El clima en Racing es irrespirable. El partido con Tigre se acaba, es la primera derrota del breve ciclo de Juan Pablo Vojvoda, pero el estadio explota. Hay silbidos, el famoso grito contra “la Comisión” y desde algunos sectores se escuchan insultos contra Diego Milito. Sí, aquel ídolo que volvió de Europa vigente, que lideró al equipo de su tocayo Cocca rumbo al título de 2014, el que también había sido campeón en 2001 a bordo del paso a paso de Mostaza Merlo aunque con menor protagonismo, sufrió el escarnio popular. Pocos recuerdan el “Milito, Milito” que fue un grito de guerra durante los tiempos más aciagos de Víctor Blanco.

Ahora bien, ¿cuánto tiene que ver el espeso caldo de la política interna y cuánto el aspecto estrictamente deportivo? Adrián Martínez, el goleador bíblico que empezó a perder el aura cuando picó el penal contra Independiente, bajó un mensaje propio de un pastor evangélico pero muy cercano a la realidad. “Ya hemos pasado por algunas situaciones de estas. Tampoco creo que hay que hacer un gran problema por esto que está pasando porque los otros dos partidos que hemos jugado bien. Y en la Copa Argentina, pasamos”, dijo Maravilla con algo de sentido común.

Sí, muy a pesar de los tres goles del conjunto de Victoria y una actuación de bajísimo nivel, los tres partidos anteriores habían sido diferentes, con algunos desajustes pero también con interesantes momentos, propios de una era que recién comienza. ¿Por qué, entonces, un nutrido grupo de hinchas estalló contra el presidente?

La bronca viene de arrastre y está vinculada al despido de Gustavo Costas, otro emblema celeste y blanco. Aunque se advertía que el ciclo estaba cumplido después de dos años y medio en los que se ganaron la Sudamericana y la Recopa, se llegó hasta las semis de la Libertadores después de 29 años y se perdió la final del Torneo Clausura 2025 contra Estudiantes, hay una gestión cuestionada por los mercados de pases, más allá de que se intentó sostener el plantel. En definitiva, el primer semestre de 2026 el peor, porque no hubo buenos resultados.

Diego Milito y Sebastián Saja. Foto: Fer De la Orden - CLARIN

Milito habló en la campaña de un “salto de calidad” y le exigen en relación a esa frase. Lo cierto que es que, con la excepción de los primeros seis meses de este año, el equipo siempre compitió. Y el crecimiento, de acuerdo a su planificación, tiene que ver con la infraestructura. Se invirtieron 1.500.000 dólares en el colegio y el Centro de Entrenamiento de Ezeiza es su principal objetivo. “Cada peso que entra al club, va para el predio”, dice Diego Cifarelli, el tesorero que no cede en ninguna negociación. La obra se inició con Blanco, pero se reconfiguró y hoy está avanzada. Se estima que se inaugurará antes de fin de año.

Los hinchas miran de costado estas cuestiones, claro, como tampoco el fútbol femenino y la Reserva, campeones durante el Mundial. Se quejan por las salidas de Roger Martínez, Juanfer Quintero, Maxi Salas, Gabriel Rojas y Santiago Sosa. Los jugadores que llegaron no pueden definirse en dos partidos, más allá de que Alfonso Espino ya perdió el puesto con Nacho Rodríguez. Se necesita tiempo de adaptación.

Foto Marcelo Carroll - CLARIN

Pero, claro, si la pelotita no entra, disparan. Ahora, en el peor momento de la gestión anterior, nunca personalizaron el insulto al presidente. Sí lo hicieron ahora, y con un goleador del riñón celeste y blanco, que jugó 222 partidos, marcó 59 goles y conquistó dos títulos. Nadie lo obligó a bajarse del póster, está claro. Pero la paciencia es demasiado finita y en las redes sociales ya se empieza a mezclar la política nacional.

Las mayores críticas de los simpatizantes virtuales, muchos de ellos socios que habitan la cancha, tienen que ver con la presencia del PRO. Hernán Lacunza es el vicepresidente 1° y acaba de revelar su deseo de participar en las elecciones nacionales de 2027. Sin embargo, el otro vice, Martín Ferré, es Congresal del PJ y fue funcionario provincial durante el mandato de Daniel Scioli.

En la Comisión Directiva también están el peronista Mariano Cejas, dirigente del sindicato de viajantes; y el camporista Diego Bartalotta, subsecretario de Economía Social y Popular de la Municipalidad de Avellaneda, por citar algunos casos.

Foto: EFE/Juan Ignacio Roncoroni

Con Blanco estuvieron Mariano Cúneo Libarona, ex ministro de Justicia en el gobierno de Javier Milei, y Roberto Roby Martínez, cuñado de Horacio Rodríguez Larreta, que también trabajó en el gobierno porteño. Entonces, ¿el problema es ideológico o propio de la interna que explotó con el cambio de mando en diciembre de 2024?

"En los momentos difíciles, los hinchas estuvieron unidos. Que las alegrías conseguidas hace dos años no tapen la unión, yo quiero un club unido", reflexionó Vojvoda en la conferencia de prensa, un recién llegado que también intentó bajar la espuma.

"Hay que saber navegar en estas aguas. Yo no quiero entrar en políticas internas del club, lo que tenemos que hacer es ir todos juntos por Racing", agregó el entrenador con la claridad de quien sabe que cuando la marea política sube, la única manera de no desbordarse es con templanza.