Gigante socavón se tragó una calle en Shanghái durante trabajos subterráneos: los obreros lograron escapar
Un gigantesco socavón se abrió este miércoles en una intersección de Shanghái y se tragó parte de la calzada y estructuras cercanas en una zona de obras, lo que provocó la huida desesperada de trabajadores que se encontraban en el lugar. El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad.
El incidente ocurrió en el cruce de Qixin Road y Li’an Road, un sector donde se realizan excavaciones subterráneas para una nueva línea de transporte. Según informaron medios locales, el colapso se produjo de manera repentina tras la aparición de grietas en el asfalto.
Las imágenes muestran cómo el pavimento comienza a resquebrajarse antes de ceder por completo, mientras una nube de polvo cubre el área. Los obreros lograron escapar a tiempo.

Sin víctimas y con perímetro de seguridad
Según el medio internacional Daily Mail, las autoridades municipales confirmaron que no se registraron heridos ni fallecidos. Tras el derrumbe, se dispuso un amplio cordón de seguridad alrededor del sector afectado para evitar nuevos riesgos.
“El área fue aislada de inmediato y se iniciaron tareas de evaluación estructural”, señalaron fuentes citadas por la prensa china.
El lugar del incidente forma parte de un corredor urbano en plena transformación, con trabajos subterráneos intensivos para ampliar la red de transporte público.
Factores geológicos y urbanos
China es especialmente vulnerable a este tipo de fenómenos por la presencia de extensas zonas de terreno kárstico, formadas por rocas solubles como la caliza y la dolomita, que se erosionan con el paso del agua subterránea.
Con el tiempo, ese proceso genera cavidades subterráneas que pueden colapsar sin previo aviso. Las lluvias intensas aceleran este deterioro, sobre todo en provincias del sur como Guangxi, Guizhou y partes de Sichuan.
Cuando el “techo” de esas cavidades se vuelve demasiado delgado para sostener el peso del suelo, se produce un hundimiento repentino que puede afectar calles, edificios o campos de cultivo.
Riesgo en ciudades densamente pobladas
El desarrollo urbano acelerado también es señalado como un factor agravante. La extracción de agua subterránea, las perforaciones mal reguladas y las grandes excavaciones debilitan terrenos ya frágiles.
En los últimos años, se registraron en China varios colapsos de gran magnitud. En 2020, un socavón de unos 500 metros cuadrados se abrió en una calle de la provincia de Sichuan y se tragó 21 autos estacionados, sin causar víctimas.
El episodio ocurrido en Shanghái vuelve a poner en foco la seguridad de las obras subterráneas en ciudades densamente pobladas y el desafío de controlar los riesgos geológicos en plena expansión urbana.
Un gigantesco socavón se abrió este miércoles en una intersección de Shanghái y se tragó parte de la calzada y estructuras cercanas en una zona de obras, lo que provocó la huida desesperada de trabajadores que se encontraban en el lugar. El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad.El incidente ocurrió en el cruce de Qixin Road y Li’an Road, un sector donde se realizan excavaciones subterráneas para una nueva línea de transporte. Según informaron medios locales, el colapso se produjo de manera repentina tras la aparición de grietas en el asfalto. Las imágenes muestran cómo el pavimento comienza a resquebrajarse antes de ceder por completo, mientras una nube de polvo cubre el área. Los obreros lograron escapar a tiempo.Sin víctimas y con perímetro de seguridadSegún el medio internacional Daily Mail, las autoridades municipales confirmaron que no se registraron heridos ni fallecidos. Tras el derrumbe, se dispuso un amplio cordón de seguridad alrededor del sector afectado para evitar nuevos riesgos.“El área fue aislada de inmediato y se iniciaron tareas de evaluación estructural”, señalaron fuentes citadas por la prensa china.El lugar del incidente forma parte de un corredor urbano en plena transformación, con trabajos subterráneos intensivos para ampliar la red de transporte público.Factores geológicos y urbanosChina es especialmente vulnerable a este tipo de fenómenos por la presencia de extensas zonas de terreno kárstico, formadas por rocas solubles como la caliza y la dolomita, que se erosionan con el paso del agua subterránea.Con el tiempo, ese proceso genera cavidades subterráneas que pueden colapsar sin previo aviso. Las lluvias intensas aceleran este deterioro, sobre todo en provincias del sur como Guangxi, Guizhou y partes de Sichuan.Cuando el “techo” de esas cavidades se vuelve demasiado delgado para sostener el peso del suelo, se produce un hundimiento repentino que puede afectar calles, edificios o campos de cultivo.Riesgo en ciudades densamente pobladasEl desarrollo urbano acelerado también es señalado como un factor agravante. La extracción de agua subterránea, las perforaciones mal reguladas y las grandes excavaciones debilitan terrenos ya frágiles.En los últimos años, se registraron en China varios colapsos de gran magnitud. En 2020, un socavón de unos 500 metros cuadrados se abrió en una calle de la provincia de Sichuan y se tragó 21 autos estacionados, sin causar víctimas.El episodio ocurrido en Shanghái vuelve a poner en foco la seguridad de las obras subterráneas en ciudades densamente pobladas y el desafío de controlar los riesgos geológicos en plena expansión urbana. La Voz
