DEPORTES

Diego Flores será el DT de Instituto y tendrá a Cobo de ayudante de campo

En Instituto ya nadie mira para otro lado. La noticia todavía no fue oficializada, pero en los pasillos de Alta Córdoba el nombre ya circula con fuerza y parece cuestión de horas: Diego Flores será el nuevo director técnico de la Gloria.

El cordobés, conocido en el mundo del fútbol como “el Traductor” por aquel vínculo con Marcelo Bielsa, es el elegido para tomar un fierro caliente y ordenar un presente que se desacomodó rápido tras la salida abrupta de Daniel Oldrá, quien pegó el portazo luego de la segunda fecha.

El DT cordobés Diego Flores y una nueva experiencia en el exterior. (Gentileza).

Mientras tanto, el día a día del plantel sigue en manos del cuerpo técnico interino integrado por Bruno Martelotto y Daniel Jiménez, quienes, en principio, estarán al frente del equipo este domingo cuando Instituto reciba desde las 22 a Central Córdoba de Santiago del Estero en el Monumental de Alta Córdoba.

No es un dato menor que Martelotto haya sido ayudante de campo de Flores en Godoy Cruz, un vínculo que no sólo aporta conocimiento mutuo sino que también habría servido como referencia clave puertas adentro para avanzar en su contratación.

Flores llega con un recorrido que mezcla experiencias locales e internacionales. En el país también dirigió a San Martín de Tucumán y Gimnasia y Esgrima La Plata, mientras que su último paso fue en el exterior, al frente del Maccabi Haifa de Israel.

Ahora, el desafío será distinto: asumir en un torneo corto, exigente, donde el margen de error es mínimo y la necesidad de respuestas rápidas se vuelve urgente. Instituto necesita recuperar confianza, ordenarse, encontrar una idea clara y empezar a sumar sin demasiadas vueltas.

Siempre en la mira

No es la primera vez que el nombre de Flores aparece en carpeta. Ya había sido sondeado en otros mercados y siempre fue del agrado de Federico Bessone, director deportivo del club, que mantuvo charlas con el entrenador en distintas etapas.

En las últimas horas, esos contactos se intensificaron: Bessone estuvo reunido con Jorge Carranza dialogando con Flores, y a esas conversaciones también se sumó el presidente Juan Manuel Cavagliatto.

El titular albirrojo apuntó primero a técnicos de renombre como Omar De Felippe y Martín Palermo, pero por distintos motivos ninguno aceptó el desafío. En ese contexto, la opción Flores fue ganando terreno hasta quedar a un paso de concretarse.

Pero la llegada del nuevo DT trae consigo un regreso que despierta ilusión y memoria en Alta Córdoba. Uno de los ayudantes de campo de Flores será Juan Manuel Cobo, volante surgido de La Agustina y parte del plantel que logró el ascenso en 2004.

Cobo, con fuerte sentido de pertenencia y muy buena relación con Carranza —fueron compañeros durante varios años—, viene de trabajar en el cuerpo técnico de Omar De Felippe y nunca se despegó del día a día de Instituto.

Cobo, a un pasito de volver a Instituto. En pocas horas se hará oficial (Foto: Archivo / La Voz).

A los 41 años, el cordobés carga con una extensa carrera como futbolista: debutó en la Gloria en 2003 y luego pasó por Elche de España, Thrasyvoulos de Grecia, Olimpo, Arsenal de Sarandí (donde fue campeón en Primera), O’Higgins de Chile, Argentinos Juniors, Banfield, Independiente Rivadavia y hasta un recorrido por el ascenso italiano. Su regreso, ahora desde otro rol, suma identidad, conocimiento del club y una mirada cercana a lo que Instituto necesita.

Flores está al caer. Y con él, un proyecto que busca orden, ideas y sentido de pertenencia para que la Gloria vuelva a reconocerse en la cancha.

​En Instituto ya nadie mira para otro lado. La noticia todavía no fue oficializada, pero en los pasillos de Alta Córdoba el nombre ya circula con fuerza y parece cuestión de horas: Diego Flores será el nuevo director técnico de la Gloria. El cordobés, conocido en el mundo del fútbol como “el Traductor” por aquel vínculo con Marcelo Bielsa, es el elegido para tomar un fierro caliente y ordenar un presente que se desacomodó rápido tras la salida abrupta de Daniel Oldrá, quien pegó el portazo luego de la segunda fecha.Mientras tanto, el día a día del plantel sigue en manos del cuerpo técnico interino integrado por Bruno Martelotto y Daniel Jiménez, quienes, en principio, estarán al frente del equipo este domingo cuando Instituto reciba desde las 22 a Central Córdoba de Santiago del Estero en el Monumental de Alta Córdoba. No es un dato menor que Martelotto haya sido ayudante de campo de Flores en Godoy Cruz, un vínculo que no sólo aporta conocimiento mutuo sino que también habría servido como referencia clave puertas adentro para avanzar en su contratación.Flores llega con un recorrido que mezcla experiencias locales e internacionales. En el país también dirigió a San Martín de Tucumán y Gimnasia y Esgrima La Plata, mientras que su último paso fue en el exterior, al frente del Maccabi Haifa de Israel. Ahora, el desafío será distinto: asumir en un torneo corto, exigente, donde el margen de error es mínimo y la necesidad de respuestas rápidas se vuelve urgente. Instituto necesita recuperar confianza, ordenarse, encontrar una idea clara y empezar a sumar sin demasiadas vueltas.Siempre en la miraNo es la primera vez que el nombre de Flores aparece en carpeta. Ya había sido sondeado en otros mercados y siempre fue del agrado de Federico Bessone, director deportivo del club, que mantuvo charlas con el entrenador en distintas etapas. En las últimas horas, esos contactos se intensificaron: Bessone estuvo reunido con Jorge Carranza dialogando con Flores, y a esas conversaciones también se sumó el presidente Juan Manuel Cavagliatto. El titular albirrojo apuntó primero a técnicos de renombre como Omar De Felippe y Martín Palermo, pero por distintos motivos ninguno aceptó el desafío. En ese contexto, la opción Flores fue ganando terreno hasta quedar a un paso de concretarse.Pero la llegada del nuevo DT trae consigo un regreso que despierta ilusión y memoria en Alta Córdoba. Uno de los ayudantes de campo de Flores será Juan Manuel Cobo, volante surgido de La Agustina y parte del plantel que logró el ascenso en 2004. Cobo, con fuerte sentido de pertenencia y muy buena relación con Carranza —fueron compañeros durante varios años—, viene de trabajar en el cuerpo técnico de Omar De Felippe y nunca se despegó del día a día de Instituto.A los 41 años, el cordobés carga con una extensa carrera como futbolista: debutó en la Gloria en 2003 y luego pasó por Elche de España, Thrasyvoulos de Grecia, Olimpo, Arsenal de Sarandí (donde fue campeón en Primera), O’Higgins de Chile, Argentinos Juniors, Banfield, Independiente Rivadavia y hasta un recorrido por el ascenso italiano. Su regreso, ahora desde otro rol, suma identidad, conocimiento del club y una mirada cercana a lo que Instituto necesita.Flores está al caer. Y con él, un proyecto que busca orden, ideas y sentido de pertenencia para que la Gloria vuelva a reconocerse en la cancha.  La Voz