"Estoy un poco harto de mí", dijo Ricardo Darín este martes en San Sebastián cuando se dio cuenta de que, mire donde mire, su rostro está en todas partes porque toda la ciudad está empapelada con los carteles que anuncian el festival de cine, en los que él ocupa casi todo el espacio.

"Cuando el festival me propuso ser la imagen del Festival (de San Sebastián) lo vi como un homenaje al cine argentino y me pareció bien, pero nunca imaginé la magnitud de andar por todos lados y ver la foto", explicó en una entrevista con la agencia EFE.

"La parte buena es que el afiche ha generado muchas bromas. La gente se está riendo mucho y eso a mí me causa un poco de gracia", agregó con una sonrisa.

El actor argentino dice que cuando el Festival le propuso ser la imagen del encuentro nunca pensó en "la magnitud de andar por todos lados y ver la foto". Y encima le piden selfies a cada rato. EFE

De carne y hueso

Es verdad, la cara de Darín está en cada rincón de esta ciudad del norte de España desde hace días, pero el Darín de carne y hueso llegó el lunes porque este martes presenta la película Lo dejamos acá, que protagoniza junto a Diego Peretti.

Se trata de una comedia negra donde Darín interpreta a un psicólogo que, decepcionado por la falta de resultados de su trabajo, decide meterse en la vida de sus pacientes de una manera muy poco convencional.

Darín y el psicoanálisis

Para Darín la película es algo más que una comedia porque aborda el delicado tema de la salud mental. El filme se pregunta, con sentido del humor, hasta dónde puede llegar un psicólogo y, a este respecto, el actor opina que lo importante es encontrar un buen profesional.

Diego Peretti y Ricardo Darín en una escena de la película sobre el psiconálisis en clave de humor.

"Yo he hecho psicoanálisis en algún momento de mi vida -confiesa- y una vez me tocó dar con alguien sobre el que terminé sospechando que no era precisamente de buena leche".

Y continuó: "Por supuesto se puede encontrar un buen profesional -dijo-, pero lo que sé que funciona muy bien son las terapias de grupo, porque ahí tienes la posibilidad, no solo de sacar lo que tienes dentro, sino también de cotejar con otras personas en situaciones similares y, en esa generosidad, mostrar tus vísceras", argumenta.

"Estamos entregando el alma a los algoritmos"

En la misma entrevista con la agencia de noticias se refirió al tipo de psicología intrusiva que practica su personaje. Darín aclaró que él nunca llegaría a esos "extremos" en su vida personal, pero comparte la idea expresada en el largometraje de que hoy en día hay cierta "pasividad" y hay que "actuar".

Un tema que le preocupa y sobre el que cree que la sociedad tiene que actuar ya son las nuevas tecnologías. En su opinión, "estamos entregando el alma a los algoritmos", facilitando "información sobre lo que nos gusta ver y escuchar", sin tener en cuenta que somos "sus conejitos de indias" y detrás del algoritmo "hay muchos intereses creados".

También cuenta que le preocupa bastante la polarización de una sociedad en la que "parece que si no opino como tú me convierto en tu rival". Y defiende el "derecho de hablar y expresar ideas con respeto y pacíficamente. Lo contrario es peligrosísimo y ya sabemos a dónde nos lleva".

Cine argentino

Otro asunto sobre el que cree que hay que hablar es la situación actual del cine argentino. "Lo que está ocurriendo no es razonable", lanza en referencia a la reformulación de las ayudas estatales del Gobierno argentino.

"El cine argentino está sobreviviendo por las inversiones de las plataformas", reconoce el actor. EFE

"Hay que mantener las ayudas porque eso genera unos beneficios que después vuelven a las arcas y termina por ser beneficioso para todos", argumenta. "El cine argentino está sobreviviendo por las inversiones de las plataformas, que acudieron a socorrernos y están siendo un bálsamo", señala.

"Pero esto no puede ser el final. No podemos permitir que el modelo anterior se extinga porque el cine tiene que volver a los cines. El cine se ve en cine", concluyó.

Fuente Agencia EFE