Marruecos, semifinalista en Qatar 2022, se presentaba como una seria amenaza para las aspiraciones de una alicaída Brasil, a la que el sorteo le deparó enfrentar en el debut de este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Y esa presunción se confirmó con el gol de Ismael Saibari a los 21 minutos del partido que se juega en el estadio de Nueva Jersey.
El seleccionado africano salió decidido a jugar en campo rival y asfixió a la Verdeamarela, que apenas pudo tomar algún respiro durante el tramo inicial del encuentro. El gol fue justo para el desarrollo del juego: Brahím Díaz lanzó un preciso pase en profundidad para Saibari y el delantero definió por encima del cuerpo de Alisson.
¡MARRUECOS SORPRENDE Y ABRE EL MARCADOR ANTE BRASIL!
— DSPORTS (@DSports) June 13, 2026
Ismael Saibari metió un gran pase filtrado y la picó en el mano a mano con Alisson para darle el 1-0 al conjunto africano. pic.twitter.com/4XSTrzxwD4
A los 25 años, Ismael Saibari llegó al Mundial 2026 convertido en una de las grandes figuras del fútbol neerlandés y en una de las principales esperanzas de Marruecos para repetir la histórica actuación de hace cuatro años. Su explosión en el PSV Eindhoven fue tan contundente que varios gigantes europeos comenzaron a seguirlo de cerca y su nombre apareció en la órbita de algunos de los clubes más poderosos del continente.
Nacido en Terrassa, cerca de Barcelona, hijo de inmigrantes marroquíes y criado desde pequeño en Bélgica, representa una combinación de culturas que también se reflejó en su carrera deportiva. Aunque tenía la posibilidad de defender otras selecciones, nunca dudó cuando llegó el momento de elegir. Su prioridad siempre fue vestir la camiseta de Marruecos, el país de origen de su familia.
Saibari celebra con Hakimi, el capitán de Marruevos. Foto: AP/Matt Slocum
La historia de Saibari tiene un fuerte componente de superación. Es que debió utilizar durante su niñez un dispositivo ortopédico y someterse a un prolongado tratamiento para corregir una afección en los pies que le dificultaba caminar con normalidad. La preocupación acompañó a su familia durante mucho tiempo, hasta que la evolución fue favorable y el problema quedó definitivamente atrás. Más de dos décadas después, convertido en una de las figuras de Marruecos y del PSV, protagoniza una carrera que parecía difícil de imaginar en aquellos primeros años.
El camino hasta la elite estuvo lejos de ser sencillo. Durante su formación pasó por varias academias belgas y sufrió más de un contratiempo antes de consolidarse. Una salida inesperada del Anderlecht, cuando todavía era adolescente, amenazó con frenar su crecimiento, pero terminó convirtiéndose en un punto de inflexión. Después de esa experiencia reconstruyó su carrera en el Mechelen y más tarde en el Genk, donde comenzó a llamar la atención de los reclutadores internacionales.
El salto definitivo llegó en 2020, cuando el PSV apostó por él. En Eindhoven se transformó en uno de los futbolistas más completos de la liga. Capaz de desempeñarse como volante ofensivo, mediocampista interno, extremo o delantero, la polifuncionalidad se convirtió en una de sus mayores virtudes. A eso le sumó potencia física, técnica en velocidad y una notable capacidad para llegar al área rival.
La última temporada terminó de instalarlo entre los mejores jugadores de Países Bajos. Fue decisivo para el PSV con 19 goles y 10 asistencias en 37 partidos jugados y recibió el reconocimiento de entrenadores, futbolistas e hinchas. Peter Bosz, técnico del conjunto neerlandés, lo definió en más de una oportunidad como un jugador total por su capacidad para influir en todas las fases del juego.
Gabriel Magalhaes y Marquinhos no pudieron alcanzar a Saibari. Foto: Reuters/Caean Couto
Su crecimiento también estuvo marcado por la influencia de Ruud van Nistelrooy, uno de los máximos goleadores de la historia del fútbol neerlandés. Bajo su conducción mejoró la definición y adquirió una serenidad que hoy se refleja en los últimos metros de la cancha, donde suele tomar decisiones con una madurez impropia de un futbolista que recién atraviesa el mejor momento de su carrera.
Con una cotización que ronda cifras récord para el PSV (40 millones de euros según Transfermarkt) y el interés permanente de los grandes clubes europeos, Saibari se instaló como uno de los nombres propios de la nueva generación marroquí. Y en un seleccionado que ya demostró que puede competir de igual a igual contra cualquiera, su talento aparece como una de las principales razones para soñar con otra actuación histórica en una Copa del Mundo.
Todavia no hay comentarios aprobados.