Las horas se consumen, pero Juan Román Riquelme no parece tener apuro. Solo trascienden rumores alrededor del presidente, pero hasta ahora no se produjeron avances en la contratación del sucesor de Claudio Úbeda. Perfiles que gustan, le sobran, y existe una danza de nombres. Sin embargo, nada es concreto.
No obstante, hay otro tema que debe resolver el máximo dirigente, independientemente de quién será el nuevo entrenador. El plantel se debe una depuración, está claro. Los jugadores que no rindieron, que perdieron terreno y están en el foco de la tormenta, ya forman parte de una lista negra.
Agustín Martegani, Lucas Janson y Kevin Zenón son tres que podrían salir después del Mundial. Ni hablar Juan Ramírez y Nicolás Orsini, quienes volvieron de sus préstamos en Lanús y Platense, respectivamente, y están colgados. Milton Giménez, Carlos Palacios y Marcelo Weigandt asoman como prescindibles. Exequiel Zeballos, con el contrato a punto de vencer y sin acuerdo por la renovación, es otro que no seguiría en el club. Y hay un caso polémico, que ya generó hartazgo en los hinchas y le apunta directamente a Riquelme. De Edinson Cavani se trata.
Con sueldos caros, muy por encima de la prestación que tuvieron este primer semestre, en algunos casos producto del flojo aspecto futbolístico y otros por lesiones que impidieron su continuidad, los diez jugadores tienen la puerta abierta.
El caso del Changuito es particular. A pesar de su buen arranque en 2026, con un gol y una asistencia, se desgarró el bíceps femoral de la pierna izquierda y estuvo más de dos meses inactivo. La propuesta de renovación de Boca está lejos de las pretensiones del santiagueño, quien no quiere quedar como el malo de la pelicula. Entonces, a pesar de que podría irse libre a fin de año, busca su salida a través de una venta. Riquelme quiere sacarle la mejor tajada posible. Y aunque su cláusula de rescisión está fijada en 15 millones de euros, difícilmente un club europeo pague ese dinero. Nápoli está interesado, pero por ahora no ofertó.
Cavani no termina de recuperarse de la hernia de disco que no le permite jugar. Apenas estuvo presente en 2 de los 24 partidos que Boca disputó en 2026. La última vez que pisó la cancha fue el 20 de febrero ante Racing. El uruguayo intentó con bloqueos y kinesiología, pero podría terminar en el quirófano, lo que le demandaría una rehabilitación de tres meses. Su deseo es retirarse en el campo de juego, pero su contrato es demasiado alto para ser un espectador en el palco. Román no decidió qué hará porque tiene debilidad por el atacante de 39 años.
Edinson Cavani, jugó apenas dos partidos en el semestre. Foto: Juano Tesone.
Palacios es otro futbolista del paladar del presidente. A fin de cuentas, lo buscó en dos mercados hasta que llegó el año pasado. Sin embargo, no pudo jugar ni un minuto este año porque fue operado de una sinovitis en la rodilla derecha. Por estas horas, el propio chileno le puso un signo de interrogación a su continuidad. "Tengo contrato con Boca, pero no sé qué va a pasar conmigo, así que bueno, ahí siempre las puertas van a estar abiertas para todos", dijo el volante cuando fue abordado por la prensa al aterrizar en el aeropuerto de Santiago. El presidente de Colo Colo, Edmundo Valladares, le abrió las puertas. “¿A quién no le gustaría contar con Carlos”, dijo.
Marcelo Weigandt, prescindible para el segundo semestre. Foto: EFE / Jonathan Miranda.
Martegani llegó de San Lorenzo y no fue utilizado por Ubeda en estos seis meses. Apenas lo convocó cinco veces y no salió del banco. Solo jugó 13 partidos. A principios de año, Riquelme lo quiso negociar con DIM. Janson está en una situación similar. Disputó 4 partidos, 3 fechas del Torneo Apertura y un duelo de Copa Argentina. Lo de Zenón es diferente y tiene un costado conflictivo. El correntino le planteó a la dirigencia “un cambio de aire” después del Mundial de Clubes, donde fue titular contra Bayern Munich, nada menos. También jugó 4 partidos, el último en febrero. El lunes publicó una imagen en Instagram de sus vacaciones en Disney, donde anunció que será papá.
Giménez también tuvo dificultades físicas -pubialgia- que le impidieron jugar entre enero y abril. Fue titular en 3 de los 6 partidos de la Libertadores, pero no hizo goles. Jugó 11 en todo el semestre y pegó 4 gritos. Los hinchas lo silbaron cuando fue reemplazado ante Universidad Católica. Weigandt no rindió. Le ganó el puesto a Juan Barinaga, jugó 16 partidos, pero terminó relegado por Malcom Braida, que ni siquiera es lateral derecho. Es otro de los señalados por la tribuna.
Después, habrá que ver qué postura toma Riquelme con algunos juveniles que tuvieron sus minutos de fama en Primera y no volvieron a ser tenidos en cuenta: Iker Zufiaurre, Gonzalo Gelini y Camilo Rey Domenech.
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