Marcos Rojo faltó por segundo día consecutivo al entrenamiento de Racing. Tras la eliminación de la Copa Argentina, el defensor entró en conflicto con el club de Avellaneda porque quiere marcharse para jugar la semifinal de la Copa Libertadores con Estudiantes de La Plata. Y, ante la negativa inicial del presidente Diego Milito a dejarlo partir, el futbolista no volvió a pisar el costado celeste y blanco de Avellaneda. ¿Dónde está Rojo? La pregunta ya tiene respuesta.

Apareció Marcos Rojo. Después de salir abruptamente de la oficina de Milito, donde mantuvieron un breve encuentro que terminó a los gritos, el defensor no dio más señales de vida por el Cilindro de Avellaneda. Según cuenta el sitio Racing de Alma, desde su entorno blanquearon que se trata de una estrategia para forzar su salida hacia Estudiantes.

Sin embargo, mientras se declaraba en rebeldía, el defensor asistió al Buenos Aires Challenge, un torneo ATP de tenis que se juega en el Vilas Racket Club.

Marcos Rojo en el Buenos Aires Challenger

Con una gorra oscura y lentes negros, Marcos Rojo intentó pasar desapercibido en el evento al que fue invitado junto a figuras como Davo Xeneize y Emilia Attias. También había otros futbolistas, como Vicente Taborda y Ever Banega, y tenistas como Fran Cerúndolo y el Peque Schwartzman.

Unos días antes del partido entre Racing y Boca por la Copa Argentina, Marcos Rojo recibió el llamado de Juan Sebastián Verón, quien le propuso el retorno al club que lo vio nacer para cubrir el hueco que dejaron las bajas de Leandro González Pírez y Tomás Palacios, justo antes del choque trascendental ante Flamengo por la Copa Libertadores. También era la oportunidad de amigarse con su gente.

La Bruja olvidó el desplante del exjugador del Manchester United cuando eligió jugar en Boca en detrimento del Pincha y le propuso un regreso a La Plata que curara las heridas.

Rojo esperó que Racing fuera eliminado de la Copa Argentina para forzar la salida. Sin embargo, el presidente Milito enfrenta múltiples cuestionamientos y liberarlo sería exponerse a otra crisis. Además, Racing tiene 18 puntos por jugar y necesita sumar casi todos para contar con una mínima chance de meterse en los playoffs.

Rojo se ríe en el Vilas Racket Club.

Si bien desde La Plata le pidieron a Rojo que allanara el camino, ahora los dirigentes del Pincha sienten que la situación se complicó por su postura rebelde.

El defensor podría justificar su ausencia alegando la contusión que sufrió cerca de la zona de la tibia por el choque que tuvo con Cambeses, previo al empate de Boca por la Copa Argentina, y volver a los entrenamientos en los próximos días. Sin embargo, Marcos R fue claro con Diego Milito: "En Racing no juego más, cumplí un ciclo".

No parece haber muchas salidas para un conflicto en el que todos parecen perder. De esta manera, tanto Racing como Estudiantes se quedarán sin Rojo. ¿Cómo se destraba? "Con una oferta muy jugosa desde La Plata", dicen muy por lo bajo desde Avellaneda. Habrá que ver si Verón y compañía creen que vale la pena hacer el esfuerzo.