De bajísimo perfil, de figura espigada y andar tranquilo, Felipe Staiti pasaba inadvertido en los festivales hasta que subía al escenario con su guitarra eléctrica y deslumbraba.
Su muerte en el atardecer del lunes, golpeó a sus fans y amigos, porque Felipe Staiti, a sus 64 años, estaba repleto de proyectos.
Había decidido seguir adelante con Los Enanitos Verdes, después de la partida de Marciano Cantero (quien falleció en septiembre del 2022), la voz líder y su amigo con el que fundaron la banda de rock latinoamericano. Acababa de firmar con la discográfica Sony para hacer tres discos nuevos, con una serie de giras ya programadas por Latinoamérica, México y los Estados Unidos.
Junto a su hijo mayor, Natalio, fundó una bodega en el norte de Italia, una pasión por la elaboración de vinos, que surgió en la última década y que Felipe disfrutaba.
Acababa de recibir la noticia de que el hit Lamento Boliviano, compuesta por otra banda mendocina, Alcohol Etílico, pero que hicieron famosa los Enanitos Verdes, superó las mil millones de reproducciones en Spotify y se convirtió en la primera canción del rock argentino en alcanzar ese récord.
Felipe Staiti vivía en Mendoza, su provincia natal y a la que siempre volvía. Estaba residiendo en el barrio Palmares Valley, en Godoy Cruz, y desde hacía una semana, estaba internado en el hospital Italiano, a pocas cuadras del ingreso a la ciudad de Mendoza.
"Volvió de una gira por Colombia y Costa Rica, con fiebre y muy decaído", contó a Clarín uno de sus amigos. Se sospecha de una bacteria que había atacado su sistema digestivo.
Felipe Staiti seguía al frente de los Enanitos Verdes. Había firmado contrato por tres discos y tenían armada una gira internacional. Foto: Ariel Grinberg
Cuál era la enfermedad de Felipe Staiti
Staiti padecía una enfermedad autoinmune, derivada de una celiaquía, le había costado mucho encontrar una dieta adecuada y había bajado mucho de peso. En diciembre de 2024, el músico estuvo un mes internado, también en el hospital Italiano, por una deshidratación profunda, un episodio relacionado a su enfermedad.
El mismo lunes por la mañana, la familia había decidido trasladarlo a un hospital de alta complejidad en Buenos Aires. Debido a la gravedad del estado de salud, no alcanzaron a llevarlo, y falleció por la tarde.
Dos días antes de su muerte, su hijo menor, Juan Pablo, destacado guitarrista también, subió a sus redes un recorte de una entrevista con radio Nihuil donde recordaba el día en que se dio cuenta de que tenía un padre con un talento inigualable.
"Tenía 14 años, lo acompañé a una gira por los Estados Unidos, estábamos en un show en Las Vegas, cuando empieza a tocar el solo final de Lamento Boliviano y la gente explotó. Ahí lo descubrí como guitarrista y se me despertó la llama por dedicarme a la música. No sé si alguna vez se lo conté. Gracias, pá", cerró emocionado.
Felipe Staiti y su guitarra Stratocaster. La marca Fender lo homenajeó con un modelo exclusiva: la Staiticaster.
Despedida íntima
La familia del músico comunicó a través de las redes sociales de Enanitos Verdes que no habrá un velorio ni ceremonia abierta para su despedida. Están esperando la llegada de su hijo Natalio, desde Italia, y posiblemente el miércoles se realizará un adiós en un ámbito íntimo y familiar, como ha sido la conducta y forma de vida reservada que ha tenido Felipe.
"La familia de Felipe agradece la enorme cantidad de llamados y mensajes de apoyo que están recibiendo en este momento”, menciona el comunicado oficial de la banda. Y adelanta que los restos del músico, "serán cremados, en una ceremonia reservada exclusivamente para la familia".
En una entrevista con Clarín, en febrero de 2023, cuando Staiti decidió seguir con la banda y volver a las giras, habló del dolor de la pérdida de su amigo y su relación con la idea de la muerte: "Al principio estaba perdido: pensaba en el dolor y lo inesperado de la muerte. Nunca habíamos hablado con Marciano de nuestras muertes. Hablábamos de la muerte de nuestros padres, siempre de la muerte de otros. Estuve un año casi paralizado, pero siempre el motor para seguir es la música".
Guitarra, vas a llorar. Todo el bajo perfil de Felipe Staiti fuera del escenario, se convertí en explosión sobre él.
La fábrica de guitarras Fender, una de la más famosa del mundo, eligió al músico mendocino para dedicarle un modelo propio. Felipe era un gran amante de las guitarras Fender, sus comienzos fueron con el modelo Stratocaster. Por reconocimiento a su gran talento, la marca lanzó al mercado mundial un modelo limitado de guitarras llamado Staiticaster.
Su última actuación en público fue con el hit Lamento Boliviano. El 14 de marzo pasado, en el estadio GNP Seguros de la Ciudad de México, los Enanitos Verdes estuvieron en el festival Vive Latino. Fue un show de una hora, ante unas 50 mil personas, donde sonaron algunos de sus clásicos: La muralla verde, Mi primer día sin ti y Tu cárcel.
Regresó a Mendoza para descansar unos días con su familia, y preparar la serie de conciertos que tenía previsto para fines de abril en Bogotá y Medellín, junto a la banda española Hombres G. Y la participación, el 30 de mayo, en el festival en el Dignity Health Sports Park de Carson, en California, junto a Miguel Mateos y los colombianos Aterciopelados.
El músico y compositor Coti Sorokin, de larga relación de amistad y trabajo con Enanitos Verdes, lo despidió amorosamente: “Negro querido. Hermano del alma. Te voy a extrañar. ¿Cómo que así? Me enteré que te fuiste. Todavía no lo estoy creyendo”.
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