Descubra al asesino. Si existiera un ranking de consignas en el menú de series de streaming, "adivine quién fue al autor del homicidio" estaría en la cima. Un juego gastado que todavía funciona: alguien investiga, alguien oculta, alguien miente deliberadamente y alguien se encarga de confundirnos para que creamos que nuestro olfato detectivesco es infalible.
Los policiales, las historias de misterio y los thriller psicológicos pican en punta a la hora de la preferencia masiva. Millones de personas en distintos continentes, con distinta idiosincrasia y vidas opuestas, eligen lo mismo. Sentarse a buscar al culpable, con el cadáver como única certeza, es un ritual trillado del streaming.
A la carta interminable de este "restaurante" que de a ratos agota con las falsas pistas, las hipótesis y la sangre, se suma La esposa del asesino (The Serial Killer's Wife, también rebautizada en castellano La mujer del asesino). Otro título para los amantes del género, que promete alta adicción, pero baja "nutrición".
Pochoclo premium para maratonear sin culpa.
Difícil resistirse a este tipo de producto británico que ofrece casas impolutas, bellos atuendos y armonía en la imagen, aunque uno sepa que está "comprando" cierto delirio y mediocridad. Se trata de una adaptación del bestseller de la inglesa Alice Hunter que se alinea con esas series que tratan al espectador como aprendiz de sabueso, lo enroscan, lo marean, lo hacen desconfiar de lo evidente para pegar una vuelta de guión. La falsa ilusión del televidente de ostentar el "poder" de resolución.
Un matrimonio perfecto que vuela en pedazos. La obviedad también atrapa cuando uno necesita entretenerse con una serie pochoclera.
Excesivo en cuanto al regodeo en el sufrimiento, este cuento muestra a un matrimonio aparentemente ideal, Beth y Tom (Annabel Scholey y Jack Farthing). En medio de una fiesta en su mansión, él, prestigioso médico, es arrestado y acusado por el asesinato de una de sus empleadas en la clínica.
Para demostrar su inocencia, Beth le pide ayuda a Adam (Luke Treadaway), el mejor amigo de su marido. Entonces saldrán a la luz las infidelidades de él. Para colmo, ella descubre un teléfono secreto, con un vídeo perturbador. ¿Marido criminal e infiel, o sólo adúltero?
Tom es un ser de prácticas oscuras, camuflado en su rostro angelical y su "traje" de padre modelo. Le gusta filmarse en la intimidad, pero no precisamente con su pareja. Cuando el material llegue a manos de su mujer, no sólo volará en pedazos el matrimonio, sino su reputación y la rutina idílica de primer mundo.
Entre lo inverosímil y lo absurdo, esta ficción de absorción inmediata y rápido olvido nos pasea por temas de debate cotidianos, como la imposibilidad de conocer a fondo la psiquis del otro, las fachadas que se mantienen muchas veces en familias "bien vistas" por la sociedad y la posibilidad de que el asesino no sea un monstruo, sino alguien promedio que puede caminar a la par.
Si las series pudieran clasificarse de acuerdo al momento en que se las puede consumir, La esposa del asesino estaría entre ésas que se dejan ver aún cuando uno está agotado. Entretenimiento básico, sin erudición. No demanda lucidez ni promete genialidad. Es sencillamente "alimento ultraprocesado" permitido de vez en cuando para "apagar" un cerebro estresado. Snack audiovisual para distraernos unas horas.
Ficha
Calificación: Regular
Thriller Protagonistas: Annabel Scholey y Jack Farthing Dirección: Laura Way Emisión: Cuatro capítulos disponibles en Flow.
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