Justin Baldoni no tendrá que enfrentar la mayoría de las acusaciones en la demanda de Blake Lively por presunto acoso sexual en el set de Romper el círculo (It Ends With Us). Esta decisión reduce significativamente el alcance del caso a medida que avanza hacia el juicio.
El juez federal Lewis Liman desestimó el jueves la mayor parte de la demanda de Lively, "incluyendo las acusaciones de difamación, conspiración y acoso sexual". A falta de un acuerdo de última hora, el juicio de mayo se centrará en las acusaciones de incumplimiento de contrato, represalias por parte de la productora de Baldoni, Wayfarer, y complicidad en represalias por parte de la agencia de relaciones públicas contratada por el director.
Una historia de acoso sexual
Blake Lively, según informa The Hollywood Reporter, testificará en el juicio programado para mayo donde confrontarán las versiones contradictorias presentadas por la actriz y Baldoni. El conflicto no sólo involucra a los actores principales, sino que arrastra a figuras de la talla de Ryan Reynolds (casado con Lively desde 2012) y Taylor Swift, convirtiendo el caso en un complejo entramado de intereses legales y tráfico de influencias.
Según los indicios, la tensión en el set era constante, exacerbada por visiones creativas contrapuestas y denuncias de comportamientos inapropiados que Lively hizo públicos meses después de finalizar la producción, marcando el comienzo de una guerra que parece no tener tregua.
Tráfico de influencias
Blake Lively y su marido Ryan Murphy aún continúan con una demanda de 500 millones de dólares contra Justin Baldoni. Foto: Reuters/Caitlin Ochs
Entre los documentos filtrados por Page Six, destaca la intervención de Taylor Swift, amiga íntima de Lively, quien en conversaciones privadas habría calificado a Baldoni de "director tonto", sumándose así al bloque de apoyo hacia la actriz.
Sin embargo, descartado el acoso sexual, el punto más polémico de la demanda de Baldoni radica en su reclamo contra Ryan Reynolds. El director exige una compensación de 500 millones de dólares, alegando que el actor utilizó su influencia para modificar el guion de Romper el círculo y que, además, se burló de él en la película Deadpool & Wolverine com chistes internos presuntamente inspirados en su persona y apariencia.
Si bien la acusación principal de acoso sexual no será considerada por un jurado. Lively alegó en su demanda que Baldoni orquestó una campaña de represalias en la prensa y en las redes sociales después de que ella hiciera públicas las acusaciones de acoso sexual en el set de la película.
Si bien el director tenía derecho a proteger su reputación, el tribunal determinó que algunas de las acusaciones presentadas por Baldoni podrían constituir "un ataque a la reputación de Lively". Por ejemplo, el realizador dijo que "la actriz tenía mala reputación en la industria desde hace décadas" y que "miembros del equipo de producción perdieron sus empleos debido a su supuesta toma de control de la película".
Justin Baldoni y su esposa Emily. Aliviados por la decisión del juez, que sacó el acoso sexual de la demanda de Blake Lively. Foto: Reuters/ Eduardo Muñoz
Lo que comenzó como una exitosa adaptación de la novela de Colleen Hoover, se transformó en uno de los escándalos más mediáticos de Hollywood, enfrentando a su protagonista con el director y coprotagonista.
El juez desestimó 10 de los 13 cargos que había presentado Lively. Continuará.
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