Después de Lionel Messi, Enzo Fernández es, junto a Julián Alvarez, el futbolista más conocido de la Scaloneta para el público norteamericano, que poco a poco se va acercando al fútbol, con más curiosidad que entendimiento del juego en sí. Pero el reconocimiento no se debe solo a lo que hace en la Selección y en Chelsea, sino también a que figura en el radar de los grandes equipos de Europa, como el coloso Real Madrid. Ajeno a todo, sin embargo, el mediocampista surgido en River trabaja en el Compass Minerals National Performance Center de Kansas City con la cabeza puesta en el choque contra Austria porque tiene un gran anhelo: ser bicampeón del mundo.
Enzo se metió por la puerta de atrás en Qatar y brilló. Anotó un golazo en el segundo duelo ante México y no salió más. Fue galardonado con el premio al Mejor Jugador Joven de la Copa Mundial. Pues bien, ahora todo eso forma parte del pasado. Y no se habla solo de la jerarquía del nacido en San Martín hace 25 años, sino también de su personalidad: dejó de ser el que pedía permiso para convertirse en el dueño de la Scaloneta.
Suena fuerte la sentencia teniendo en cuenta la presencia de Messi, pero el liderazgo del capitán rosarino es silencioso y se expresa a través de jugadas especiales y fulgurantes. Lo de Enzo es más constante y visible. Es un enganche que comienza levemente recostado sobre la izquierda y por delante de Alexis Mac Allister, el volante central de inicio. Por la derecha, más cerrado, se mueve Rodrigo De Paul y, por el otro sector, Thiago Almada. Desde ahí, Fernández conecta con todos: defensores, mediocampistas y delanteros. Fue el futbolista argentino que más veces tocó la pelota contra Argelia, con 80 intervenciones. También fue el que más recuperaciones consiguió, con 7, y el que más quites realizó, con 3.
Foto Juano Tesone / Enviado especial
"El grupo se divierte, la unión que tenemos es fenomenal. Nos sentimos muy bien en el debut: el equipo demostró que está presente. Tenemos ganas de seguir representando a todos los argentinos. Se siente el amor de la gente", sostuvo Enzo tras la victoria ante los africanos.
Se habla mucho de Fernández acá, en Estados Unidos, y mucho más en Europa. La noticia del viernes por la noche era que el mediocampista había acordado un contrato por cinco años con Real Madrid. Sin embargo, este sábado los periodistas españoles, alertados desde el club, avisaron que Enzo está en consideración junto con otros cuatro futbolistas y que aún no se iniciaron conversaciones con ninguno. También aseguran que los cañones del Merengue apuntan al francés Michael Olise, por quien incluso debieron emitir un comunicado aclarando que tampoco hubo charlas ni con el extremo ni con Bayern Múnich.
El deseo de Enzo, de todos modos, es emigrar a España. Y no se trata de que no esté cómodo en Inglaterra: lo que ocurre es que Chelsea no jugará competiciones europeas la próxima temporada. Y él quiere competir en la elite. Tampoco se puede dejar de recordar la sanción que le impuso el club londinense tras una distendida entrevista en un canal de streaming, en la que Fernández declaró que le gustaba Madrid. De todos modos, salir de Londres no será sencillo porque tiene contrato hasta 2032.
Foto Juano Tesone/ Enviado especial
El representante de Fernández, el exfutbolista Javier Pastore, se encuentra en Estados Unidos. Por ahora no tiene programado un viaje de urgencia a Madrid (ni a Francia: el París Saint Germain es otro de los interesados), más allá de que los medios locales hablan de una inminente oferta superior a los 130 millones de euros.
Así pasa los días Enzo Fernández. Igual, los rumores sobre el interés de Real Madrid, las cifras millonarias y las especulaciones sobre su futuro tendrán tiempo para resolverse. El mercado puede esperar. El Mundial, en cambio, no. Y mientras Europa vuelve a disputárselo, el Gordo ya eligió dónde quiere estar en este momento: en el centro de la cancha, con la camiseta argentina, manejando los hilos de una Scaloneta que sueña con volver a dar la vuelta olímpica.
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