La World Aquatics levantó la sanción para los atletas de Rusia y Bielorrusia, que podrán volver a participar en sus competencias con los colores de sus respectivos países, bajo sus banderas e himnos nacionales, pese a que el conflicto bélico que se desató en febrero de 2022 con la invasión a Ucrania, y que provocó la suspensión, aún no llegó a su fin.

Así lo anunció la federación que rige los deportes acuáticos (natación, waterpolo y clavados), confirmando una decisión que no sorprendió demasiado, pero que sí generó repudio y recibió una respuesta contundente de Vladyslav Heraskevych, el piloto de skeleton de ucraniano que fue expulsado de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina por usar un casco con imágenes de deportistas de su país asesinados durante una guerra.

"Se permitirá que los atletas senior con nacionalidad deportiva bielorrusa o rusa compitan en eventos de World Aquatics de la misma manera que sus homólogos que representan a otras nacionalidades deportivas, con sus respectivos uniformes, banderas e himnos", explicó la organización en un comunicado divulgado el lunes.

El levantamiento de la suspensión a esos dos países -cuyos representantes compitieron durante los últimos cuatro años como neutrales, tras cumplir exigentes requisitos de elegibilidad- se venía venir. Es que en febrero, siguiendo la recomendación que había hecho el Comité Olímpico Internacional a fines del año pasado, la World Aquatics había autorizado a los atletas rusos y bielorrusos de categorías sub 16, sub 18 y sub 20 a presentarse con los colores de sus banderas en eventos internacionales celebrados bajo su jurisdicción.

Al Musallam, presidente de la World Aquatics, defendió la medida de su organización. Foto Twitter @Captain__Aqua

Este lunes extendió ese "permiso" a los mayores, que habían sido excluidos completamente tras el inicio de la guerra y luego, tras ser sometidos a un proceso de verificación -y firmar un documento en el que se comprometían a no apoyar la guerra-, fueron habilitados a volver como neutrales.

Ahora, la única condición que deberán cumplir los deportistas de esas naciones será someterse a "al menos cuatro controles antidopaje consecutivos" y a una "verificación de antecedentes" (no se aclaró qué tipo de antecedentes), en pos de una contienda justa y segura.

"Estamos decididos a garantizar que las piletas y las aguas abiertas sigan siendo lugares donde atletas de todas las naciones puedan reunirse en una competencia pacífica”, afirmó el kuwaití Husain Al Musallam, presidente de esa federación.

La World Aquatics no fue la primera asociación internacional en levantar el veto a Rusia y a su aliado estratégico. El judo lo hizo en noviembre y el taekwondo en enero. Pero el impacto de la resolución de la organización de deportes acuáticos es mucho mayor por el peso que tiene la natación en el mundo olímpico. Así, mucho lo ven como el puntapié inicial para un regreso pleno de esas naciones de cara a los Juegos de Los Ángeles 2028.

Heraskevych, que desafío al COI en febrero en los Juegos Olímpicos de Invierno, fue el crítico más duro de la World Aquatics. Foto REUTERS/Athit Perawongmetha

Ucrania se ha opuesto anteriormente a los esfuerzos para permitir la reinstauración de atletas rusos. El mes pasado encabezó boicots a las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Paralímpicos de Invierno después de que se autorizada a los representantes de Rusia competir bajo su bandera nacional. Y el domingo, su seleccionado masculino de waterpolo se negó a disputar un partido programado de la Copa del Mundo de Malta contra un equipo de rusos que jugaba como “Atleta Neutral B”.

Tras el anuncio de la World Aquatics, las voces que condenaron la reincorporación se potenciaron.

"El deporte debería unir en torno a reglas justas y al respeto por la vida. Devolver la bandera a un país que ignora y destruye sistemáticamente estas reglas es una llamada de atención para toda la comunidad deportiva", reflexionó Matvii Bidnyi, ministro de Juventud y Deportes ucraniano.

"Hoy, nuestros atletas entrenan bajo el fuego y en este contexto cualquier discurso sobre la ‘neutralidad’ o el regreso de la parafernalia del agresor resulta vergonzoso y desconectado de la realidad", agregó.

This is unacceptable and disgraceful.​​​​​​​​​​​​​​​​

In its statement, World Aquatics (@WorldAquatics) claims it can keep the conflict away from pools and competition venues. But of course, this does not apply to Ukrainian sports facilities and pools, which are constantly being… https://t.co/jVY4EIafCJ pic.twitter.com/BMszcsTaLA

— Vladyslav Heraskevych OLY (@heraskevych) April 13, 2026

La crítica más dura fue la de Heraskevych, que en febrero desafío al COI al usar un caso ploteado con fotos de sus amigos y compatriotas atletas que murieron en la guerra durante la cita olímpica de Milano-Cortina. Y ese acto de rebeldía, que fue apoyado por muchos de sus colegas, le costó la expulsión de los Juegos.

"World Aquatics asegura que puede mantener el conflicto alejado de las piletas y de los centros de competición. Pero, por supuesto, esto no se aplica a las piletas e instalaciones deportivas ucranianas, que son constantemente atacadas por misiles rusos. Tampoco se aplica a los deportistas ucranianos, quienes también mueren en la guerra desatada por Rusia”, denunció.

"Tampoco se aplica a los deportistas rusos que apoyan activamente la guerra y la ocupación de Ucrania", agregó, recordando el caso del nadador Evgeny Rylov, ganador de dos oros olímpicos en Tokio 2020, quien hace cuatro años participó de un acto masivo que reivindicó la invasión llevada a cabo por el régimen de Vladimir Putin, luciendo una “Z” propagandística en el pecho.

Y cerró: "World Aquatics está haciendo como si nada de esto existiera. Con su determinación de reinstaurar la bandera y el himno ruso está permitiendo que en sus plataformas de competición se haga difusión de la propaganda rusa, la misma que nos está matando a los ucranianos. Es inaceptable y vergonzoso".