La última publicación en las redes sociales de Boca lo muestra fresco, a bordo de su juventud. Tomás Aranda “farmeaba aura” en el predio de Ezeiza, mientras la otra estrella de la cantera, Leonel Flores, le sacaba fotos. Y ahí estaba el “10”, haciendo muecas y pasos de baile. Toda esa alegría se deshizo puertas adentro, este martes por la mañana, cuando el chico de Ciudadela se fracturó el peroné del tobillo derecho. Será una baja muy importante porque es un elemento clave en la estructura de Rodolfo Arruabarrena. La lesión demandará una recuperación que oscila entre tres y cuatro meses, por lo que no volvería a jugar hasta 2027.

Según pudo averiguar Clarín, el enganche clavó su pie derecho en el césped durante la entrada en calor y al querer girar, se lastimó. Aranda sufrió una sindesmosis, que es la rotura del ligamento que une el peroné a la tibia, abajo en el tobillo. Es lo que le da estabilidad a la articulación. De acuerdo a los especialistas, hay dos posibilidades, aunque habitualmente se opta por la intervención quirúrgica, haya o no desplazamiento. Una bota ortopédica durante seis semanas podría provocar que se atrofie la zona y una operación acelera los tiempos. El cuerpo médico azul y oro decidió que el chico de 19 años pase por el quirófano del Sanatorio de la Trinidad de San Isidro este jueves por la tarde.

Tomás Aranda

Sus compañeros se mostraron preocupados por la situación y recién se fueron del Centro de Entrenamiento cuando supieron con exactitud el diagnóstico. El pibe es muy querido por sus compañeros y cobijado por los referentes, entre ellos Leandro Paredes. Sin ir más lejos, el capitán posteó una historia en Instagram con una foto con Aranda acompañada por la siguiente leyenda: "Fuerza, Joya. Estamos todos con vos".

La lesión de Aranda le abriría las puertas de la titularidad a Alan Velasco. A pesar de que Boca puede utilizar un cupo para incorporar un reemplazo de Aranda y hace algunas semanas se negoció el pase de Alan Lescano de Argentinos Juniors, se las arreglará con el ex volante de Independiente y el FC Dallas. A fin de cuentas, es uno de los preferidos de Juan Román Riquelme por el que se pagaron 10 millones de dólares.

Por esta razón, además, Lautaro Bianco subirá a Primera. Se trata de otro chico de la categoría 2007 y es una de las figuras de la Reserva. Era suplente de Aranda. También es diestro, pero algo más alto (184 contra 172 centímetros). Tiene buena pegada y es valorado en las divisiones inferiores.

Otras alternativas que tiene Arruabarrena es utilizar a Carlos Palacios, que solo pudo jugar 17 minutos este año en ocasión del partido ante Sarmiento por la Copa Argentina. A principios de año, el chileno había sido operado de una sinovitis en la rodilla derecha. Fue el 16 de julio y unos días después, previo al debut en el Torneo Clausura, se desgarró el aductor. Ahora, trabaja a la par del plantel.

Foto Maxi Failla - CLARIN

Kevin Zenón es otra opción, más vertical que Aranda o el propio Velasco. El Vasco pidió que se quedara en el plantel cuando todo indicaba que sería negociable. Viene concentrando y jugó en 6 de los 11 partidos que dirigió el técnico, solo uno como titular, ante Deportivo Riestra en la primera fecha.

Boca es una enfermería. Paredes y Leandro Lozano ya están en condiciones de pegar la vuelta, pero se perdieron los últimos partidos. Marco Pellegrino y Ayrton Costa están desgarrado y Lautaro Di Lollo, que no pudo jugar el clásico con Racing, arrastra una molestia en el pubis. Si no está disponible, podría ingresar Facundo Jagger Herrera (20 años), quien debutó hace dos semanas contra Recoleta y disputó el segundo tiempo en Avellaneda.

En tanto, Adam Bareiro no logra recuperarse de una hernia de disco lumbar que se le detectó después del doble desgarro que sufrió el 9 de mayo ante Huracán, en los playoffs del Torneo Apertura. La lesión es similar a la que le impidió jugar a Edinson Cavani, que terminó rescindiendo el contrato. Se está sometiendo a bloqueos lumbares, pero el dolor persiste. El paraguayo podría ser operado.

El otro jugador que no pudo disputar ni un solo minuto en 2026 es Rodrigo Battaglia. El volante fue intervenido quirúrgicamente de una tendinopatía insercional crónica del tendón de Aquiles derecho y hace nueve meses que no puede volver a las canchas.

En este contexto, Arruabarrena armará el mejor posible para jugar ante Lanús, el viernes en la Bombonera, pensando en elegir con precisión las piezas, ya que se viene Vélez, la semana que viene por la Copa Argentina, y después el arranque de la serie contra San Pablo, por la Copa Sudamericana.