Lucas Martínez Quarta volvió a cometer un grosero error. Y nada menos que en un Superclásico, lo que lo dejó muy expuesto. Es que más allá de lo que pueda decirse y analizarse acerca de la jugada en la que fue expulsado, el defensor comete una infracción insólita que produjo un quiebre en el partido y muy rápido. Y así está cerrando un 2026 para el olvido ya que una vez más quedó en el centro de la tormenta.

Es que apenas iban siete minutos cuando Martínez Quarta, mal perfilado para defender, tomó a Miguel Merentiel como si fuera un tackle de rugby después del pase largo para el delantero de Boca, que Nicolás Ramírez, omitió en primera instancia. Pero Silvio Trucco lo llamó para que revisara la acción y después de verla, el árbitro en cancha, interpretó que había ocasión manifiesta de gol, por lo que le mostró la roja a Martínez Quarta.

Más allá de que para muchos ofrece poca discusión, se seguirá hablando acerca de esa jugada, sobre si efectivamente se trataba de una ocasión manifiesta de gol o si al no tener Merentiel la pelota controlado y el balón viajar en velocidad, podía antes llegar Santiago Beltrán o cruzar Marcos Acuña que venía corriendo en diagonal hacia el centro.

Pero la principal cuestión es que todo se habilita a partir de otra equivocación del zaguero.

La acción tuvo similitudes con otra muy similar en el primer semestre, en la que Martínez Quarta fue expulsado antes de los cinco minutos de juego, luego de cometer una infracción al minuto. Sucedió en Bolivia, ante Blooming por la Copa Sudamericana. Un pelotazo largo sorprendió al primer marcador central del Millonario, que terminó derribando a Bayron Garcés, delantero rival, quien tenía prácticamente la pelota dominada y se iba derecho al arco. Fue una clara ocasión manifiesta de gol. River, dirigido por Eduardo Coudet terminaría empatando 1 a 1 aquel encuentro.

Lucas Martínez Quarta podría irse de River.

Lo curioso de estas acciones de Martínez Quarta es que las hizo al principio del partido cuando es probable que un equipo se quede con uno menos a que le hagan el gol. Y no lo hizo por ejemplo en el partido con Tigre, en la tercera fecha de este Torneo Clausura, cuando Ignacio Russo se escapó y él desde atrás no lo bajó. Quedaban menos de 15 minutos para que finalizara el encuentro que River terminó perdiendo por 1 a 0.

Las insólitas expulsiones de Martínez Quarta no se quedan solo en el último Superclásico o en el encuentro con Blooming en su segundo ciclo en el club en el que acumula cuatro rojas (y en total le sacaron cinco con la banda roja).

La primera de ellas en esta segunda etapa tuvo lugar en la derrota 2-0 ante Inter por la tercera fecha del Mundial de Clubes 2025, resultado que condenó al Millonario a una temprana eliminación del certamen y también fue por una infracción de ocasión manifiesta de gol.

Solo tres meses más tarde volvería a ser expulsado, esta vez en la victoria 2-1 de River sobre Estudiantes por el Torneo Clausura 2025, en el estadio UNO, donde vio la tarjeta roja por cometer dos infracciones en dos minutos. Ese día el árbitro fue Nicolás Ramírez.

Este año Martínez Quarta quedó en la mira de los hinchas en varias oportunidades. No solo por las rojas, también por su rendimiento.

Tuvo varios errores tácticos como en el Superclásico del primer semestre en el Monumental cuando sale alocado a querer tapar a un jugador rival y deja un hueco vacío que aprovecha Merentiel tras la habilitación de Paredes y Lautaro Rivero tiene que cruzar desesperadamente y el remate impacta en su mano.

Es cierto que pudo haberlo remediado si Darío Herrera le cobraba el penal que Lautaro Blanca le hizo cerca del final del partido por un claro empujón.

También, cometió un penal insólito ante Bragantino en Brasil. Al inicio del segundo tiempo, tras un pique, el excapitán de River intentó salir jugando y gambetear a Isidro Pitta, pero perdió la pelota y terminó haciendo falta dentro del área. Santiago Beltrán lo salvó con una atajada. Después, en el descuento hizo el gol del triunfo con un cabezazo tras un centro de Lucas Silva.

Lucas Martínez Quarta.

Los vaivenes del defensor continuaron. En la previa de la final con Belgrano, una frase suya dejó un debate entre los hinchas. Algunos lo apuntaron porque consideraron que eran palabras de conformismo. “Pase lo que pase, tenemos que estar orgullosos de lo que hicimos. Somos un equipo luchador”, afirmó Martínez Quarta. Aunque, luego alcaró: “No es un mensaje de conformismo. River siempre tiene la obligación de ganar”. Posteriormente, el Chino volvió a quedar en el centro de la escena tras la eliminación de la Copa Sudamericana con Independiente Santa Fe y la partida de Eduardo Coudet. Esa noche cometió el penal que derivó en el empate de los colombianos. La pelota le dio en el brazo derecho, que estaba estirado. Después, en la definición desde los 12 pasos, falló su ejecución. Cargado de nervios, el remate se le fue muy alto.

Tras ese partido, el Chino, afectado por las feroces críticas de algunos hinchas, sobre todo en las redes sociales, publicó una carta como descargo.

En ese momento también se especuló con una posible salida de Martínez Quarta, que tenía ofertas desde el fútbol de Medio Oriente. Pero decidió quedarse y Leonardo Ponzio, que asumía como entrenador interino, lo respaldó.

Lucas Martínez Quarta

“Yo lo veo muy bien, lo conozco de chiquito, lo he criado de chiquito. Siente mucho por esta institución y siente más que todos. Tiene calidad, es jugador de Selección, jugó en Europa”, afirmó el santafesino en ese momento. Y el semestre pasado había dicho que merecía estar en la lista del Mundial con la Selección Argentina.

Sin embargo, en la cancha, el Chino pudo retribuirle la confianza a Ponzio. El error con Boca lo dejó una vez más expuesto. Así y todo, puertas adentro lo bancaron. Sobre todo sus compañeros, como por ejemplo Gonzalo Montiel, con quien tiene una amistad más allá de los límites del campo de juego. También, la familia del lateral derecho. “En las buenas siempre y en las malas mucho más. Del lado del bien toda la vida. Vamos River”, expresó la hermana de Gonzalo en una publicación con dos fotos de Montiel y Martínez Quarta abrazados.

Martínez Quarta no podrá jugar ahora con Aldosivi, lógicamente, por estar suspendido (al igual que Cachete). ¿Volverá para los playoffs? ¿Qué balance se hará a fin de año? Son interrogantes que todavía no tienen respuesta pero que dejan la duda planteada sobre el futuro del Chino en River, sobre todo de cara al 2027.