Esta historia se escribe en dos partes, en una ganó el Inter Miami y la otra se decidió con 90 minutos de fútbol, entre el equipo de Lionel Messi y el Austin FC, por una nueva jornada de la MLS. Es que la franquicia pensada por David Beckham e impulsada tras su sociedad con los hermanos Jorge y José Mas tuvo la noche más esperada de su joven historia al inaugurar el espectacular Nu Stadium, su flamante estadio ubicado cerca del downtown de la ciudad más latina de los Estados Unidos. Después hubo un partido y terminó empatado 2-2, con un gol del 10 y otro de Luis Suárez.

La vida es color de rosa para Beckham desde 2014 cuando la MLS anunció que el exfutbolista inglés llegaba a los Estados Unidos para comprar una franquicia de fútbol en Miami. De allí para acá fue un trabajo lento pero constante: Inter Miami se fundó en 2018, se unió a la liga en 2020, se aseguró los terrenos para desarrollar su estadio en 2022 y en agosto de 2023 comenzó a construirlo. En el medio, el bueno de David recibió el ancho de espadas: se llevó a Messi para Norteamérica, redefiniendo la vida profesional del crack argentino.

El estadio tiene una tribuna que lleva el nombre de Messi. Foto: Nathan Ray Seebeck - Imagn Images.

El fruto de todo ese esfuerzo vio la luz la noche del sábado 4, en lo que fue un evento celebrado no solo por Inter sino por toda la MLS, que año tras año ve abrir nuevos estadios mientras proyecta otros, obligando a que los propietarios de las franquicias inviertan en infraestructura, refuerzos (el próximo es Antoine Griezmann) y desarrollo de las categorías juveniles. Todo ello a pesar de que desde la ignorancia se la tilde en forma peyorativa como "un intercountry".

La jornada de fiesta para Las Garzas se inició al estilo yanqui, con Jorge Mas y Beckham cortando con una tijera gigante la tradicional cinta de inauguración en el ingreso al Nu Stadium. El estadio es precioso, chiquito, moderno y con un estilo distinto al de los de soccer que se ven en USA porque su forma no es rectangular sino cilíndrica, un mini Maracaná con espacio para 26.700 espectadores. Costó 350 millones de dólares, financiados en parte por el aporte de Nu o Nubank, la fintech brasileña de productos financieros que estará en el naming por los próximos 10 años.

Los hermanos Mas junto a Beckham cortando la cinta de inauguración. Foto: AP Photo / Lynne Sladky.

La iniciativa del Inter va más allá del fútbol porque su nueva casa está dentro de un espacio verde de 53 hectáreas donde habrá un parque público abierto a la comunidad, el Miami Freedom Park, tiendas comerciales, edificios de oficinas, locales gastronómicos y hoteles. Todo frente al aeropuerto de Miami, con un puente peatonal que conecta con las líneas de micros, trenes y el metro local.

En el debut, el himno de los Estados Unidos lo cantó Marc Anthony, neoyorquino pero hijo de puertorriqueños, en una interpretación que se coronó con un buen sacudón de fuegos artificiales. La "barra" del Inter, autodenominada La Familia, se hizo escuchar detrás de uno de los arcos con canciones de La Doce y siempre en español. Y la lluvia, un habitué de la zona, apareció para no perderse la fiesta, con el campo de juego impecable. La noche fue perfecta pero se jugaba un partido y aunque allí el éxito depende de otras variables el que siempre brilla es Messi.

Messi mereció ganarlo. Foto: AP Photo / Rebecca Blackwell.

El brasileño Guilherme Biro aguó el arranque marcando para la visita el primer gol en la historia del Nu Stadium pero enseguida empató Leo con un cabezazo. Sobre el final del primer tiempo, Austin se volvió a poner arriba en el marcador y recién en el complemento, tras la entrada de Luis Suárez, el uruguayo se reencontró con la red y convirtió el 2-2. Antes y después del empate, Messi hizo de todo para ganarlo pero no se le dio. En un tiro libre rozó el palo derecho del arquero, en otro reventó el travesaño. Gambeteó y regaló firuletes como si estuviera moviéndose en el Camp Nou. Ya tendrá revancha en su nueva casa.