Cristiano Ronaldo sigue agrandando una carrera que parece no tener techo. En este Mundial 2026 se convirtió en el primer futbolista de la historia en marcar goles en seis Copas del Mundo diferentes, otro récord para una colección que incluye el de máximo goleador de la historia de las selecciones, cinco Champions League, cinco Balones de Oro y con 975 goles va camino a llegar a los mil tantos oficiales.
Pero ni siquiera semejante currículum logró borrar una cuenta pendiente que resulta difícil de creer para un delantero de su dimensión: nunca convirtió un gol en un partido de eliminación directa de un Mundial.
El portugués suma 10 goles en Copas del Mundo, aunque todos llegaron en la fase de grupos. Y no se trata de una cuestión de falta de oportunidades. Según datos de Opta, ya disputó ocho encuentros de mata-mata, remató 29 veces y no solo nunca pudo convertir, sino que tampoco dio una asistencia.
Cristiano Ronaldo festeja el primero de sus 10 goles en Mundiales: fue en junio de 2006, contra Irán.
La estadística sorprende porque contradice la imagen que construyó durante toda su carrera. Cristiano edificó buena parte de su leyenda apareciendo en los partidos grandes. Durante años fue decisivo en cada llave de la Champions League. Esa capacidad para inclinar la balanza, sin embargo, nunca logró trasladarla a las fases eliminatorias de la Copa del Mundo.
La comparación con Lionel Messi ayuda a poner el dato en perspectiva. Cinco de los 19 goles del capitán argentino en los Mundiales llegaron en cruces de eliminación directa. Eso sí, para Leo también fue una piedra en el zapato que recién se pudo sacar en Qatar 2022, y de qué manera: convirtió en octavos, cuartos, semifinal y final.
Cristiano en junio de 2018, la noche en que le metió un hat-trick a España, pero en fase de grupos. Foto: REUTERS / Murad Sezer.
Este Mundial le dio una nueva oportunidad para cambiar la historia. Sus dos goles frente a Uzbekistán durante la fase de grupos le permitieron convertirse en el primer jugador en anotar en seis Copas del Mundo distintas. Sin embargo, el verdadero desafío aparece ahora, cuando Portugal entra en los cruces mano a mano.
La paradoja es curiosa. El hombre que acaba de establecer un récord que probablemente tarde muchos años en ser igualado, todavía persigue un gol que para la mayoría de los grandes delanteros llega naturalmente: el propio Erling Haaland lo hizo para Noruega en su primera Copa.
Cristiano y sus últimos dos goles mundialistas, ante Uzbekistán. Foto: Reuters / Troy Taormina.
Esta noche, Cristiano enfrente a Croacia con el objetivo principal de meter a Portugal en los octavos de final para darle a su país la primera Copa de su historia, pero puede ser también su última oportunidad para saldar esa vieja deuda mundialista.
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