El presidente y el vicepresidente de la Asociación de Corredores de Turismo Carretera (ACTC), Hugo y Gastón Mazzacane, fueron procesados y embargados en las últimas horas por la Justicia Federal de La Plata. Los directivos —junto con otros integrantes de esa familia y más empresarios— están acusados de evasión impositiva y defraudación al fisco. La estafa ascendería a casi 4 mil millones de pesos en poco más de cinco años, a partir de maniobras realizadas desde una distribuidora de cerveza que funciona desde hace décadas en la capital de la provincia de Buenos Aires.

Según informó este lunes el Ministerio Público de la Nación, la fiscal federal platense Laura Roteta llevó adelante una investigación sobre varias sociedades atribuidas a los Mazzacane y pudo establecer un mecanismo de circuitos de ventas no registradas, elusión de impuestos y traspaso de propiedades entre firmas. Estas maniobras derivaron en el procesamiento de cinco empresarios, entre ellos los integrantes de la máxima conducción de la asociación de corredores y otro hijo del presidente de la ACTC, Juan Manuel Mazzacane.

El procesamiento y el embargo sobre más de 100 vehículos, siete inmuebles y once cuentas bancarias fueron autorizados por el juez que instruye este caso, Alejo Ramos Padilla, del Juzgado Federal N.º 1 de La Plata.

Los Mazzacane son dueños de la firma Quilmes Tolosa S.A., distribuidora de una reconocida marca de cerveza en toda la región del Sur del Gran Buenos Aires. También están vinculados —según la Justicia— a otras sociedades que habrían integrado “un entramado destinado a evadir obligaciones tributarias”.

El caso se inició a partir de una denuncia formulada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), delegación La Plata, sobre presuntas maniobras de evasión vinculadas a distintos tributos correspondientes, al menos, a los ejercicios fiscales 2021, 2022, 2023 y 2024. También se habría detectado un proceso de vaciamiento patrimonial sostenido durante casi una década.

La investigación fue delegada en la Fiscalía Federal Nº 1 de La Plata, que reconstruyó la estructura societaria del grupo económico, determinó el alcance real de su operatoria comercial y verificó la existencia de circuitos de ventas no registradas y traspasos patrimoniales.

Para ello, se concretaron allanamientos en domicilios particulares y sedes comerciales, en los que se secuestró documentación contable, societaria y financiera relevante, además de dinero en efectivo. Las tareas contaron con la asistencia de la División Lavado de Activos de la Policía Federal Argentina.Roteta pudo establecer que los imputados perjudicaron al fisco nacional por la suma de $3.965.225.508.

De acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, los imputados habrían desplegado, al menos entre 2014 y 2024, un esquema destinado a “provocar o agravar la insolvencia fiscal de la firma principal del grupo con el fin de frustrar el cobro de sus obligaciones tributarias”.

Entre las maniobras se incluyen la transferencia de bienes registrables a sociedades vinculadas, el desvío de flujos financieros, la utilización de sistemas de contabilidad paralela, la continuidad de la actividad comercial a través de estructuras societarias alternativas y el vaciamiento patrimonial deliberado.

Se pudieron identificar mecanismos de evasión basados en la omisión de registrar operaciones y en la utilización de sociedades interpuestas para canalizar parte de la actividad económica, reducir la carga tributaria y dificultar la determinación del verdadero volumen de negocios, según explicaron fuentes judiciales.

No es la primera complicación con la Justicia para la familia de este empresario ligado al automovilismo. Hugo Mazzacane fue imputado en 2018 en una causa que instruyó el juez Luis Armella, quien investigaba una supuesta maniobra con facturas apócrifas utilizadas por las escuderías del TC. Hubo allanamientos en el autódromo Roberto Mouras y una vinculación con una banda que evadía impuestos y lavaba dinero.

Gastón Mazzacane fue denunciado por abuso sexual. Su expareja declaró en una seccional que fue sometida a relaciones sexuales no consentidas durante cinco años. Con pasado fugaz por la Fórmula 1, todavía figura en la grilla de corredores. A los 50 años tiene registradas 234 competiciones desde su debut en 2009, con dos finales ganadas y 15 podios.

No obstante estos antecedentes, ambos figuran en la cúpula de la asociación que organiza uno de los eventos más convocantes del deporte argentino: las carreras de Turismo Carretera.