A veces, para avanzar es bueno retroceder unos pasos. Sirve para tomar impulso. Y eso es lo que eligió hacer Franco Mastantuono. El chico de Azul, sin lugar en el Real Madrid de José Mourinho, eligió Fiorentina para relanzar su carrera. Este viernes tuvo su bautismo en el tradicional equipo de la ciudad que tiene como ídolo eterno a Gabriel Batistuta. Y fue con una sonrisa porque el conjunto viola goleó 4-1 a Benevento por los 32avos de final de la Coppa Italia y aguarda ahora por el ganador del duelo entre Pisa y Empoli, que se enfrentarán este lunes.

Mastantuono, que lució el número 30 -el mismo que vistió en el Merengue-, entró a los 13 minutos del segundo tiempo en el lugar del islandés Albert Gudmundsson. El partido, que se jugó en el estadio Artemio Franchi, en la tierra de Dante Alighieri, Sandro Botticelli y Donatello, no tuvo equivalencias. De hecho, cuando ingresó el ex River, el partido estaba totalmente liquidado.

DEBUT PARA MASTANTUONO EN FIORENTINA

El argentino ingresó en lugar de Gudmusson a los 57 minutos de partido.

La Viola le gana 4-1 a Benevento.#CopaItaliaEnDSPORTS pic.twitter.com/KHpOI4mlZ6

— DSPORTS (@DSports) August 14, 2026

El propio Gudmundsson abrió el marcador a los dos minutos de juego y Moise Kean puso el 2-0 a los 35 minutos. Era todo de la Fiore y más después del descanso, ya que Luca Ranieri y Cher Ndour, en una ráfaga de dos minutos, transformaron la victoria en goleada. Descontó al toque Davide Lamesta para Benevento, que milita en la Serie B. Y ya nada cambió.

Y eso que Fabio Grosso, el Gonzalo Montiel de Italia en el Mundial de Alemania 2006, metió mano en el equipo para intentar que no perdiera intensidad. Ahí fue cuando entró Mastantuono, quien se mostró muy preciso a la hora de distribuir la pelota, recibió un par de infracciones y hasta probó una vez al arco -la pelota se fue cerca de un ángulo-.

La llegada de Mastantuono a Florencia se produjo después de una primera temporada con poco protagonismo en el Real Madrid. El club español decidió cederlo para que sumara continuidad y acordó con Fiorentina un préstamo hasta junio de 2027, sin opción de compra. La decisión deja en claro que en Madrid todavía confían en su proyección: durante su primer año disputó 35 partidos, marcó tres goles y acumuló 1.484 minutos, pero no consiguió afianzarse como titular.

Fiorentina se impuso entre varias alternativas y fue clave el interés de Grosso. El entrenador habló con Mastantuono, le explicó el lugar que imaginaba para él y le ofreció el protagonismo que difícilmente tendría esta temporada en el equipo de Mourinho. El zurdo aceptó el desafío de mudarse a la Serie A con un objetivo claro: recuperar continuidad, relanzar su carrera en Europa y volver más consolidado al Real Madrid.

Fue una buena, aunque escueta, carta de presentación para Mastantuono, quien intentará ser el conductor de una Fiorentina que busca recuperar protagonismo. Allí compartirá la cruzada con Mateo Pellegrino, que acaba de incorporarse al club luego de su buen paso por Parma.