Rodrigo Ruiz, apodado C4, como el explosivo, está ante la gran oportunidad de su carrera. El tucumano, de 25 años y décimo en el ranking supergallo de la FIB, se encuentra en Australia para disputar una eliminatoria que puede cambiarle el destino arriba del ring. Este sábado por la noche (hora argentina), en el Win Entertainment Centre de Wollongong, en Nueva Gales del Sur, enfrenta al Sam Goodman, quinto en la clasificación.
En el combate estará en juego mucho más que un triunfo: quien gane quedará en la puerta de enfrentar al campeón unificado Naoya Inoue, siempre que el japonés supere a Junto Nakatani el próximo 2 de mayo. La pelea entre Ruiz y Goodman está pactada a doce asaltos y se podrá ver por TyC Sports con transmisión desde las 21.30 horas.
A pesar de la distancia en el ranking y que Goodman pelea en casa, el choque de esta noche no tiene un claro favorito porque Ruiz demostró condiciones como para seguir ascendiendo en su carrera. Su record así lo demuestra: tiene 23 victorias, 17 de ellas por KO, y apenas una derrota pero que se dio por puntos ante el uzbeco Mukhammad Shekhov, el año pasado en Rusia, donde dejó una gran impresión dentro del ambiente boxístico.
El orgullo de Las Talitas, una barriada ubicada en las afueras de San Miguel de Tucumán, forma parte de una familia de hermanos (Darío, Diego y Verónica) todos dedicados al boxeo. El explosivo C4 salió adelante en un contexto de muchas carencias e inseguridad gracias principalmente a que su madre los acercó a la fe evangelista: los cuatro hermanos construyeron los cimientos de sus carreras sobre el ring yendo de la iglesia al gimnasio.
Rodrigo Ruiz, un guerrero que va por la gloria. Foto: Boxeo de Primera.
Esta anoche ante Goodman puede levantar bien alto la bandera argentina del otro lado del planeta y quedar de cara a un nuevo desafío contra Inoue o Nakatani, para ser campeón del mundo y cambiar su vida para siempre en términos económicos.
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