Dos mil treinta kilómetros por aire y unos 315 más por carretera separan a Santiago del Estero, en el corazón del Norte Grande argentino, de Comodoro Rivadavia, en la costa patagónica. Y cuatro victorias separan tanto a Quimsa como a Gimnasia de una nueva consagración en la Liga Nacional de Básquetbol. Por la primera de ellas pujarán este sábado desde las 19 (transmitirá TyC Sports 2) en el Estadio Ciudad de la capital santiagueña en el duelo que abrirá la serie final de la 42ª temporada del certamen de elite más federal del país.

A primer golpe de vista, puede parecer lógico encontrar cara a cara en el cruce decisivo a los conjuntos que terminaron primero y segundo en la fase regular, algo que no sucedía desde la temporada 2020/21 (aquella vez fueron Quimsa y San Lorenzo, respectivamente, y el campeón fue el Ciclón). Sin embargo, el tránsito hacia esta instancia fue bastante sinuoso para los dos finalistas.

Diez derrotas en los primeros 20 encuentros en la Liga y un lejano 10° puesto en la tabla, sumados a una prematura eliminación en la fase de grupos de la Liga Sudamericana, hicieron que la dirigencia de Quimsa interrumpiera a fines de enero el ciclo de Leandro Ramella, quien dirigía al equipo desde hacía tres años. Después de un interinato con dos victorias a cargo de Edgardo Lato Santillán, tomó el mando Lucas Victoriano, quien había trabajado en el club como asistente de Silvio Santander en la temporada 2016/17.

Orientado por Victoriano, el único hombre que se consagró en la Liga como jugador (con Olimpia de Venado Tuerto en 1996) y como entrenador (con Instituto de Córdoba en 2022), el elenco santiagueño tuvo un sprint final de 12 victorias y 2 derrotas que le permitió saltar al primer lugar en la fase regular. Aunque con ello se sacó la rifa del tigre, ya que en los playoffs debió chocar primero con el subcampeón del torneo, Instituto, y luego con el campeón (y, a la sazón, campeón de la Basketball Champions League Américas), Boca: se impuso 3-2 y 3-1, respectivamente, y así accedió a la final.

Lucas Victoriano ya fue campeón con Instituto y aspira a repetir con Quimsa. Foto: Prensa LNB.

Gimnasia también dio un golpe de timón en su conducción, aunque lo hizo antes del inicio de la temporada. Después de ocho años a cargo del equipo, dejó su lugar Martín Villagrán (que antes había sido jugador, monitor en categorías formativas y asistente en el Verde). El elegido para reemplazarlo fue el rosarino Pablo Favarel, quien nunca había dirigido en la Liga y venía de ser campeón en Indonesia con Dewa United.

El inicio distó de ser óptimo: el equipo perdió cuatro de sus primeros cinco partidos y tenía una modesta marca de 13-11 hasta principios de febrero. Pero luego logró 11 victorias en sus últimos 12 partidos, que le permitieron trepar hasta igualar el récord de Quimsa (24 triunfos y 12 caídas), pero el sistema de desempate lo relegó al segundo puesto. En los playoffs debió emplearse al máximo para eliminar primero a Independiente de Oliva y luego al durísimo Ferro, en ambos casos por 3-2.

En su primera temporada en la Liga, Pablo Favarel llevó a Gimnasia a una final. Foto: Prensa LNB.

Para llegar hasta esta final, Quimsa se apoyó en su ofensiva, la segunda mejor de la Liga (83,5 puntos por partido), y en su efectividad en los lanzamientos de tres puntos, la mayor en la competencia (35%). Su estructura tiene como hombre más destacado al escolta estadounidense Brandon Robinson, quien promedia 15,3 puntos y elevó su producción en los playoffs (19,6), especialmente en la serie ante Boca (23). El alero pampeano Leonardo Lema ha sido otro de los estandartes de este conjunto (12,4 puntos y 7,8 rebotes).

Por su parte, el conjunto de Favarel (elegido el mejor entrenador de la temporada) se hizo fuerte a partir de su defensa, la más férrea de la Liga, que permitió 76,5 puntos en la fase regular y bajó la producción de sus adversarios a solo 72,1 puntos en los playoffs. En ello fue clave el pivot ecuatoriano Bryan Carabalí, el mejor defensor de la Liga, quien promedia 6,5 rebotes y 2,5 tapones. En ataque, los más destacados son el venezolano Anyelo Cisneros, que aporta 12,9 puntos (además de 5,5 rebotes), el cubano Marcos Chacón (10,9) y Martiniano Dato, el mejor jugador joven de la temporada (10,7).

El venezolano Anyelo Cisneros, un hombre fundamental en la estructura de Gimnasia. Foto: Prensa LNB.

Para Quimsa, una institución parida en 1989 a partir de la unión de tres clubes históricos de la ciudad (Inti Club, Estudiantes Unidos y Santiago BBC), esta final es la ratificación de un sólido trabajo realizado desde que ascendió por primera vez a la Liga en 2006. En estas dos décadas fue un animador permanente del certamen, en el que se coronó dos veces (en 2015 y 2023) y disputó otras tres finales, y además consiguió otros siete títulos domésticos y tres internacionales: dos ediciones de la Basketball Champions League Américas (2020 y 2024) y una de la Liga Sudamericana (2009). Esta es la sexta temporada consecutiva en la que llegó al menos a las semifinales.

Gimnasia, que fue fundado en 1919, cuando todavía faltaban 36 años para que Chubut adquiriera el estatus de provincia (era un territorio nacional), es un histórico de la Liga: desde que ascendió en 1989, tras consagrarse campeón de la vieja Liga B, nunca faltó en la elite del básquetbol nacional. En estas 36 temporadas, logró un título en la 2005/06, del cual se cumplieron 20 años el lunes (derrotó a Libertad de Sunchales 4-2 en la serie decisiva), y fue subcampeón en la 2014/15. Aquella vez perdió la final justamente ante Quimsa.

El estadounidense Brandon Robinson es el máximo anotador de Quimsa en la temporada. Foto: Prensa LNB.

Esta temporada, estos dos equipos se midieron dos veces en la fase regular. El 18 de diciembre en Comodoro Rivadavia, Gimnasia triunfó 86-78. El 8 de febrero en Santiago del Estero, Quimsa se impuso 92-82. Ese mejor diferencial de puntos fue el que dio a la Fusión el liderazgo en la fase regular y la ventaja de localía en esta final. En 27 de las 40 temporadas de la Liga que se completaron (la 2019/20 se canceló por la pandemia de covid-19), el número uno de la fase regular fue el campeón, pero solo lo consiguió un equipo en las últimas cinco campañas (Boca el año pasado). Si Gimnasia aspira a quedarse con el título, deberá lograr algo que todavía no consiguió en estos playoffs: ganar fuera de su estadio (se impuso en los seis partidos que jugó como local y cayó en los cuatro que disputó como visitante).

La serie final comenzará este sábado y continuará el lunes a las 21 nuevamente en el Estadio Ciudad. Luego se mudará al Socios Fundadores de Comodoro Rivadavia, donde se jugarán el tercer y el cuarto partido el jueves 11 y el sábado 13 a las 21. En caso de ser necesarios, el quinto encuentro será en Santiago del Estero; el sexto, en la Patagonia; y el séptimo en la Madre de Ciudades. Todos los duelos serán transmitidos por TyC Sports 2.