Una sonrisa disfrazada de preocupación le habrá nacido a Lionel Scaloni al observar el memorable partido que jugó Nico Paz en la goleada 4-1 de Como ante Manchester United por la tercera fecha de la Champions League. La alegría es por la certeza de que el zurdo de 22 años dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad: el mundo se rinde ante su desbordante talento. Sí, Paz está listo para heredar la 10 que dejó ausente y pesada como millones de trenes Lionel Andrés Messi en la Selección. Ya lo había evidenciado en los goles que anotó ante Bolivia, Burkina Faso y Benín en la última ventana FIFA.
El problema -lindo, pequeño, casi imperceptible y tal vez fácilmente disimulable- es la posición en la que juega Paz en Como: se mueve como segundo delantero, por detrás de la referencia de área o levemente recostado sobre la derecha. Sí, más o menos como jugaba Messi con Julián Alvarez o con Lautaro Martínez en la Scaloneta.
Cesc Fábregas, el entrenador de Como, sabe mucho de fútbol. Ya en su última etapa como futbolista se podía prever un técnico detallista y amante de la pelota y del juego ofensivo. Pues bien, el español, que lo tiene en el día a día y lo dirige desde hace tres temporadas, opta por meterlo en el medio. Y de delantero.
Tiene físico (185 centímetros) y despliegue Paz para jugar en el centro. También gol y visión de juego. Todo eso lo dejó en claro este miércoles en el estadio Giuseppe Sinigaglia, que lo despidió de pie cuando fue reemplazado a los 35 minutos del complemento. En el primer tanto ante el United, recibió casi adentro del área, hamacó el cuerpo y la soltó de zurda al segundo palo. En la asistencia, recibió de enganche y la tocó al espacio vacío para que Anastasios Douvikas se impusiera en el mano a mano. En su doblete, ganó al presionar alto por la derecha, recorrió 35 metros a pura velocidad y definió de zurda al palo lejano.
Nico Paz, a los pies de los hinchas del Como. Foto: AP / Antonio Calanni
"Nosotros siempre hemos jugado 4-4-2", dijo Scaloni en una de las conferencias de prensa del mes pasado. Y, con ese dibujo, Paz se ubicó como volante por derecha ante Bolivia y Burkina Faso, con Julián y Lautaro de referencias. También ante Benín, en la despedida de Leo, entró por Rodrigo De Paul. En todos, se repite, marcó goles.
Claro está que Paz puede jugar como mediocampista por derecha para acompañar a Alvarez y Martínez, la dupla que parece imponerse para los próximos años de la Scaloneta. Pero también queda demostrado que lo mejor de Nico nace desde el centro, con menos responsabilidades para retroceder para ayudar al lateral y más cerca del arco. En Como, lleva anotados 23 goles y 22 asistencias en 85 partidos. Números más propios de un atacante que de un volante.
El viernes 13 de noviembre Argentina jugará ante Uruguay en el estadio La Bombonera de Buenos Aires y el martes 17 contra Costa Rica en Córdoba. Para esos duelos está en duda Lautaro, quien el pasado 15 de octubre sufrió una distensión muscular en los flexores del muslo izquierdo y tendrá, según se informó, cinco semanas de recuperación. Es posible que Scaloni no lo incluya en la lista. Y ahí sí podrá probar con Paz más de atacante, posiblemente como acompañante de Julián.
Tal vez sea esa la prueba que necesita Scaloni para terminar de despejar una duda que, hasta hace poco, ni siquiera existía. Porque mientras Paz confirma que está para jugar sí o sí, también obliga al entrenador a preguntarse dónde puede rendir mejor. El heredero de la 10 ya apareció. Ahora resta terminar de encontrarle el lugar para que pueda brillar como en Europa.
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