No hay partido de Argentina en un Mundial sin un banderazo multitudinario previo. Juegue donde juegue y haga la temperatura que haga, los hinchas argentinos siempre dicen presente. Y con ruido y color. Miami no fue la excepción, aunque recibió a los fanáticos con una intensa lluvia a la hora de la convocatoria inicial. Pero, como las gotas no duelen, poco les importó a los compatriotas que se reunieron para cantar y saltar. La cita había sido pautada para las 16 en Collins Avenue y, pasadas las 20, seguían llegando argentinos en masa. Y repletos de bebidas para acompañar la movida.
Casi el 25 por ciento de los compatriotas que viven en Estados Unidos reside en Florida. Por eso, Miami está invadida de camisetas celestes y blancas. También son muchos los que llegaron desde la Argentina; la mayoría, sin entradas. Todos esperarán hasta último momento para especular con una eventual baja de la demanda. Este jueves se conseguían boletos por unos 2.300 dólares y el valor podría seguir cayendo.
"No vamos a pagar locuras", dice Charo, que llegó desde Rosario. "No tengo entradas, pero la esperanza está", suma su amiga Camila, que se apresura a aclarar que es hincha de Newell's. "Tenemos al Diego y a Leo; hay otros clubes que no pueden decir lo mismo", suelta entre risas. Y agrega: "Por ahora viene bien la convivencia con los del Canalla".
Agustín Pereyra es de Rafaela y escapa al estereotipo del hincha que viajó a Estados Unidos para alentar a la Scaloneta: tuvo que luchar un poco más que el resto para llegar hasta acá. "Salí en febrero de mi casa y la primera parada fue en Salta. Estuvimos con unos amigos en Brasil y de ahí seguimos a Chile, Perú, Ecuador y Colombia. Tuvimos que dejar la camioneta porque el cruce era muy costoso. ¿Por qué tanta locura para seguir a la Selección? Porque este grupo nos despierta eso. Los vemos unidos y nos dejan tranquilos: sabemos que van a competir. Además, tenemos un capitán que tiene más ganas de jugar que cuando era un nene. Te dan ganas de seguirlos a todos lados", asegura el rafaelino.
Pese a la lluvia, los argentinos se congregaron en Miami para alentar a la Selección. Foto: Juano Tesone/ Enviado especial - FTP CLARIN.
La Scaloneta también despierta otras locuras: que un brasileño se haga fanático de la celeste y blanca, por ejemplo. Se trata de Diogo Defante, que está cubriendo el Mundial para CazéTV. "No me importa lo que digan mis colegas o mis amigos: yo soy fan de Messi. Si juegan Brasil y Argentina, quiero que gane Argentina. No lo dudes", cuenta desde una playa de Miami y vestido de argento.
Video
El brasileño que se hizo fanático de Argentina y sueña con conocer a Messi.
Desde todos los rincones del país llegaron para alentar a Argentina. Pero nadie arribó a Miami con menos margen de organización que los mendocinos, Pedro y Juan. "Acá tengo un tío que vive en Miami y siempre jodía con Juan que nos íbamos a venir. No armamos nada, aunque se fue acercando la fecha y nos pusimos a hablar. Pude conseguir un pasaje y nos quedaba comprar el otro. Chau, nos vinimos. Salimos ayer y llegamos hace un ratito", explica Pedro. Y aclara: "No tenemos entradas; veremos si mañana conseguimos. Y, sino, lo miraremos en el Fan Fest o dónde sea. Lo emocionante es estar acá".
Pasó otro banderazo multitudinario con color y calor argentino. Se sabía que el de las playas de Miami podía ser el más ruidoso. Y vaya si lo fue por horas y horas.
El incómodo momento de Andrés Ciro en el banderazo
Parado en el techo de un motorhome de una marca de cerveza, el cantante de Los Piojos y de Ciro y los Persas dio un show en el banderazo albiceleste. Allí le tocó protagonizar una incómoda secuencia cuando estaba tocando el Himno Nacional Argentino con su armónica y un policía le indicó que se detuviera.
En medio de la interpretación de la canción patria, un guardia del Estado de Florida se trepó al motorhome y le indicó al artista que descendiera del vehículo. Ciro hizo oídos sordos a pesar de las indicaciones de su compañero de banda y terminó de tocar el himno. "¡Vamos Argentina!", gritó el cantante y el policía le hizo un gesto para que lo acompañara.
Video
Casi meten preso a Ciro en el banderazo argentino en Miami.
El punto de encuentro era sobre la Collins Ave, entre 83 y 84, allí Ciro y Los Persas le pusieron rock al banderazo y a la previa del choque contra Cabo Verde en Miami. Fue un show breve y con contratiempos. Al escuchar los primeros acordes de las guitarras, los miles que cantaban y agitaban las banderas en la playa corrieron en manada para ver el mini show.
Luego de unos minutos de ajuste de sonido, Ciro irrumpió en el techo del camión acompañado por Luli Bass -Luciana Valdés, su pareja y bajista de la banda- y por Rodrigo Pérez. Para cuando sonó el estribillo de Tan Solo, los argentinos dejaron la vereda y se plantaron en la calle para cantar y saltar. El tránsito, claro, quedó cortado.
Foto: Juano Tesone/ Enviado especial
Los automovilistas ni aún así perdieron la paciencia y ni siquiera tocaron las bocinas en señal de malestar. Pero el que no tuvo contemplaciones fue un policía, que se trepó al camión a cortar el show. "Nos matan, cortá", le advirtió Rodri Pérez a Ciro, que estaba interpretado el himno nacional con la armónica. "¡Vamos, Argentina!", gritó el cantante antes de salir corriendo para meterse en una camioneta blanca y poco menos que huir.
"Al menos pudimos tocar dos temas", le dijo Pérez a Clarín con una sonrisa en el rostro. "Se puso pesado el policía, eh", sumó.
Lo de Ciro en los Mundiales ya se convirtió en un clásico. Estuvo en Rusia, en Qatar y ahora en Estados Unidos, donde tocó en Dallas el 26 de junio y en Miami ayer miércoles. El ritual improvisado en las calles de Miami fue breve e intenso. Casi termina mal. Será ahora una anécdota risueña.
Todavia no hay comentarios aprobados.