar preparados, fuertes, físicamente bien. Acá no podemos dejar ningún detalle librado al azar. Tenemos que tener un equipo sólido y vivo a la vez. Hay que ser bichos”. Desmitifica también la dureza del torneo: “Eso de que en la B se pega mucho es un mito. Acá muchos chicos venimos de barrios bajos donde todos mamaron el baby fútbol y estamos curtidos. Hay que ser vivos, tratar de quedarnos siempre con 11 en la cancha”.No promete ascensos. Promete trabajo. “No soy de prometer cosas como un ascenso. Pero lo vamos a intentar a muerte, vamos a trabajar al cien como lo estamos haciendo”. Y se ilusiona con lo que tiene alrededor: “Tenemos muchos jugadores con mucha técnica, con buen pie. Soy muy intensos en la recuperación. En eso es lo que me estoy adaptando pero ya estoy al ritmo de todos”.El debut se acerca. El 15 de febrero está marcado en el calendario. “No sé cuanto tiempo me voy a quedar en Córdoba. quiero jugar al fútbol…el debut va a ser en Nueva Italia, ojalá venga la gente. Quiero invitarlos. Estaría bueno que acompañen, eso va a ser muy positivo”.Antes de levantarse, deja la última: “Yo me estoy sintiendo bien. No sé en qué puntaje llegaré al debut. Será decisión del profe después. Intentaré dar lo mejor en los minutos que me toquen”.Centurión no necesita demasiadas palabras. Lo deja claro desde el primer día: quiere hablar donde mejor le sale todo. En la cancha, con la pelota al pie, gambeteando miradas y escribiendo su historia como siempre lo hizo. Con fútbol.  La Voz