Alberdi vive una fiesta. Faltan horas para la definición del Torneo Apertura entre Belgrano de Córdoba y River, un partido histórico por donde se lo mire, y los hinchas del Pirata, extasiados en la antesala de la primera final de su historia en la Primera División, le brindaron todo su apoyo a los jugadores dirigidos por Ricardo Zielinski en un banderazo impactante.

Las puertas del estadio Julio César Villagra se abrieron a las 17:30, como estaba estipulado, y desde el mediodía comenzaron los fanáticos a acercarse a las inmediaciones del Gigante en el que Belgrano jugó apenas uno de los tres partidos de los playoffs. ¿Pero quién le importa? Si está en la final y en el camino le ganó uno de los clásicos más importantes de la historia a Talleres (¿o el más importante?).

Por eso, desde la calle hasta que ocuparon sus lugares en las tribunas, cantaron contra la T, contra River y pidieron por el campeonato. “El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”, sonó con fuerza. Y claro…

Minutos antes de ingresar al estadio, los hinchas mostraron toda la confianza de cara a la gran final. Alguno más analítico habló de la jerarquía de jugadores de experiencia que se tienen que imponer contra los “pibes” de River. Otro recordó la Promoción y lanzó la chicana. Y todos eligieron al mismo héroe de la esperada, anhelada y soñada consagración: Lucas Zelarayán.

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Belgrano vive horas históricas antes de la final con River.

El Chino, producto de la cantera Pirata, volvió a una edad competitiva al fútbol argentino y se lo valora. Ya es amado por los hinchas, quienes ponen en su número 10 gran parte de las esperanzas para ser campeón.

Pasadas las 19, salieron los jugadores al campo de juego y los cánticos, con un juego de luces que le agregaron épica a la escena, fueron atronadores. Encabezaron la fila el propio Zelarrayán y Emiliano Rigoni, los dos que se tiñeron el pelo de celeste tras ganarle a Talleres, y todos juntos dieron una especie de vuelta olímpica saludando a los hinchas que nunca dejaron de cantar y de gritar durante los 20 minutos que tuvieron a sus jugadores cara a cara.

Minutos más tarde, quien apareció en escena fue Zielinski y, como había sucedido con Zelarayán, hubo una nueva ovación: "Olé, olé, olé, olé... Ruso, Ruso". El DT, uno de los dos sobrevivientes de aquella Promoción del 2011 (el otro es el Mudo Vázquez), ya es ídolo y los hinchas piden que se le haga un fuerte homenaje si el domingo todo termina como ellos esperan.

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Los jugadores de Belgrano salieron al banderazo y desataron el delirio de los hinchas.

"Hay que ponerle una estatua en el medio de la (avenida) Colón", propuso uno de los fanáticos. "En Alberdi, en la esquina de la cancha, en la Plaza Colón", se sumaron otros. Una mujer subió la apuesta: "Al lado de la estatua de Rodrigo". "Sacamos la de San Martín y ponemos la suya", lanzó el más atrevido. Es la ilusión que los condena.