La Universidad Católica de Chile y el Cruzeiro brasileño igualaron sin goles el miércoles por la noche en el estadio Claro Arena de Santiago para mantener la paridad en el Grupo D de la Copa Libertadores, aunque le sacaron un punto de ventaja a Boca Juniors tras la cuarta jornada.
El resultado mantuvo a los trasandinos como líderes de la zona emparejados en siete puntos con el cuadro de Belo Horizonte, mientras que los dirigidos por Claudio Úbeda quedaron terceros con seis luego de que el Barcelona ecuatoriano los venciera por la mínima diferencia y sumara sus tres primeros puntos.
El conjunto de La Ribera comenzó el certamen con dos triunfos que presumían una clasificación cómoda pero la caída con Cruzeiro de visitante y el traspié en Guayaquil ahora lo dejaron obligado a no fallar en lo que le queda: será local de Cruzeiro (el martes 19/5) y de la U (el jueves 28/5) en la Bombonera.
Mientras se entrena pensando en el cruce contra Huracán por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, Boca hace cuentas mirando lo que se viene en el plano internacional con los diversos escenarios que se le pueden plantear. Vale recordar que ahora hay desempate olímpico, un sistema en el que ya no se depende de los goles generales sino de los choques entre sí.
El gol del Barcelona complicó a Boca. Foto: REUTERS / Santiago Arcos.
Si gana los dos partidos y saca 6 puntos se clasificará como líder de su grupo, sin importar lo que hagan los demás. Esa es la cuenta que hacen Úbeda y compañía pero se sabe que ya no hay enfrentamientos ganables o resultados lógicos que aseguren el destino. Basta recordar la herida copera que dejó Alianza Lima en febrero del año pasado.
¿Qué pasa si Boca obtiene 4 puntos? Si empata con Cruzeiro y le gana a los chilenos, se clasifica; si le gana a Cruzeiro por dos goles y empata con los chilenos, se clasifica; y si le gana a Cruzeiro por un gol y empata con los chilenos, necesitará que la U no le gane al Barcelona. Ante esta última variante, en caso de que los chilenos les ganen a los ecuatorianos, el Xeneize desempatará el segundo puesto con los de Belo Horizionte usando primero la diferencia global de goles y luego el resto de los criterios.
Si Boca le gana a Cruzeiro y pierde con la U, o viceversa, o sea, si saca tres puntos de seis posibles, podría clasificarse como segundo del grupo sólo si Barcelona le saca un empate al mismo equipo al que el Xeneize le gane.
Si en estas últimas dos fechas Boca empata ambos partidos, accederá como segundo si Barcelona le gana a la U Católica pero no a Cruzeiro porque en ese caso los ecuatorianos quedarían como líderes del Grupo D, algo impensado hace una semana, y los otros tres equipos quedarán segundos con 8 puntos, forzando un desempate.
En definitiva, son varias las posibilidades que se le presentan a Boca para pasar de ronda, aunque también las opciones de que este particular sistema de desempate lo complque todavía más. Las respuestas comenzarán a llegar la noche del 19, cuando reciba al Cruzeiro en la Bombonera (la U jugará recién el jueves 21 ante Barcelona).
Cruzeiro rescató un empate con 10 hombres en Chile
En el primer tiempo del partido ante los chilenos, Cruzeiro lució más protagonista en ataque frente a una Católica más precavida y enfocada en cuidarse de la velocidad de los brasileños, que demostraron su peligro.
Con Matheus Pereira manejando los hilos, el cuadro brasileño se instaló temprano en el campo rival para poner presión y estuvo cerca de abrir el marcador sobre los 15 minutos del encuentro.
Fueron dos remates seguidos donde intervino Sebastián Arancibia primero y Fernando Zuqui después, para impedir que un remate de Pereira concretara la caída del arco de Vicente Bernedo, quien sobre el final de la primera parte también detuvo un tiro libre del ecuatoriano Keny Arroyo.
Matheus Pereira, determinante en Cruzeiro. Foto: AP Photo / Dolores Ochoa.
El conjunto de La Franja tardó más en lograr que sus ataques incomodaran a la visita, pero consiguió un disparo de Clemente Montes que fue tapado por el arquero Octávio y otros intentos del delantero argentino Justo Giani.
El partido dio un giro con la expulsión de Arroyo, a los pocos minutos de iniciada la segunda mitad, por una falta sobre Zuqui, pero Católica no supo aprovechar la ventaja.
El técnico argentino Daniel Garnero apeló a los cambios y dio ingreso a Jimmy Martínez y también al volante argentino Matías Palavecino, que dieron impulso a la ofensiva del equipo.
El dominio local trajo más opciones sobre el arco de los brasileños, pero los remates desviados o controlados por el guardameta estuvieron lejos de ser amenazantes.
La Católica volverá a ser local en la quinta y penúltima fecha del Grupo D al recibir al Barcelona en Santiago, el 21 de mayo, mientras que Cruzeiro jugará en Buenos Aires ante Boca el martes 19.
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