Se llaman como se llaman, pero dan ganas de comerlos con miel de caña o rosa mosqueta. Nacida como una propuesta escénica para el carnaval de Gran Canaria, La Chirichota fue evolucionando hasta convertirse en una suerte de nueva referencia del humor musical, a medio camino entre la parodia, el teatro satírico y el conservatorio musical. Imposible no asociarlos a Les Luthiers.
La noticia es que la agrupación regresa en agosto -ya estuvieron dos veces en la Argentina- con el espectáculo Vuelven los Clásicos, una irreverencia contemporánea que se pregunta qué pasaría si Mozart, Beethoven, Bach o Vivaldi despertaran en pleno 2026 y se encontraran con el trap, el reggaetón, los algoritmos y las redes sociales.
Vestuarios de época y una puesta coherente, estos dignos discípulos tienen nombres y se llaman Víctor Lemes, Dani Rodríguez, Juan Dávila, Abraham Santacruz, Dani Quevedo e Isaac Dos Santos.
Ahora nos saluda simpáticamente y a la distancia Dani Rodríguez, autor y director escénico de La Chirichota, donde -hombre orquesta- también participa como intérprete y cantante. Le decimos buenos días, gracias por atendernos y evitamos el fútbol porque nos convoca más eso de Chirichota. Siendo sutiles -le aclaramos- suena a nombre de comida regional.
“A ver, Chirichota surgió como una deformación de 'chirigota'. Como nuestra manera de pronunciar la 'ch' es uno de esos rasgos que al resto de españoles les encanta imitar para burlarse de los canarios, decidimos incluirla dos veces y recrearnos en ello. Y lo de 'chota' alude a estar un poco loco, que es una condición casi ineludible para formar un grupo como este. En Canarias nos parecía un nombre perfectamente normal, pero cuando llegamos a Argentina entendimos que el nombre tenía otras resonancias. Pero ya era tarde para cambiarlo: teníamos logotipo, vestuario y antecedentes penales artísticos".
La Chirichota llega por tercera vez a la Argentina con el espectáculo "Vuelven los clásicos". Foto Prensa
Que no salgan los clásicos de los cementerios
-La idea de que Mozart salga del cementerio porque el trap no lo deja descansar en paz, es graciosa...
-La premisa nació al imaginar qué pensarían Beethoven, Mozart o Vivaldi si regresaran y se encontraran con la industria musical actual: algoritmos, autotune, canciones pensadas para durar 15 segundos, poca armonía, letras muy simples y artistas convertidos en marcas. Pero, bueno, no buscamos simplemente enfrentar la música clásica con el trap o el reggaetón. También nos interesa desmontar la solemnidad de los clásicos. Eran genios, pero tenían ego, competían, necesitaban dinero y querían gustar al público. En el fondo, el espectáculo habla de la vocación por la música y la cultura frente a la equivocación de colocar el dinero y los números por encima de todo. Los Clásicos regresan creyendo que vienen a salvar la música y descubren que el mundo no ha cambiado tanto. La tecnología es distinta, pero la vanidad humana sigue intacta. Básicamente, como decía Discépolo, el mundo fue y será una porquería.
-En lo primero que uno piensa cuando los escucha es en Les Luthiers.
-Que alguien piense en Les Luthiers al vernos es un elogio enorme y una comparación que nos queda bastante grande. Da mucho vértigo. Yo comencé a escucharlos gracias a un tío mío y a sus vinilos, cuando apenas tendría cinco o seis años. Antes de saber que se llamaban Les Luthiers o que vestían de esmoquin, yo ya sabía que La gallinita había dicho eureka. Al final, ese humor basado en los juegos de palabras y el absurdo termina convirtiéndose en una manera de entender la comedia. Luego te sientas a escribir y la cabeza te habla en esos idiomas. Nosotros intentamos encontrar nuestra propia voz y construir los espectáculos desde nuestra personalidad, nuestras capacidades, nuestras limitaciones, nuestra realidad y nuestro tiempo. Pero negar la influencia de quienes marcaron nuestra forma de entender el humor, sería absurdo.
Para los integrantes de La Chirichota es un elogio que los comparen con Les Luthiers. Foto Prensa
La comedia antes que el drama
-Se nota que tienen voces tremendas y estudios académicos. ¿La idea del humor de dónde proviene?
-En este grupo conviven formación musical, experiencia teatral, composición, escritura y bastante aprendizaje autodidacta. Cada uno aporta herramientas distintas. Víctor siempre ha sido un compositor que llena de humor sus canciones. Tenemos dos compañeros actores con una inclinación natural hacia la improvisación y la comedia. Yo, por mi parte, me he desarrollado más como escritor y director de comedia que de drama. Para llorar ya está la vida diaria. Y, paradójicamente, el mayor aliado del humor actual es la propia realidad. Últimamente parece que los chistes se escriben solos.
-Hay uno de ustedes, no conozco el nombre, que canta mejor que Freddie Mercury…
-Sí, sí, y era bastante más barato de resucitar. De todas formas no vamos a decir quién es para que el resto no se sienta humillado. Ni Freddie tampoco.
Información
La gira argentina de La Chirichota tiene estas fechas: 5 de agosto, Tigre, Teatro Niní Marshall, 7 de agosto en La Plata, Teatro Coliseo Podestá, 9 de agosto, Rosario, Teatro La Comedia y12 de agosto en Córdoba, Quality Espacio.
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