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Apareció en California y aseguran que busca pareja: la depredadora que fue vista en Los Ángeles tras un siglo de ausencia

En la zona de Los Ángeles, en California, las autoridades del Departamento de Pesca y Vida Silvestre (CDFW, por sus siglas en inglés) avistaron recientemente a una loba gris. Esta es la primera vez que se documenta a la depredadora en la región en al menos un siglo, lo que marca un hito para la biodiversidad. Los especialistas la identificaron porque llevaba puesto un collar GPS para rastrearla, y atribuyeron su actividad al hecho de que está en busca de una pareja.

La depredadora que fue vista en Los Ángeles

El sábado 7 de febrero, alrededor de las 6 hs, las autoridades del CDFW detectaron a la hembra joven de tres años equipada con el collar GPS y conocida como BEY03F en las montañas de Santa Clarita, en el condado de Los Ángeles.

Nacida en 2023 en el Beyem Seyo Pack del condado de Plumas, recorrió más de 370 millas y caminó a lo largo de la Sierra Nevada para llegar a su lugar actual, donde busca pareja.

Dos días atrás, en su odisea para encontrar el amor, la loba había cruzado la ruta estatal 59 tres veces cerca de Tehachapi, reveló Los Angeles Times.

“Esto significa un momento histórico en el regreso de los lobos para California”, manifestó John Marchwick, escritor de California Wolf Watch, un grupo educativo.

De acuerdo con Marchwick, los continuos esfuerzos del CDFW y la protección del animal bajo la Ley de Especies en Peligro del estado “permitieron que la dispersión de este individuo fuera documentada, pero también que fuera realista”.

En el Estado Dorado, estos animales fueron exterminados por cazadores y tramperos hace aproximadamente un siglo. El último disparo documentado a un lobo salvaje allí ocurrió en 1924.

Los expertos coinciden en que el hecho de que el ejemplar se encuentre en la región significa que aún no ha encontrado pareja. Su aparición, una semana antes del Día de San Valentín, marcó un hito para la biodiversidad estatal.

Apareció en California: cómo es el depredador que fue visto en Los Ángeles tras un siglo de ausencia

La Federación Nacional de Vida Salvaje (NWF, por sus siglas en inglés) describe al lobo gris como el miembro salvaje más grande de la familia de los cánidos (Canidae).

Posee una constitución musculosa, patas largas y un pecho angosto, ideal para carreras de larga distancia. Además, tiene un cráneo ancho que se achica hasta un hocico estrecho, y una cola espesa, a menudo con la punta negra.

El depredador que fue visto en Los Ángeles tras un siglo de ausencia presenta distintos colores y tamaños

Con un pelaje exterior denso y áspero, y un subpelo grueso que les proporciona aislamiento contra las inclemencias del tiempo, su color varía drásticamente.

Algunos ejemplares en las poblaciones árticas presentan un blanco puro, mientras que otros cuentan con mezclas de gris, marrón, canela y negro.

También su tamaño está sujeto a diferencias notables. En general, los lobos de las regiones del norte son más grandes que los de las zonas del sur. Los machos suelen pesar entre 32 y 65 kilogramos (70 y 145 libras), mientras que las hembras suelen pesar entre 27 y 45 kilogramos (60 y 100 libras).

La importancia del depredador que fue visto en Los Ángeles tras un siglo de ausencia

La aparición de BEY03F representa un abanico de posibilidades. Pese a que no hay lobos conocidos en las montañas de San Gabriel o Tehachapi, podría haber un macho que habite en ellas.

Si esto sucede y logran encontrarse, juntos podrían formar una manada. La alternativa sería volver al norte, a lo largo de la Sierra Nevada y potencialmente cientos de kilómetros más.

“Lo único que sí sabemos es que cuanto más se mueve, más riesgos tiene de encontrar infraestructura humana y, en particular, autopistas”, reflexionó Hunnicutt. “Y sabemos que en California, la mayor causa conocida de mortalidad para los lobos son los ataques con vehículos”, advirtió.

El depredador que apareció en California podría encontrar una pareja y formar una manada

El uso de collares permitirá a las autoridades continuar monitoreando su actividad. Según un artículo del CDFW, esto permite seguir a las poblaciones de lobos, comprender mejor el uso del paisaje y los patrones de movimiento y reducir el riesgo de conflictos entre lobos y ganado.

Los collares satelitales no proporcionan datos en tiempo real. En su lugar, recopilan múltiples puntos de ubicación al día y generalmente transmiten las ubicaciones almacenadas al CDFW diariamente.

Cada una de estas herramientas tiene una vida útil estimada de la batería de aproximadamente dos a tres años y está programada para dejar al animal antes de que se agote.

​Una loba gris fue avistada en el condado de Los Ángeles por primera vez en un siglo, marcando un hito en la recuperación de la especie en California  LA NACION