El de las biopics es un género que, afortunadamente, no permanece estanco. Están las que tratan de abarcar toda la vida del sujeto en cuestión, las que toman solamente un momento o hecho histórico que lo atraviesa o las que, como Franz, de Agnieszka Holland, se apartan de lo convencional y se arriesgan.

Todo riesgo conlleva sus peligros, y el Franz de la directora polaca de Europa Europa los asume al mostrar al autor de La metamorfosis en su juventud, como un empleado de una aseguradora y saltar al legado que tuvo -y tiene- como autor.

La película sobre Franz Kafka tiene momentos fantásticos. Fotos Moving Pics

Kafka, persona y personaje

Pero tal vez Holland peca en su ambición de abarcar demasiado sin profundizar en la persona detrás del personaje.

La idea de capturar la esencia de lo kafkiano está, y hasta se permite jugar con alguna fantasía (a Kafka le crecen membranas como a un pez), pero es la ausencia de cohesión, algo que amalgame y no simplemente junte o superponga, lo que hace que el resultado no sea completamente satisfactorio.

Kafka falleció muy joven, a los 40 años, en 1924.

Biografía anticonvencional

Kafka, la película, sí es menos artificial y más común cuando se sigue su biografía. Cuando cuenta que debió soportar a un padre tirano y mantener él a su familia, cuando su deseo era escribir y no hacer números, sus relaciones amorosas -se acuesta con la mejor amiga de la que desea sea su pareja- y hasta cuando habla de su enfermedad -el autor de El proceso murió en junio de 1924 a los 40 años de tuberculosis-.

El guion, que desestructura al espectador medio, en esas intrusiones del futuro incluyen entrevistas a personajes que dan su punto de vista sobre Kafka, pero a decir verdad, es poco y nada lo que aportan al relato.

Para tranquilizar a los fans de Kafka, la película abunda en referencias y alusiones a la obra literaria

La película se rodó en la República Checa y en Berlín, Alemania.

Lo cierto es que el espectador siempre se mantendrá atento ante la cantidad de estímulos, visuales y auditivos que se le presentan. Hay imágenes en distintas velocidades, secuencias en blanco y negro, y un intérprete, Idan Weiss, que no solamente aporta el phisique du rôle adecuado, sino que en su debut como actor en un largometraje, el alemán transmite con genuinos recursos las características de un personaje tan difícil de interpretar como único.

“Franz”

Buena

Drama. República Checa / Polonia / Alemania, 2025. 127’. De: Agnieszka Holland. Con: Idan Weiss, Peter Kurth, Jenovéfa Boková, Ivan Trojan, Sandra Korzeniak. Salas: Cinemark Palermo, Lorca, Cacodelphia, Atlas Patio Bullrich, Showcase Norcenter.