El triplete que Lionel Messi grabó por primera vez en su historia en las Copas del Mundo tuvo todos los condimentos. No solo por tener un impacto total en el triunfo sobre Argelia por la primera fecha del grupo J, sino también porque le permitió quedar como el máximo goleador mundialista, junto al alemán Miroslav Klose. Pero sus tres goles tuvieron impacto tecnológico y medido por la propia pelota que impactó.
Según los datos proporcionados por Connected Ball Technology, registrados en la Adidas Trionda, que se llevó post partido en manos del presidente de AFA Claudio Chiqui Tapia, el capitán argentino hizo el 1-0 desde una distancia 21 metros, con el balón zigzagueando 0,8 m, viajando a una velocidad máxima de 109,4 km/h y un giro máximo de 16,8 rotaciones por segundo.
Ese gol significó alcanzar al brasileño Rivelino como los que más convirtieron desde afuera del área en mundiales, con cinco cada uno.
Su segundo tanto, en el que amortiguó la pelota con la pierna derecha después de un rebote del arquero Luca Zidane, fue desde un distancia más corta (8,7 m) y una velocidad máxima de 71,2 km/h.
Después completó su histórico triplete con un golpe preciso desde el borde del área que alcanzó 106,9 km/h a una distancia de 17,5 m y un giro máximo de 6,6 rotaciones por segundo.
En medio de un Mundial donde el tono rosado y eléctrico de los botines parece dominar la escena visual, el rosarino que cumplirá 39 años tiene su diseño exclusivo de las tres tiras, que él mismo presentó como "El Último Tango".
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