En noviembre de 2024, Javier Mascherano llegó al Inter Miami de la misma manera que se fue, en forma inesperada. Nadie se imaginaba su anuncio como entrenador para reemplazar a Gerardo Martino, como tampoco figuraba en agenda alguna que este martes 14 iba a renunciar a ese cargo, cuando la MLS lleva tan solo siete fechas en las que el equipo que fue campeón hace cuatro meses cuenta tres triunfos, tres empates y apenas una derrota.

Su portazo se debió a "motivos personales", según lo que él explicó a través del comunicado que compartió la franquicia rosada. Un comunicado frío como cualquier comunicado. Lo mismo dijo Martino hace un año y medio cuando se informó que no seguiría en el Inter, a pesar de que había sido el que más puntos acumuló en la temporada regular, mérito que le valió clasificarse al Mundial de Clubes.

Video

Javier Mascherano dirigió al Inter Miami de Messi durante un año y medio y consiguió el título de la MLS Cup 2025.

"Por cuestiones estrictamente personales tengo que dejar el Inter. No podemos volver el año próximo, necesito estar en Rosario por razones personales", dijo el Tata aquella vez. También agregó que no descartaba regresar, y lo hizo. Pero para dirigir al Atlanta United, donde se encuentra actualmente. Ese fue su último punto y aparte con Messi, al que había dirigido en Barcelona y la Selección Argentina.

En Estados Unidos, los medios especializados en MLS (que son muchos) todavía no logran entender qué fue lo que pasó con Mascherano. En especial porque se dio apenas una semana después de la fiesta que se organizó para inaugurar el Nu Stadium, su nuevo estadio. Algunos se sorprenden, otros confirman la exigencia que se instaló en la liga. Pero hay una coincidencia: el nombre del 10 aparece en todos los análisis, y es lógico. El proyecto futbolístico y comercial de una franquicia valuada recientemente en 1.450 millones de dólares (la más cara de la competición y por encima de seis de la MLB) gira en torno a la estrella argentina.

Masche y Messi, juntos en una práctica del Inter Miami. Foto: Fernando de la Orden.

Por eso no hizo ruido cuando se dijo que Martino y Mascherano contaban con el visto bueno de Messi, o que la apuesta por el Jefecito (de modestos antecedentes en las Juveniles de la Selección) se dio por el impulso que le dio Leo, o que el sucesor sea Guillermo Hoyos, un técnico con una historia de vida conmovedora (relatada por él mismo en Clarín) y que hace más de dos décadas se hizo íintimo del crack argentino. Este miércoles, en su primera conferencia, Hoyos lo dejó claro: "La amistad no se negocia, hay una amistad de diferentes años, esa amistad no significa que todos los días o cada día vamos a estar arriba o encima de él", respondió.

No hay discusión: sería ilógico contratar a un DT sin preguntarle al mejor futbolista de la historia. Al paralelo entre ambos entrenadores se le suma que llegaban a un vestuario con viejos conocidos: Sergio Busquets, Jordi Alba y Luis Suárez, que llegó poco después. Los dos primeros se retiraron a fines del año pasado; el uruguayo dejó de ser titular, en una de las mejores decisiones que tomó Masche al frente del equipo.

Guillermo Hoyos, el nuevo DT del Inter Miami. Foto: AP Photo/Chris Arjoon.

Lo cierto es que a nivel deportivo el Inter 2026 ya no tiene el funcionamiento que mostraba en diciembre, cuando se consagró campeón. Detrás de Messi, los argentinos no dan el salto de calidad. Rodrigo De Paul, uno de ellos, no tiene nada que ver con el futbolista que vemos en la Selección Argentina y despierta interrogantes en la previa del Mundial. A la partida de los catalanes, los que mejor y más asistían al rosarino, se le suma que los refuerzos no resolvieron problemas sino que los agudizaron.

El arco, por ejemplo, quedó en propiedad del canadiense Dayne St. Clair, elegido el año pasado como el mejor en su puesto, pero que parece haber perdido la memoria desde que se vistió de rosa.

Pero la decepción mayor se dio en el ataque, la zona vital para Leo, que sigue concentrado en romper todos los récords posibles de la MLS. El argentino Germán Berterame arribó desde el Monterrey como Jugador Designado, una mención especial que usa la liga para que pueda cobrar por encima del tope salarial. El ex Patronato y San Lorenzo lleva 9 partidos y metió apenas un gol, cuando con los mexicanos pudo acumular 68 en 153 encuentros, pero además falló situaciones insólitas.

Messi abraza a Berterame en el primer y único gol del ex Monterrey en Inter Miami. Foto: Jim Rassol - Imagn Images.

Lo cierto es que el Inter Miami dejó de ser el equipo confiable que fue al final del 2025. El mes pasado quedó eliminado en octavos de final de la Concachampions por Nashville, un equipo que se presumía inferior, aunque en estos días se clasificó a la final, y en la liga ya no arrolla como antes. La foto final del Jefecito fueron los empates en los dos primeros partidos del Nu Stadium. Ya había sensación de ciclo cumplido.