El tetracampeón mundial Max Verstappen (Red Bull) desbloqueó su casillero de victorias en la temporada 2026 de la Fórmula 1. Sí, en las anteriores 15 carreras no había podido ganar, aunque en las últimas tres había conseguido subirse al podio. Por eso, más allá de lo numérico, no sorprendió que el neerlandés dominara de principio a fin el Gran Premio de Bahréin, que se disputó este domingo en Malasia en medio de un caos general que incluyó una largada retrasada durante una hora y media a causa de la lluvia y problemas en el software de los autos, y donde también el italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) reforzó aún su liderazgo del Mundial al ser segundo, dando un paso gigante para convertirse en el campeón más joven de la historia.

Verstappen, de 29 años, elevó a 72 su propia tercera marca histórica de victorias en la Máxima y fue acompañado en un podio de lujo por el séptuple campeón del mundo Lewis Hamilton (Ferrari). Franco Colapinto, que largó desde el fondo por una penalización más el cambio de motor, remontó ocho puestos para ser 13°, pero se frustró con una estrategia errónea de su equipo Alpine en la elección de neumáticos para iniciar la carrera.

Aprovechando el abandono, a falta de cinco vueltas y por una avería, de su compañero George Russell, Antonelli, de 20, llegará a Singapur, donde se corre el próximo fin de semana con 320 puntos, 84 más que el británico; y con 106 respecto a Sir Lewis. Lo que supone que solo una tragedia superlativa evitará que el joven boloñés se convierta en el tercer italiano -y en el primero después de que lo lograse por última vez, hace ya 73 años, Alberto Ascari- en ponerse la corona al final de la temporada.

Antonelli y su baño de champagne en el GP de Bahréin. Foto: EFE/EPA/FAZRY ISMAIL

La salida se retrasó más de hora y media. En una carrera en la que la degradación de los neumáticos, en la calurosa y húmeda Sepang, que parecía ser clave, no lo fue tanto. En una pista ancha y abrasiva, técnica; con quince curvas, dos rectas largas y que combina zonas de alta velocidad con otras de fuerte frenada; en la que Verstappen acabó de completar un fin de semana soñado.

El neerlandés también había firmado el sábado su primera "pole" del año (la 49° en la F1), la primera de la escudería austriaca y la primera con su nuevo motorista, Ford. Tras exhibirse dominando las tres rondas de la clasificación, partió desde una primera fila dorada -once títulos entre ambos- que completaba Hamilton; justo por delante de la que ocuparían Antonelli y el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), que mantuvo el cuarto puesto al cruzar la meta, justo por delante del que ocupó el otro Red Bull, el del francés Isack Hadjar.

Comenzó a llover 40 minutos antes de la carrera y las precipitaciones, cada vez mayores y bajo las cuales sonaron tanto el himno bareiní, como el malasio, llevaron a que la prueba comenzase con una hora y 36 minutos de retraso.

Después de que el coche médico, que dio un par de vueltas, reportase zonas seriamente encharcadas se decidió que la prueba arrancase, inicialmente, con 40 minutos de retraso, por detrás del coche de seguridad y con neumáticos intermedios. Pero después de darse una muy caótica vuelta de formación -en la que Hadjar se salió de pista en la primera curva y a Hamilton se le frenó el Ferrari-, al parecer con problemas electrónicos en varios monoplazas, todos regresaron al "pit lane".

Sin que se informase con claridad qué estaba sucediendo y con muchas reuniones en las oficinas, finalmente con la pista ya casi seca, se dieron dos vueltas por detrás del ‘safety’, antes de que se diera la salida desde la grilla. Cuando algunos ya habían instalado "slicks", entre ellos Colapinto, al igual que los McLaren y los Ferrari.

Russell, que venía de firmar en Azerbaiyán su primer Grand Slam (victoria desde la ‘pole’, liderando de principio a fin; y con vuelta rápida), salió séptimo, justo delante de Hadjar -tercero en la crono, pero sancionado con cinco plazas-; y por detrás de una tercera fila íntegra de McLaren con el inglés Lando Norris, que defiende título, quinto; y el australiano Oscar Piastri, sexto.

Los dos Mercedes salieron como cohetes y tomaron los dos puestos de cabeza, adelantando a ‘Mad Max’, con Antonelli por delante de Russell. El neozelandés Liam Lawson (RB) era cuarto tras mejorar siete plazas, las mismas que avanzó Sainz, que era sexto, por detrás de Hadjar, a las primeras de cambio.

Los que salieron con intermedios tuvieron ventaja al principio. Checo Pérez -que en este circuito firmó, hace 14 años, el primero de sus 39 podios en la F1 (al acabar segundo una carrera que ganó Alonso)- era decimocuarto en la sexta de las 55 vueltas, dos puestos por delante de Fernando Alonso, con medios. Justo después de que Antonelli se escapara y de que Verstappen superara a Russell.

Pero en la novena de las 55 vueltas, el finlandés Valtteri Bottas, el compañero de ‘Checo’, se salió de pista, se quedó clavado en la grava y abandonó; y se decretó coche de seguridad. Todos entraron entonces a boxes, en una maniobra que desfavoreció a los que no rodaban con intermedios. Entre ellos el asturiano, que instaló duros.

El "safety" se marchó tras la décima vuelta, y justo después Verstappen completó una obra de arte adelantando a Antonelli, del que también dio cuenta Russell.

A instancias de su equipo, el británico le devolvió posición a Kimi; pero sobrepasado el ecuador de la prueba, en la 26, Verstappen ya lideraba con ocho segundos sobre el italiano y doce respecto al segundo Mercedes. Con Hadjar cuarto, a 20.

En la 30, Alonso -que hace 23 años sorprendió en esta pista, al convertirse en el entonces más joven piloto de la historia en salir desde la "pole" y subir al podio (fue tercero)- ya rodaba en zona de puntos; poco antes de parar por segunda vez y repetir gomas duras con las que regresó decimocuarto a pista. Cuando Hamilton minimizaba daños rodando quinto. Eso, antes de que el genial piloto asturiano diese cuenta de Lindblad, en un sensacional adelantamiento.

Heartbreak for George 💔#F1 #BahrainGP pic.twitter.com/IPOlup7f6I

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A falta de doce se decretó, al salirse de pista Alex Albon, otro "virtual safety car", que, al complicarse el rescate del Williams del tailandés, acabó convirtiéndose en coche de seguridad, que incluso rodó bastante más de lo debido después de que se frenó el Mercedes de Russell -que abandonó- y de que Norris se fuese largo en una curva.

La carrera se relanzó a falta de cuatro vueltas, con Verstappen líder, Antonelli segundo; y Hadjar, tercero, por delante de los dos Ferrari -que acabarían pasando al francés- y de Piastri. A falta de dos giros, Hamilton superó a Hadjar y se metió en el mejor 'cajón' imaginable en estos momentos.

Foto: EFE/FAZRY ISMAIL

Piastri concluyó sexto, por delante de otro oceánico, el neozelandés Liam Lawson (RB). Verstappen volvió a hacer posible algo que hace no tanto era bastante habitual: que después de la carrera sonase de nuevo el himno de Países Bajos. Y Alonso firmó otra sensacional carrera para acabar octavo, un puesto por delante de Norris, último campeón del mundo.

Look how close the vote was 👀

Your @salesforce #F1DriverOfTheDay is Max! 🙌#F1 #BahrainGP pic.twitter.com/dUZSNi8FSz

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Sin solución de continuidad, Singapur completará, el próximo domingo, el tríptico que arrancó la semana pasada en Bakú. Albergando, en el circuito de Marina Bay, su tradicional carrera nocturna, que coincidirá con el horario habitual en otras zonas del mundo. El decimoséptimo Gran Premio del Mundial y el último de los seis que se disputa con formato sprint.