La cabeza de Nico Paz no para. Como los rumores del mercado de pases que, cuando del 10 del Como se trata, no parecen tener calma. La cabeza del extremo de la Selección Argentina no para. El domingo empezó con la cara del nacido en España y que eligió ser argentino en la portada del diario deportivo AS, anunciando que Real Madrid hará uso de la recompra del talentoso zurdo para la próxima temporada. Y siguió con otra demostración de su clase en el estadio Luigi Ferraris del Genoa, al que su equipo derrotó 2 a 0 para seguir su camino a la clasificación a las Copas europeas. Pero la magia de Nico solo estuvo 45 minutos.

No era un duelo más después de tres encuentros sin triunfos (dos derrotas y un empate) y de la eliminación de las semifinales de Copa Italia. Los de Cesc Fabregas debían volver a recuperar la memoria para no perder su lugar en la (ínédita) zona de Copas europeas.

El arranque no pudo ser mejor. Iban apenas diez minutos cuando el también equipo de Máximo Perrone se puso en ventaja: llegó desde la izquierda un centro-asistencia espectacular en los pies del francés Lucas Da Cunha para el cabezazo quirúrgico y cruzado del griego Anastasios Douvikas para el 1-0. Pero el protagonismo de Paz debía ser mayor a un feliz abrazo en las cercanías del banderín del córner.

A los 22', como para despertar de la modorra y poner todavía más expectantes a los Merengues, se mandó un jugadón-slalom que terminó con una definición apenas ancha al segundo palo. Siete minutos más tarde, tal vez, la parte más dolorosa. Literalmente dolorosa. En una pelota parada, buscando hacer la diferencia en el juego aéreo gracias a su esbelto 1,86 metros, acabó dándole de lleno a la testa de Alessandro Mercandalli, defensor de los Rojiazules. Debieron atenderlo en el campo de juego y terminó con una bolsa de hielo para que el chichón no tuviese vida propia. Pero no se asustó: a los 33', ratito más tarde nomás, metió un cabezazo pero, esta vez, en el palo, coqueteando con el segundo gol del Como.

Nicolas Paz, en acción. Foto: EFE/EPA/Stringer

Se lo vio entrar al vestuario para el entretiempo pero no salió. Un poco el protocolo y un poco la molestia acabó por darle una chance al francés Maxence Caqueret, quien acabó por reemplazarlo. "No veo bien...", fue la declaración que captó la televisión, con un zoom puesto en cierta molestia en el ojo derecho. La cabeza de Nico nunca paró. Y desde afuera, vio como -a los 68'- el ghanés Assane Diao, de cabeza, cerraba la tarde genovesa con un cabezazo para el 2-0 definitivo.

"Está en el hospital y lo están evaluando. Está mejor, pero no podía ver bien", alertó Fábregas. A la espera de un parte médico oficial, Nico Paz dio el susto de la jornada en el Luigi Ferraris y, en cierta medida, 'amargó' el triunfo contra el Genoa. Desde Italia ya contaron que fue dado de alta y volverá con la delegación a la ciudad del lago más famoso del país de la bota.